
Se hacían pasar por un empresario gastronómico y pactaban citas de compraventa de dólares para asaltar a los clientes
Autorizados por la Justicia, detectives de la policía bonaerense simularon estar interesados en una operación y detuvieron a los delincuentes
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“Hola. Estoy en la puerta”, llegó a decir Diego B. por teléfono. De pronto, un delincuente armado le espetó: “¡Te mato! ¡Te mato!”, mientras le exigía el dinero. La víctima intentó resistirse, pero el ladrón, con la ayuda de un cómplice, se apropió a la fuerza de la mochila que llevaba. Los delincuentes escaparon en dos motos, cuyos conductores los esperaban a los pocos metros.
El de las 12.55 del 18 de septiembre pasado no fue un asalto al voleo más en Ituzaingó. Diego B., de 75 años, había caído en una trampa: creía que iba a realizar una operación de compraventa de dólares con un empresario gastronómico, pero se encontró con una emboscada, una puesta en escena para robarle el dinero que llevaba en su mochila.

Así actuaba una banda de ladrones integrada por colombianos y argentinos que había logrado clonar la línea de WhatsApp de un empresario gastronómico y, haciéndose pasar por él, citaba a conocidos y clientes en una casa de Ituzaingó para, supuestamente, hacer una operación de compraventa de divisas.
“Los delincuentes, bajo la identidad del supuesto empresario gastronómico, ofrecían tentadoras operaciones de cambio de dólares y citaban a los interesados para concretar la transacción, pero cuando los clientes llegaban al lugar aparecían los delincuentes que, como ‘pirañas’, atacaban a la víctima y se apoderaban del dinero”, dijeron a LA NACION fuentes policiales.
Después del robo que sufrió Diego B., cayó en la misma trampa Franco M., de 23 años. Fue citado en el mismo lugar; lo abordaron motochorros cuando tenía su auto, un Peugeot 208 negro, en la puerta de donde, suponía, iba a hacerse la operación. Ese golpe ocurrió el 21 de septiembre pasado.
La investigación para identificar a los falsos cambistas quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 1 de Ituzaingó, dependiente de la Fiscalía General de Morón. Los funcionarios judiciales contaron con la colaboración de personal de la Estación de Policía Departamental de Seguridad (EPDS) Ituzaingó de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

“Primero se pudo identificar la chapa patente de uno de los automóviles utilizados por la organización criminal como apoyo de los motochorros: un Volkswagen Gol Trend gris. Cuando el vehículo pasó por una de las lectoras de patentes, los operadores del Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) de Ituzaingó dieron aviso al personal policial; con un operativo cerrojo se logró interceptar el rodado y detener a sus ocupantes”, dijeron las fuentes consultadas.
En el operativo fueron detenidos tres sospechosos; se secuestraron una pistola calibre 9 mm, cuatro teléfonos celulares y ropa similar a la utilizada en uno de los robos.
Pero faltaba atrapar a los motochorros y sus cómplices. Entonces, la Justicia autorizó a los detectives policiales a simular una operación de compra y venta de dólares.
“Se fijó como punto de encuentro la calle Lucero al 1400, Ituzaingó, donde se implementó una vigilancia encubierta que permitió detener a otros cinco integrantes de la organización criminal. También se secuestraron un Ford Focus gris utilizado como apoyo en los robos, una moto Bajaj Rouser NS400Z y cinco teléfonos celulares”, explicaron los voceros consultados.
Cuatro de los ocho detenidos son colombianos y el resto, argentinos. “Se logró desarticular una organización criminal de altísima peligrosidad, con vasta experiencia en estafas telefónicas y robos a mano armada”, dijeron voceros de la policía bonaerense.


