Femicidio en José C. Paz. Mató a una mujer de diez puñaladas en el cuello y arrojó el cuerpo en un pozo de agua
El cuerpo fue hallado seis días después en la casa del sospechoso, que después de cometer el crimen huyó a Charata, en Chaco, y se entregó a la policía
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Al observar por la cámara de seguridad, conectada a su teléfono celular, que los policías ingresaron en su casa, decidió entregarse en la comisaría. Antes le habría confesado a uno de sus familiares: “Me mandé una macana. Tengo que irme”.
Después de matar a Carina Elizabeth Cáceres Domínguez, de 22 años, en el barrio Sol y Verde, de José C. Paz, el autor del femicidio recorrió más de 1000 kilómetros hasta la ciudad de Charata, Chaco.
Allí se refugió hasta que observó la irrupción de los efectivos de la comisaría de José C. Paz y de los técnicos de la División Policía Científica en su casa, situada en Suecia al 4200. Frente a esa imagen decidió entregarse en la comisaría de Charata.
En las próximas horas, el imputado, que habría sido identificado como Daniel Ignacio González, de 35 años, será trasladado con custodia policial a la fiscalía de José C. Paz donde será indagado por su presunta responsabilidad en el femicidio de Cáceres Domínguez.
La investigación que terminó con la detención del sospechoso había comenzado el 13 de julio pasado, cuando la pareja de la víctima se presentó en la seccional de José C. Paz y radicó una denuncia por averiguación de paradero de su esposa y madre de un niño, de 7 años.
Según el relato de la pareja de Cáceres Domínguez, el domingo a la madrugada salieron a festejar el triunfo del seleccionado argentino de fútbol sobre el conjunto suizo por los cuartos de final del mundial de fútbol en los Estados Unidos.
Si bien hubo una discusión entre ambos durante los festejos, se retiraron juntos a la casa en la que vivían y se acostaron a dormir. Cuando el hombre se levantó, Cáceres Domínguez no estaba en la casa. Tampoco su bicicleta.
Entonces, la pareja de Cáceres Domínguez comenzó a buscarla y pidió colaboración a los familiares de la joven madre para tratar de localizarla.
Ante la falta de resultados y después de buscarla durante el domingo, la pareja de la joven desaparecida decidió radicar la denuncia por averiguación de paradero.
A partir de la revisión de las cámaras de seguridad de la zona, los responsables de la pesquisa encontraron una serie de imágenes en las que se podía ver a la joven madre en la bicicleta y luego con un hombre.
En otras imágenes, los investigadores determinaron que Cáceres Domínguez y el desconocido ingresaron en una vivienda situada en Suecia al 4200, a tres cuadras de la casa de la joven madre.
Los familiares del hombre que aparecía en las grabaciones de las cámaras de seguridad se presentaron en la comisaría de José C. Paz y lo identificaron. Además, manifestaron que, al día siguiente de la desaparición de Cáceres Domínguez, el sospechoso dijo que se marchaba a Charata, en Chaco, a más de 1000 kilómetros de José C. Paz.
Con esta información, el responsable del Ministerio Público de José C. Paz ordenó un allanamiento de urgencia en la vivienda del sospechoso. Al revisar un pozo de agua que estaba en el fondo del terreno, los peritos de la División Policía Científica encontraron el cuerpo de Cáceres Domínguez.
El cuerpo de la víctima estaba desnudo. La ropa y la bicicleta fueron halladas en la casa del acusado. Cuando los forenses revisaron el cadáver determinaron que el femicida le aplicó un golpe en la cabeza y la mató de diez puñaladas en el cuello.
Hasta el momento, los forenses no encontraron lesiones compatibles con un abuso, aunque todavía faltan los resultados de los estudios complementarios para determinar si hubo o no una agresión sexual.
No pasó inadvertida la saña aplicada por el femicida sobre la víctima que le asestó diez puntazos en el cuello. Al reconstruir la red de vínculos de la víctima y del sospechoso, los investigadores determinaron que no se conocían, si bien vivían a pocas cuadras de diferencia.
En cambio, los responsables de la pesquisa lograron confirmar se habrían cruzado durante los festejos del triunfo del seleccionado argentino por los cuartos de final de Estados Unidos.
También se estableció que la joven madre y el acusado estuvieron juntos la madrugada después que terminaron los festejos y que el imputado fue el último que la vio con vida. Seis días después del último registro, el cuerpo de la joven madre, la bicicleta y su ropa fueron encontrados en la vivienda de González.



