
Asesinaron a dos policías en el Once
Seis delincuentes los acribillaron cuando quisieron impedir que robaran un negocio de Larrea al 700; hieren a un cabo 1°
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Dos efectivos de la Policía Federal fueron asesinados ayer a quemarropa cuando intentaban impedir que un grupo de seis delincuentes asaltara un negocio de venta de acolchados, en el barrio de Once.
El trágico episodio, en el que también murió uno de los delincuentes y otro policía resultó herido, ocurrió minutos después de las 9.30, en un local situado en Larrea 749.
Según informaron testigos del hecho y fuentes policiales, todo comenzó cuando tres de los delincuentes -dos hombres y una mujer- ingresaron en el comercio y simularon que querían comprar un acolchado.
Cuando uno de los empleados les preguntó qué buscaban, los dos hombres sacaron sus revólveres y le exigieron que les entregara el dinero de la caja. La mujer que los acompañaba se mantuvo en silencio durante el robo.
"No estaban nerviosos, en todo momento parecían saber lo que hacían. Les dije que se llevaran la plata y se fueran, pero se quedaban", relató con nerviosismo Juan Pablo Inacio, dueño de la blanquería robada.
Poco después, otros tres hombres que vigilaban desde la puerta ingresaron para unirse a sus cómplices. La única mujer del grupo fue la primera en escapar de lugar momentos antes de que llegara la policía.
El comerciante, su esposa, su hijo y seis empleados vivieron momentos de incertidumbre. Mientras estaban robando pasó por la puerta un móvil de la comisaría 7a., en el que viajaban los sargentos Roberto Hugo Ceballo y Rubén Darío Montaos.
Sospechas
Los policías advirtieron movimientos extraños en el negocio y se detuvieron para ver qué ocurría.
"No terminaron de pasar la puerta que los acribillaron. Ni tiempo de sacar el arma tuvieron, se ensañaron de una forma atroz", describió Inacio, de 70 años, que junto a los demás había sido llevado por los ladrones hasta una pequeña habitación en el fondo del local.
"Estoy harto. Hoy llegué a mi negocio con la sensación de que me iban a robar otra vez, como está ocurriendo todos los sábados. Y pasó", agregó el comerciante.
Luego de asesinar a los policías, los delincuentes decidieron huir con la plata robada. Pero al salir, más patrulleros, alertados por los disparos, se habían acercado al local.
"Estaban escapando cuando uno de los ladrones le pegó tres tiros al policía que los esperaba en la vereda", contó un comerciante de la cuadra que presenció el tiroteo.
El efectivo herido -que fue trasladado en helicóptero al hospital Churruca- consiguió, junto con sus compañeros, matar a uno de los ladrones, que cayó sin vida en la esquina de Larrea y Tucumán.
Los otros cinco delincuentes lograron escapar a pie, por lo que se inició rápidamente un operativo policial para su captura.
Tanto Ceballo, de 48 años, como Montaos, de 44, fallecieron a causa de los numerosos impactos de bala recibidos, especialmente en la cabeza.
Ambos efectivos, con más de 20 años en la fuerza, prestaban servicio en la comisaría 7» , al igual que el cabo 1° Miguel Angel Zarza, herido en el enfrentamiento.
Con ellos, son 21 los efectivos de la Policía Federal que han sido asesinados en diferentes enfrentamientos en lo que va del año.
Zona de guerra
Un camino de balas tapizaba la escena del crimen, desde la vereda de la blanquería hasta la esquina donde cayó abatido uno de los los ladrones.
Más arriba, en las vidrieras de los demás negocios, los orificios daban evidencia de la cantidad de tiros.
Vecinos alarmados se mezclaban a un lado del encintado policial con transeúntes curiosos. Del otro lado, decenas de uniformados y personal de civil, muchos de ellos con lágrimas, lamentaban la impotencia de no poder hacer nada por sus compañeros.
"Cada vez hay más robos con violencia, así no da abasto la policía. La culpa es de la gente que tomó casas en el barrio, en su mayoría indocumentados", dijo indignada Dora, dueña de un comercio de ropa.
Gustavo Segalis, comerciante y miembro del Consejo de Prevención Comunitaria -una organización formada por vecinos que colabora con la comisaría 7»- se mostró consternado ante la ola de inseguridad que parece no discriminar ningún punto de la ciudad.
"La verdad es que no entiendo cómo estos policías se jugaron la vida por los dos pesos de sueldo que ganan. Más allá del heroísmo, necesitamos más presencia policial", comentó. Tanto él como los vecinos consultados por La Nación coincidieron en que, a pesar de la vigilancia de los patrulleros, los asaltos crecieron vertiginosamente en los últimos meses.
Las víctimas
Roberto Hugo Ceballo
- Nació el 24 de enero de 1953. Ingresó en la Policía Federal en 1973. Sus últimos destinos fueron el Departamento Delitos contra la Propiedad y la comisaría 7a.. El sargento 1° era casado y tenía 5 hijos.
Rubén Darío Montaos
- Nació el 23 de enero de 1957. Ingresó en la Policía Federal el 15 de mayo de 1978. Sus últimos destinos fueron División Talleres, la comisaría 2a. y la comisaría 7a.. El sargento 1° estaba casado y tenía dos hijas.
Muertos en 2001
- Angel Nacimiento
- Carlos Alberto Del Savio
- Gustavo Marcelo Perone
- Guillermo Domingo Bravo
- Rodolfo Felipe Machin
- Alberto Casaret
- Bernardo De Seta
- Angel Francisco Ayala
- Miguel Martínez De Miquel
- Marcelino Bogado
- Luis Alberto Fraga
- Héctor Eduardo Nanni
- Luis Guillermo Molina
- Rodolfo Oscar Valdez
- Héctor Romero
- Paul Víctor Salomón
- Víctor Oscar Fernández
- José Darío Palavecino
- Hernán González
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