
Cómo se elabora el identikit del sospechoso de un crimen
Del dibujo a mano al uso de la tecnología; qué técnicas se utilizan en la Argentina y de qué manera ayudan las reconstrucciones fisonómicas en una investigación
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Cuando la única imagen disponible del sospechoso de un delito está en la cabeza de un testigo, se necesitan especialistas para reconstruirla de manera que pueda ser utilizada para ayudar a la resolución del crimen. Históricamente conocida como "identikit", la elaboración de una reconstrucción fisonómica fue evolucionando del dibujo a mano hasta la incorporación de las nuevas tecnologías.
En la Policía Federal Argentina (PFA) existe una división llamada Individualización Criminal que trabaja con equipos interdisciplinarios. Si bien aún hay dibujantes que colaboran manualmente en la realización del identikit, gran parte del trabajo se hace con la computadora.
"La tarea de los dibujantes sigue siendo fundamental, porque la plasticidad de la mano humana siempre va a ser más efectiva que la tecnología", explica a LA NACION el Subcomisario Diego Maffia, de la PFA.
La historia de la reconstrucción fisonómica
Lo primero que se utilizó a nivel mundial fue el sistema antropométrico ideado por el francés Alphonse Bertillon. El bertillonage, como se lo conoció, consistía en tipificar medidas corporales, que se acompañaban con una foto frontal y de perfil y un retrato hablado (portrait parlé), que era una descripción del rosto en base a 15 criterios y de las marcas específicas que pudiera tener el sospechoso, como tatuajes, lunares o manchas de nacimiento. Este sistema fue adoptado por las fuerzas policiales de casi todo el mundo hasta mediados del siglo XX.

Luego se comenzó a usar el identikit, casi prescindiendo del dibujante. Es un método que fue creado por la policía de Los Angeles en 1961. Identikit era el nombre comercial. "Se trata de líneas rectas y curvas armadas sobre planchas de acetato, tipo las radiografías. Se hacía un primer esbozo de retrato que luego se terminaba a mano. Es lo que se conoce como el retrato robot, porque el resultado es un rostro con rasgos no tan humanizados", explica Maffia.
"Luego se usó el photo fit, que fue creado en Scotland Yard. Consistía en sacar cientos de fotos a personas reales con la misma luz, el mismo fondo, etc. Luego se hacía una segmentación de los rostros y se armaba un kit que contenía cientos de formas de ojos, narices…. En un bastidor se hacía una composición del rostro y se borraban las líneas y se retocaban los rasgos", detalla Maffia.
La PFA utilizó este sistema entre 1971 y 2001. A partir de entonces se incorporó la tecnología informática para las reconstrucciones fisonómicas. "Las plataformas informáticas permiten mayor flexibilidad y nuevas texturas", explica Maffia.
Hoy los identikits en la PFA se pueden elaborar de tres maneras diferentes:
- El sistema face: Se usan fichas de photo fit y con un software se hace un sistema de ensamble en computadora. A diferencia de lo que sucedía antes, ahora las imágenes se pueden retocar.
- El E-fit: Incorpora textura de pieles, da rostros más humanizados. También permite que la imagen se pueda retocar en algún editor fotográfico.
- Otro sistema que se utiliza mostrarle al damnificado una serie de fotos de personas con antecedentes que se ajusten a la descripción del sospechoso. Si elige una de estas imágenes, primero se descarta que no se trate del verdadero autor del hecho. Si el damnificado reconoce algún parecido en una de estas fotografías, se aplican sobre esa imagen editores gráficos hasta dar con una reconstrucción fisonómica lo más precisa posible.
"La materia prima para cualquiera de estos sistemas es la memoria del damnificado. Por eso es importante capacitar al personal policial para realizar entrevistas cognitivas, que ayuden al testigo a reconstruir en su memoria la imagen del sospechoso y verbalizarla de manera precisa", indica Maffia.
El subcomisario, que tiene 12 años de experiencia en el área, asegura que el uso de las reconstrucciones fisonómicas es de gran ayuda, fundamentalmente para vincular hechos similares, como los casos de violadores seriales o estafadores.
Con respecto a la difusión del retrato, Maffia dice: "En realidad lo peor que le puede pasar a la investigación es que el la imagen bosquejada trascienda. Pero eso siempre va a depender del fiscal o juez a cargo de la causa".
Otros usos de la reconstrucción fisonómica

La División de Individualización criminal también realiza reconstrucciones de rostros cadavéricos dañados. Por ejemplo, si la justicia necesita publicar la foto de un cadáver NN para ver si alguien lo identifica, pero el rostro está muy dañado, los especialistas lo reconstruyen en la computadora para que la fotografía sea publicable.
La tecnología informática también permite realizar lo que se llama "envejecimiento fotográfico", es decir, una progresión de edad. Esto se usa, por ejemplo, en casos de menores desaparecidos.
"Este sistema lo hemos utilizado, entre otros casos, en el de Bruno Gentiletti, el nene que desapareció en Rosario en 1997. Su imagen todavía se sigue difundiendo, pero hemos hecho una nueva fotografía de cómo creemos que se vería hoy. Para esto pedimos fotos de sus padres y sus hermanos a la edad que tendría hoy Bruno y le dimos continuidad a los rasgos que tienen en común", explica Maffia.






