
Muchos recurren al consumo de alimentos salados para elevar la presión arterial, pero existen otras alternativas que también pueden ser de gran ayuda
3 minutos de lectura'

Es normal que algunas personas sientan un poco de mareo al levantarse rápidamente de una silla o al incorporarse después de dormir. Aunque en muchos casos no hay motivo de preocupación, son muchos los que se preguntan qué hacer cuando experimentan este tipo de molestias.
Esto suele ser normal en jóvenes con presión arterial baja y en adultos mayores. Sin embargo, también puede presentarse en pacientes con enfermedades cardíacas o hipertensión. De igual manera, puede ocurrir en deportistas que tienden a tener una frecuencia cardíaca baja en reposo, explicó el cardiólogo José Abellán.
Por medio de sus redes sociales, el especialista explicó qué hacer cuando este tipo de situaciones ocurren. Aunque muchas personas recurren al consumo de alimentos con sal para elevar la presión arterial y volver a la normalidad, existen otros “trucos” que también pueden ser de gran ayuda.
“Es cierto y está respaldado por la evidencia: la ingesta rápida de 300 a 500 mililitros de agua, sin sal, produce una respuesta presora aguda, conocida como ‘reflejo osmopresor’, que aumenta la presión arterial”, comentó Abellán.

De acuerdo con Abellán, esta alternativa puede ser más efectiva, especialmente para las personas que sufren de presión arterial baja, se marean al levantarse y no presentan enfermedades del corazón, de los riñones ni hipertensión.
“Tras tres o cuatro minutos, la presión arterial se eleva, en promedio, 24/12 mmHg. El efecto alcanza su punto máximo a los 35 minutos y puede durar hasta 60 minutos“, agregó el cardiólogo.
¿Por qué se recomienda tomar agua con sal cuando aparecen estos síntomas?
El especialista explicó que la clave de beber agua sin sal radica en la rapidez con la que el organismo absorbe el líquido, ya que este pasa rápidamente hacia el hígado, activando un reflejo presor directo mediado por el cerebro.

“Cuando ingieres y absorbes el agua, esta pasa rápidamente hacia el hígado a través de la vena porta. Allí, el hígado detecta la baja osmolaridad del agua y activa un reflejo presor directo mediado por el cerebro. Si el agua contiene sal, el reflejo se atenúa“, afirmó.
José Abellán también explicó que, de acuerdo con algunos estudios, si el agua está fría, el efecto es aún mayor. Esto es algo que muchas personas desconocen, debido a que suelen recurrir a la sal para elevar la presión arterial.
Por otro lado, el cardiólogo también hizo una advertencia, especialmente para las personas que tienen restricción de líquidos, enfermedad renal, insuficiencia cardíaca o hipertensión. En estos casos, no recomienda poner en práctica esta medida sin antes consultarlo con un especialista, con el fin de evitar posibles riesgos.

