
Crimen de la gemela: "Fui el perejil de la causa", dijo Víctor Cingolani
Tras pasar tres años preso, fue absuelto; en la cárcel se había casado con la hermana de la joven asesinada; ahora dicen que quieren formar una familia
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Víctor Cingolani estuvo tres años preso, acusado de matar a Johana Casas , una joven de la localidad santacruceña de Pico Truncado, de quien había sido novio. Estando en prisión, se casó con Edith Casas, la hermana gemela de Johana. Esta semana, Cingolani fue absuelto . "Siempre supe que era inocente. Lo amo y ahora, vamos a formar una familia", dijo Edith, en una entrevista concedida a Clarín .
El caso tuvo un gran impacto en los medios debido a la relación entre Cingolani y la hermana gemela de quien hasta hace una semana se consideraba su víctima. Edith sostenía que Cingolani no era el autor del crimen y reveló su amor por él, generando conflictos en su propia familia. Edith se casó con Cingolani cuando él todavía estaba preso acusado del crimen de su hermana, el pasado 14 de febrero, Día de los Enamorados.
Este jueves se conoció que el Superior Tribunal de Justicia de Santa Cruz absolvió a Cingolani, mientras que confirmó la condena de Marcos Díaz, el otro hombre que está detenido por el homicidio de Johana.
"Fui el perejil de la causa. Nunca supe porque estuve preso", aseguró Cingolani en diálogo con Clarín. "Yo estuve en la droga, en el alcohol, en la joda. Pero nunca hubiera matado a nadie y menos a Johana. Trabajaba en el petróleo, ganaba bien y era soltero. Saliendo con Johana, conocí a Edith y me enamoré perdidamente", confesó. Y añadió: "Yo le tenía mucho cariño. Pero lo de Edith fue distinto. A ella la amo".
El caso
Johana Casas fue asesinada en 2010 de dos tiros en el pecho. Por el hecho, además de Cingolani está detenido Marcos Díaz, acusado de ser el autor material de los disparos.
Al poco tiempo de finalizar con su relación amorosa con Cingolani, Johana empezó a salir con Díaz, y a los seis meses decidieron irse a vivir juntos. Pero duró poco. A la semana de convivir ambos fueron a una fiesta organizada por algunos amigos.
La pareja dejó el lugar a las 3 de la madrugada. Una hora después, Johana fue asesinada de dos balazos. Un vecino encontró el cuerpo en el cordón forestal, a pocos metros de un santuario de la Difunta Correa. A las pocas horas fueron detenidos Víctor Cingolani y Marcos Díaz, pero inicialmente este último quedó en libertad por falta de pruebas.
Tras el asesinato, hubo algunas movilizaciones para reclamar el esclarecimiento, de las que participaba Edith con una remera con el rostro de su hermana. Al mismo tiempo, visitaba a Cingolani en la cárcel. Hasta que decidieron casarse.
Pocos meses después, un ADN realizado en una colilla de cigarrillos encontrada en el lugar del crimen incriminó a Díaz, que decidió entregarse pocos días después de librarse su orden de captura. Desde entonces está detenido y su condena fue confirmada en el mismo fallo que absolvió a Cingolani.





