
Comenzó el juicio contra el “gendarme carancho” que simuló haber sido atropellado para detener a un manifestante
El hecho ocurrió el 30 de julio de 2014 durante un corte de la Panamericana por una protesta gremial a la altura de General Pacheco
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Pasaron más de 12 años para que el escándalo del denominado “gendarme carancho” llegara a juicio oral. El oficial Juan Alberto López Torales, que el 30 de julio de 2014 se arrojó sobre el vehículo de un automovilista que intentaba romper un corte realizado en la Autopista Panamericana por un grupo de manifestantes, comenzó a ser juzgado por un tribunal oral federal de San Martín.
López Torales se negó a declarar en la primera audiencia ante los jueces Juan Gasset Maissonave, Javier Arzubi Calvo y Esteban Rodríguez Eguers, que lo juzgan por su presunta responsabilidad en la privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida mediante falso testimonio y violencia, ocurrida en el kilómetro 31,5 de la Panamericana, a la altura de General Pacheco.
A partir de la reconstrucción del hecho realizada por el fiscal federal de San Isidro Fernando Domínguez, se estableció que el acusado se arrojó sobre la trompa de un Chevrolet Corsa para simular que había sido atropellado y, de esa forma, justificar la detención del automovilista.
El hecho ocurrió delante de testigos y ante las cámaras de varios canales de televisión que registraron el escandaloso operativo que derivó en la detención del conductor del Chevrolet Corsa, quien tuvo que enfrentar un proceso por lesiones culposas y atentado y resistencia a la autoridad.
Según determinó el fiscal Domínguez en su investigación, el oficial de la Gendarmería “se arrojó deliberadamente sobre el automovilista”.
Además, el representante del Ministerio Público sostuvo en su acusación que “la intervención de López Torales, que simuló un arrollamiento y lo afirmó falsamente en dos actas de procedimientos suscriptas el 30 y 31 de julio de 2014, resultó fundamental, a sabiendas de que era mentira, para simular una privación de la libertad, que se determinó ilegal, al ser cometida mediante violencia y abuso funcional”.
Para el fiscal, “López Torales mintió bajo juramento y la detención del manifestante se intentó legitimar con la actuación de López Torales y sus falsas declaraciones”.
La investigación que derivó en el juicio oral contra el gendarme comenzó a partir de la denuncia el abogado Manuel Garrido, que acusó al efectivo de la fuerza federal de seguridad de arrojarse de forma deliberada sobre el automóvil de uno de los trabajadores de la empresa LEAR que el 30 de julio de 2014 a la mañana cortaban la Panamericana.
Ante las cámaras, los colegas de López Torales detuvieron al conductor del Chevrolet Corsa por arrollar al gendarme, pero a partir de la revisión de las imágenes difundidas por los canales de televisión se determinó que el oficial se había tirado encima del automovilista y no se había tratado de un arrollamiento.
El manifestante fue sobreseído de la acusación de lesiones culposas y atentado y resistencia a la autoridad en 2016, mientras que el proceso contra el denominado “gendarme carancho” siguió su curso hasta llegar al juicio oral.
En la segunda audiencia declararán el manifestante que fue víctima de la privación ilegal de la libertad y el resto de los testigos.



