Víctor Hortel aseguró que la fuga fue "una factura del Servicio Penitenciario" hacia su gestión

"El núcleo duro de la fuerza no quiere perder los negocios, las prebendas", dijo el ex funcionario
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21 de agosto de 2013  • 19:18

Tras la fuga de 13 presos del Complejo I de la cárcel de Ezeiza, que derivó en su renuncia, Víctor Hortel, ahora ex jefe del Servicio Penitenciario Federal (SPF) insistió en denunciar que hubo complicidad.

"Es una factura que me pasan desde el Servicio [Penitenciario] por el proceso de transformación que implementamos", aseguró Hortel, en diálogo con Tiempo Argentino.

El ex funcionario volvió a explicar que la logística para la fuga no se realizó en un día. "Hay varios celadores en turnos de guardias que no efectuaron los controles en los lugares de alojamiento. Ni jefes que hayan supervisado esa tarea", sostuvo Hortel.

"Hubo muchas "falencias" que favorecieron la fuga. No tengo duda de que hubo colaboración y apoyo por parte del Servicio", insistió.

"Iniciamos la gestión en términos de un compromiso claro con los Derechos Humanos, la dignidad, la inclusión, la ampliación de derechos en el contexto del encierro, al igual que lo hace el gobierno hacia afuera", explicó el ex funcionario. "Pero el núcleo duro del SPF no quiere perder los negocios, las prebendas", añadió.

Sospechas de complicidades

También el Procurador Penitenciario de la Nación, Francisco Mugnolo , sospecha que hubo "complicidades" para que se concretara la fuga.

En cuanto a la designación de Alejandro Marambio como director del Servicio Penitenciario Federal, Mugnolo recordó épocas de "conflictividad" con el funcionario, pero dijo tener "expectativas" de que ese retorno no signifique "un retroceso" sino un gesto encaminado a "repensar la acción penitenciaria".

El Procurador Penitenciario consideró "inexplicable" algunas circunstancias en torno a la fuga, como el que no hayan sonado las alarmas cuando los presos cortaron los alambrados del establecimiento carcelario. "Es inexplicable y por eso ha habido, al menos, una medida provisoria de separamiento de todos aquellos que han tenido una responsabilidad de custodia. Porque una cosa es hacia adentro y otra hacia afuera, donde también pudieron haber operado con autos y demás logística", reflexionó.

En tal sentido, coincidió con Hortel, quien habló de apoyo interno y externo: "Acá, si no hay connivencia, es muy difícil hacerlo", enfatizó.

Al referirse a la renuncia de Hortel, Mugnolo evocó que el ahora ex titular del Servicio Penitenciario Federal venía teniendo "mucha resistencia desde que tomó muchas medidas" en ese organismo.

"Pudo haber dicho: 'me voy, si es que soy objeto de tanta resistencia'", aventuró.

Mugnolo sostuvo que el esclarecimiento de la espectacular fuga "queda en manos de la Justicia, que tiene que seguir investigando e investigando en serio".

"Mi experiencia me dice que en la cárcel es posible todo. Sería importante que la Justicia fuera a fondo con esta fuga y que los servicios de recuperación funcionen", concluyó.

Todavía siguen prófugos 11 de los presos que se escaparon de Ezeiza

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