
Crimen y misterio en un gran chalet de Parque Leloir
La víctima, de 62 años, fue hallada por una empleada en el borde de la pileta; presentaba signos de ahorcamiento
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A la empleada doméstica le llamó la atención no encontrar a la dueña de casa en la cocina ni en ningún otro ambiente del moderno chalet. Pero la sorpresa fue mayor cuando salió al jardín y vio a María Teresa Valente, de 62 años, desvanecida al borde de la piscina. Habían pasado pocos minutos de las 10.30 del sábado pasado. No era una descompensación. Estaba muerta. En ese momento, como no había signos de violencia a simple vista, los médicos forenses no pensaron en un homicidio. Pero la historia cambió 24 horas después con el resultado de la autopsia: la mujer fue asesinada y murió por asfixia mecánica, es decir, por ahorcamiento.

Así lo informaron a LA NACION calificadas fuentes judiciales. El homicidio ocurrió en un gran chalet de Gobernador Udaondo 3497, en Parque Leloir, en Ituzaingó.
Según el resultado de la autopsia, la data de la muerte es de entre 24 y 30 horas antes de que terminara la necropsia (domingo al mediodía). Es decir que Valente fue asesinada entre las 6 y las 10 del sábado pasado. El crimen es investigado por María Laura Cristini, de la Unidad Fiscal de Instrucción (UFI) N° 2 de Ituzaingó, que cuenta con colaboración de detectives de la policía bonaerense y calificó el hecho como homicidio. La víctima, que estaba separada de su marido, vivía con su hijo, que la noche anterior había salido para ir a lo de su novia y regresó cuando se enteró de lo sucedido. Calificadas fuentes de la investigación explicaron que, según el relato de la familia de la víctima, hace un año Valente había intentado suicidarse. Estaba depresiva y tomaba medicamentos.
La empleada doméstica, que llegó a trabajar pocos minutos antes de las 10, encontró a Valente, que estaba vestida de entrecasa, junto a la piscina. Tenía los pies dentro del agua y su cuerpo estaba recostado sobre el borde de la pileta.
La médica forense no advirtió a simple vista que se trataba de una muerte violenta y se caratuló el caso como averiguaciones de causales de muerte. Pero el rumbo de la investigación se modificó a las 12 del domingo, cuando la fiscal Cristini recibió el informe de la autopsia que determinó que Valente había muerto por asfixia.
"El cuello no presentaba marcas. Se supone que el asesino utilizó una tela para ahorcar a la mujer. Para que no gritara, le taparon la boca", afirmó una fuente judicial.





