
Abrirían hoy los dos casinos flotantes
Conciliación para reanudar tareas
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El Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria en el conflicto que mantienen los trabajadores marítimos que se desempeñan en los casinos flotantes, con lo que hoy deberán reabrirse al público esas salas.
No obstante, un reducido grupo de trabajadores de juegos de azar seguía anoche manifestándose en la Plaza de Mayo en oposición a la medida acordada entre el gobierno y uno de los gremios.
Los barcos casino de Puerto Madero permanecen cerrados desde el 3 del mes pasado. El origen del conflicto radica en que la empresa pretende encuadrar a los trabajadores afiliados al Sindicato de Empleados de Juegos de Azar (Aleara), que orienta el macrista Daniel Amoroso, en el Sindicato de Obreros Marítimos (SOMU), del kirchnerista Omar Suárez.
Durante este mes, el control del casino pasó de manos. La compañía española Cirsa se fusionó en una Unión Transitoria de Empresas (UTE) con la firma de Cristóbal López, el empresario santacruceño amigo de Néstor Kirchner, que maneja las máquinas tragamonedas del Hipódromo de Palermo. Con esta decisión, López controlaría la mitad de las ganancias de los barcos y la totalidad de los slots del hipódromo.
Cambio de manos
Ayer, funcionarios del Ministerio de Trabajo, del SOMU y de la empresa que gerencia los barcos casino plantearon un período de conciliación de 15 días hábiles, a lo largo de los cuales el funcionamiento de las salas deberá ser normal.
Al levantar el paro los marítimos, las puertas de los barcos podrán abrir y el grueso de los empleados de Aleara podrá regresar a sus labores. Estos trabajadores reclamaron insistentemente la apertura de las salas de juego y el cobro de sus haberes, lo cual fue garantizado en el acta firmada ayer.
El SOMU había reclamado que todos los trabajadores del casino flotante pasaran a ese sindicato, aunque los trabajadores plantearon que querían permanecer agrupados en Aleara.
Esa posición también había sido ratificada por siete resoluciones de la Justicia laboral y de la propia sede laboral, en las cuales se señaló que, si bien el casino flotante funciona en dos barcos -anclados en Puerto Madero-, "la actividad principal que se desarrolla allí es el juego y, por lo tanto, los trabajadores deben seguir perteneciendo a Aleara".
Durante un mes, Aleara encabezó diferentes protestas que provocaron caos de tránsito en la ciudad, especialmente en la zona del hipódromo, en Palermo.
Una de las últimas manifestaciones se realizó frente al Ministerio de Trabajo, donde todas las semanas acampan grupos piqueteros. En esta última oportunidad se produjeron disturbios que terminaron en duros enfrentamientos con la policía.






