Confirman que ningún extraño entró en el salón donde murió Natacha Jaitt

Para los investigadores, los únicos que estuvieron en el lugar del hecho fueron la modelo, los cuatro testigos y Raúl Velaztiqui Duarte, imputado por falso testimonio
Para los investigadores, los únicos que estuvieron en el lugar del hecho fueron la modelo, los cuatro testigos y Raúl Velaztiqui Duarte, imputado por falso testimonio
Gustavo Carabajal
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15 de marzo de 2019  

"Miren, acá voy a hacer mis próximos shows", decía Natacha Jaitt mientras grababa un video en la camioneta de Raúl Velaztiqui Duarte al llegar al salón de fiestas Xanadú. Eran las 22.08 del 22 de febrero pasado y la modelo usaba por última vez su celular. Tres horas y media después, el cuerpo sin vida de Jaitt fue hallado en la habitación de la planta alta del salón de eventos en Benavídez.

A casi tres semanas de la muerte de la modelo, los investigadores establecieron que ningún extraño ingresó en el salón de eventos, la noche que falleció Jaitt.

Luego de revisar las grabaciones de los videos, las declaraciones de los testigos y confrontarlos con las ubicaciones de los cinco teléfonos celulares, se concluyó que, además de la modelo, los únicos que estuvieron esa noche en el salón de fiestas fueron la víctima; el hombre que la llevó, Velaztiqui Duarte; el dueño del local, Gonzalo Rigoni; su amigo y electricista, Gustavo Bartolini, también conocido como Voltio; Gaspar Fonolla y Luana, una joven, de 19 años, que llegó convocada por Bartolini. Velaztiqui Duarte es el único imputado en el expediente, no por la muerte de la modelo, sino por presunto falso testimonio.

Mientras tratan de reconstruir cómo fueron las horas previas a la llegada de Jaitt al salón de fiestas, a partir del análisis de los archivos del celular, los fiscales Diego Callegari, Sebastián Fittipaldi y Cosme Iribarren esperaban recibir los resultados de los estudios toxicológicos para determinar cuál fue la mecánica de la muerte de la modelo.

Hasta el momento, los investigadores pudieron determinar que, a la 1.02, Rigoni invitó a Jaitt a recorrer las instalaciones. En ese momento, se dirigieron hacia la planta alta. Allí fueron grabados por una cámara de seguridad instalada en la antesala de una habitación con un baño en suite.

Dicha sala tiene vidrios espejados que, en algún momento, reflejaron los movimientos de Jaitt y Rigoni en la habitación y en el pequeño baño.

Esa cámara registró las tres oportunidades en las que el dueño del local abandonó la habitación: para ir a buscar una bata y luego, para traer una botella de champagne. Antes de dejar la suite, el dueño del local escuchó algunos balbuceos. Convencido de que la modelo dormía, a la 1.25, Rigoni bajó a la galería donde habían armado la mesa en la que cenaron sushi y le dijo a Velaztiqui Duarte: "Tu amiga se quedó dormida".

Los únicos que aparecieron en las grabaciones entre la 1.02 y la 1.43 fueron Jaitt y Rigoni. Nadie más. Luego de revisar las imágenes, los técnicos también descartaron la presencia de algún sospechoso cuya silueta hubiera aparecido reflejada en los vidrios espejados.

La situación cambió a partir de la 1.43, cuando, debido a que Jaitt no atendía los llamados telefónicos que le hacía Velaztiqui Duarte, se dirigió a la habitación para ver qué le pasaba a la modelo. Rigoni siguió sus pasos.

La misma cámara de seguridad que registró el ingreso de Jaitt y Rigoni en la habitación, grabó los movimientos de Velaztiqui Duarte, cuando envolvió su mano con las extensiones de pelo de la modelo y revisaba debajo de la cama.

Ninguna de las cámaras de seguridad registró el momento en el que Velaztiqui Duarte se llevó el celular de Jaitt.

No se sabe si lo encontró en la habitación o si lo sacó de la cartera de la modelo. Tampoco se pudo establecer cuál fue el motivo que impulsó a Velaztiqui Duarte a apoderarse del celular.

Durante casi tres semanas de investigación se determinó que Jaitt utilizó el celular por última vez a las 22.08 para grabar un video con su llegada a Xanadú, que se comunicó con su abogado a las 21.35 y después nunca más lo usó. También se confirmó que no hubo intentos por desbloquear el teléfono después del fallecimiento de la modelo.

Ese celular comenzó a ser analizado anteayer. Al abrir los archivos, los técnicos hallaron más de 20.000 imágenes, 400 videos y 300 conversaciones realizadas por WhatsApp.

A partir de ahora, se deberá determinar si esos elementos permiten reconstruir cómo fueron las horas previas a la muerte de la modelo.

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