Aumenta la cantidad de emergencias en los hospitales públicos

Aseguran que cada año se atiende a más pacientes intoxicados por pastillas ilegales
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4 de agosto de 2019  

Las nuevas sustancias psicoactivas (NSP) ya demostraron aquí su peligrosidad para la salud pública. La tragedia de Time Warp, en la que murieron cinco jóvenes en 2016 como consecuencia de la ingesta de drogas de diseño, fue lo que muchos llamaron "un preludio de lo que vendrá".

En ese sentido, el jefe de Toxicología del Hospital Fernández, Carlos Damin, quien atendió a tres de los jóvenes sobrevivientes, dijo a LA NACION que en la guardia se reciben consultas permanentes de personas bajo los efectos de drogas sintéticas. "Hay un lento y paulatino aumento, es decir que cada año vemos más cantidad de intoxicados por este tipo de sustancias, que no son principalmente un grupo muy grande, pero ocupan el cuarto lugar en intoxicaciones por sustancias de abuso, luego del alcohol, la cocaína y los medicamentos", explicó.

El uso de las drogas sintéticas puede producir desde cuadros graves de síndrome serotoninérgico hasta afectaciones cardíacas, desorientaciones y alucinaciones. En el último año, Damin recibió a más de 150 pacientes intoxicados por algún tipo de NSP.

En la Argentina, la tecnología forense también avanza para detectar la composición química de los nuevos compuestos. Dentro de uno de los laboratorios de Criminalística y Estudios Forenses de la Gendarmería Nacional, la perita química Julieta del Mauro trabaja con este tipo de sustancias a diario, analizando los compuestos con cromatógrafos y hasta con un microscopio de barrido electrónico, el único en el país. La farmacóloga aseguró que en los últimos tres años se intensificó el muestreo de drogas sintéticas y también la potencia de las sustancias.

"Son sustancias sumamente riesgosas, con efectos que van desde alucinaciones hasta delirios, convulsiones y aun insuficiencia renal. Algunas de estas drogas también estaban relacionadas con comportamientos violentos y paranoias extremas", dijo Del Mauro. Además, recalcó que los jóvenes que las consumen rara vez conocen su contenido y algunas de las pastillas tardan en metabolizarse, lo que significa que no sienten el efecto hasta 30 o 40 minutos después de ingerirlas.

"La metabolización depende del tipo de comprimido, de la dureza de la pastilla, con cuánta agua lo toman o si lo mastican. En líneas generales, si lo toman con poca agua y la pastilla es dura, puede tardar mucho tiempo en hacer efecto, por eso a veces consumen en cantidad, para acelerar las sensaciones", reveló.

Remarcó que durante la ingesta el cerebro está muy estimulado y eso puede llevar a convulsiones, con graves problema en personas que tengan patologías de base, como una arritmia, un soplo no detectado o epilepsia. "Las NSP buscan lograr los mismos efectos que las drogas que están bajo control internacional (como la cocaína), pero con una estructura molecular distinta, para evadir los controles", comentó Del Mauro. Quienes las desarrollan intentan sintetizar nuevos compuestos, pero también buscan otros que existían en el mercado farmacológico hace décadas.

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