
Extraña muerte de una familia en Recoleta
Creen que se trató de un pacto suicida de tres personas
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Un hombre, su mujer y su hija fueron encontrados muertos en el departamento en el que vivían, en el barrio porteño de Recoleta, y los investigadores analizaban la posibilidad de que el fatal desenlace se hubiese desencadenado tras un pacto suicida. Según los primeros testimonios conseguidos por la Justicia, la familia tenía serios problemas económicos. La hipótesis de una muerte pactada por el matrimonio y su hija se sustenta en esas complicaciones financieras que se habrían profundizado en los últimos meses.
El hallazgo de los cadáveres ocurrió anteayer al mediodía cuando efectivos de la comisaría 17a. se apersonaron en el lugar, en el quinto piso del edificio de avenida Córdoba 1843, luego de que los vecinos del inmueble advirtieron que de esa propiedad surgía un olor nauseabundo, informaron fuentes policiales consultadas por LA NACION.
En una de las habitaciones yacían sobre una cama matrimonial dos mujeres. Los cuerpos ya sin vida estaban dispuestos como si las víctimas, María Ríos Reynoso, de 69 años, y su hija Valeria Núñez, de 37, estuvieran durmiendo y no presentaban signos de violencia. Los cadáveres se encontraban en un avanzado estado de descomposición, por lo que los investigadores estimaban que el deceso se habría producido al menos 48 horas antes.
En tanto, en otro de los ambientes, y en la misma posición y estado en el que se encontraban las otras dos personas, fue hallado el padre de familia, Agustín Núñez Tobar, de 76 años y nacionalidad chilena.
El departamento, el número 27 del quinto piso, estaba en orden y no parecía haber sufrido la irrupción de ninguna persona ajena a éste. Esas características, sumadas al hallazgo de una jarra y tres vasos, hicieron presuponer, en principio, que las víctimas podrían haber bebido algún tipo de veneno.
No obstante, los peritos encontraron luego un revólver calibre 38 cerca del cuerpo del hombre, por lo que también se investigaba si éste había ultimado a las mujeres y luego se había suicidado.
De todas formas, las primeras informaciones que trascendieron sobre el caso apuntan a que los cuerpos no presentaban lesiones compatibles con una agresión externa, por lo que la línea de investigación principal se dirigía en principio a conocer más sobre la vida de las víctimas para determinar si es posible la hipótesis del suicidio pactado por todos.
Para determinar concretamente la manera en que las personas fallecieron se aguardaba la realización de las correspondientes autopsias y el resultado de los peritajes sobre el arma y el líquido.
Deudas
"Según los testimonios recogidos, ninguna de las tres personas tenía trabajo y la familia no estaba al día con las deudas, entre ellas las de las expensas. Por eso se habla de graves problemas económicos", agregó una fuente policial.
Ayer, los vecinos que viven en el edificio de Córdoba al 1800, situado a pocos metros de la avenida Callao, permanecían inmersos en un total hermetismo.
Los habitantes del inmueble de 12 pisos preferían no hablar sobre el tema y un efectivo policial custodiaba la puerta de ingreso a ese edificio, en una zona de gran tránsito.
Sólo Emmanuel, empleado del estacionamiento donde el padre de familia dejaba su Renault 19 desde hacía varios años, dijo a LA NACION: "El hombre era muy tranquilo. Se dice que tenía muchas deudas, pero acá, si bien pagaba con retraso, estaba al día".
Por el caso, en el que se investiga si hubo un doble homicidio y posterior suicidio o envenenamiento, interviene la Fiscalía de Instrucción Nº 7 porteña, a cargo de Justo Rovira.






