
Abuso
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Hace poco menos de un mes, una joven de 26 años se presentó ante la Justicia para denunciar a un ginecólogo chaqueño por presunto abuso sexual. No fue la única. Con el correr de los días, ocho mujeres siguieron su camino contra Gustavo Kumiega por considerar que el especialista había tenido prácticas abusivas contra su integridad sexual y mala praxis. “Son muchas las chicas que tienen miedo y se comunican conmigo para contarme cosas que vivieron con este médico, algunas incluso en 2002 y en 2004, por ejemplo”, contó una de las denunciantes en diálogo con LA NACION.
Las presentaciones judiciales se realizaron entre el 23 de septiembre y los primeros días de octubre. La mayoría de esas denuncias por delitos contra la integridad sexual recayó en la Fiscalía de Investigación N.º 2 de la ciudad de Resistencia, a cargo de Ana González de Pacce, mientras que las restantes son investigadas por la Cámara Criminal y el Equipo Fiscal N.º 4, según pudo saber este diario.
Karla Herrán fue la primera mujer en denunciar a Kumiega. “En una segunda visita a su consultorio [a fines de julio de este año] hizo movimientos inapropiados con el transductor mientras me hacía la ecografía transvaginal. Tenía apoyado un codo en una de mis rodillas, algo innecesario. También me dio pastillas anticonceptivas vencidas”, relató la joven a este diario. Al vivir ese momento, recordó que durante la primera consulta el médico le había hecho “comentarios desubicados” respecto de su vida sexual.

Cuando Herrán decidió hacer público lo que le había ocurrido en los medios locales, comenzó a recibir mensajes de otras mujeres que relataban maniobras similares durante sus revisiones ginecológicas, algunas de las cuales se convirtieron en denuncias formales ante la Justicia.
El 25 de septiembre, otra joven hizo una presentación por presunto abuso sexual a raíz de una consulta realizada el 22 de enero. La denunciante describió que Kumiega efectuó “caricias reiteradas sobre la pierna, sin ninguna justificación médica, mientras hablaba de forma inapropiada”.
“Durante la atención, el profesional incurrió reiteradamente en comentarios ofensivos, discriminatorios y misóginos, realizando generalizaciones y expresiones denigrantes sobre las mujeres y la vida sexual femenina, utilizando además lenguaje sexual explícito, lo cual resultó totalmente inapropiado y violento en un ámbito de atención médica”, agregó la denunciante en una queja ante la obra social Osjera, que respondió que iniciaría una investigación administrativa interna.
En paralelo, comenzaron a circular en las redes sociales capturas de conversaciones atribuidas al profesional en las que se leían expresiones como “¿Te vendría bien un doctorcito amoroso, generoso?” y se veían imágenes del miembro reproductivo de un hombre. “No lo detienen, no lo citan a declarar, no hay una orden de allanamiento en su consultorio, nada de nada”, se quejó Karla, indignada.

En diálogo con LA NACION, el abogado Hernán Cordón, que patrocina a Herrán, indicó que solicitó la detención del ginecólogo y cuestionó que, pese a que transcurrieron varias semanas desde la primera denuncia contra el especialista, todavía no haya sido convocado a prestar declaración. Según el letrado, el médico tiene una causa judicial previa, que data de 2020, por realizar un aborto sin consentimiento de la paciente.
De acuerdo a los medios locales, Zacarías Issolo, el representante legal de Kumiega, dijo que el médico no había sido todavía formalmente imputado, rechazó las acusaciones y negó que su cliente hubiera cometido delitos. “Fue un acto netamente médico”, sostuvo el abogado.




