
Asesinaron a una estudiante de Derecho en su departamento
La joven apareció amordazada y maniatada; se desconoce el móvil del hecho
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LA PLATA.- Una estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata fue asesinada anteayer en su departamento de esta ciudad. La joven, cuyo cuerpo apareció amordazado y atado, habría sido fusilada.
Al cierre de esta edición, los investigadores todavía desconocían el móvil del crimen, aunque descartaban un intento de robo.
El cadáver fue hallado por la hermana de la víctima, Nora Aravena, a las 18.30 de anteayer. La joven subió al departamento, situado en la calle 15 entre 58 y 59, junto a un compañero de la facultad. La puerta del 1°C estaba cerrada, pero sin llave. Cuando ingresó en el inmueble, llamó a Marcela, pero nadie contestó.
Buscó en la cocina, luego en el baño y por último en las habitaciones. Dentro de una encontró a su perro acurrucado en una esquina; en la otra, a Marcela, muerta.
La joven estaba tendida en el suelo boca arriba, con los pies atados con un par de pañuelos y amordazada con cinta de embalar.
De su nuca brotaba sangre, que formaba un charco bajo su cabellera. Tenía la cara limpia y el cuerpo frío. Habría sido fusilada, según señalaron a La Nación fuentes policiales.
Nora gritó y lloró. Su compañero bajó a pedir ayuda y encontró a un oficial de la comisaría 9a.; ambos subieron y consolaron a la muchacha.
Minutos más tarde, la policía cercó la cuadra y precintó la habitación.
Incertidumbre
Los investigadores explicaron que Marcela Aravena habría sido golpeada en la cabeza, atada y fusilada. "El tiro ingresó por la nuca y la muchacha murió en el instante", aseguraron esas fuentes.
La policía descartó que el móvil del crimen haya sido un intento de robo. "En la cartera de la víctima había 100 pesos, el departamento estaba en orden y no faltaban objetos de valor", se explicó desde el Ministerio de Seguridad bonaerense.
Y se aseguró: "No había indicios de pelea. Sólo el dormitorio donde fue encontrada la víctima estaba desordenado".
Consultado por La Nación , el fiscal que lleva la causa, Marcelo Martini, aseguró: "La muchacha estaba vestida con un suéter y un pantalón ajustado y no presentaba signos de haber sido violada. Pero para corroborar este último dato hay que esperar el informe de la autopsia y de los peritajes complementarios".
Martini explicó: "La causa de la muerte no fue el golpe que recibió en la cabeza, sino el disparo en la nuca".
Durante la noche del sábado, los agentes de seguridad de la Policía Departamental hallaron el rollo de cinta de embalar usado para amordazar a la víctima en las inmediaciones del inmueble donde vivían las hermanas.
El cuerpo de Marcela fue retirado a las 20.30 y, según un primer informe de los médicos forenses, la muchacha no habría sido víctima de un ataque sexual.
Anoche, en la morgue policial, los peritos redactaban los resultados finales de la autopsia, que se conocerán hoy.
"Hasta ahora no tenemos ningún sospechoso. Hay muy pocas evidencias. La puerta de entrada no había sido forzada, no se robó plata y, al parecer, la víctima no fue violada", concluyó Martini.
En la causa interviene el juez de garantías César Melazo y el hecho fue caratulado como homicidio.
La tarde del crimen
Marcela Aravena tenía 24 años y había nacido en la provincia de Chubut. En 1997 se radicó en esta ciudad para estudiar abogacía en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata.
Actualmente, cursaba el cuarto año de la carrera y trabajaba en un geriátrico situado en las calles 15 y 60, a una cuadra y media de su casa. Compartía el departamento con su hermana y con una compañera.
La muchacha no tenía novio y era muy aplicada en sus estudios universitarios.
Anteayer, Marcela preparaba una materia de Derecho junto con una amiga en el inmueble. Hasta las 16.30 las jóvenes leyeron y compartieron mate. Entonces la compañera se fue y Marcela se quedó sola.
Lo que sucedió entre esa hora y el hallazgo del cuerpo se desconoce. Algunos vecinos aseguraron que poco antes de las 18 se escuchó un ruido, semejante al de un portazo, que retumbó en los pasillos. Media hora más tarde, Nora Aravena encontró muerta a su hermana.
Los universitarios no suelen ser agredidos
LA PLATA.- No es frecuente que en esta ciudad los estudiantes universitarios sean víctimas de asaltos, violaciones o asesinatos como el que ocurrió anteayer con la estudiante de derecho Marcela Aravena.
La aparente paz que viven los más de 70.000 alumnos que año tras año llegan desde el interior para iniciar sus estudios superiores en alguna de las tres universidades de La Plata (Nacional, Tecnológica y Católica) se vio interrumpida, hace tres años, por la violación de una alumna de Odontología.
En marzo de 1999, en un departamento situado frente al Ministerio de Seguridad bonaerense, en las calles 2 y 54, una joven de 23 años fue sometida a abuso sexual.
Ese día, la chica recorrió las tres cuadras que separan la facultad de su edificio. Cuando abrió la puerta y subió en el ascensor, no se dio cuenta de que otro joven la seguía.
Al ingresar en el departamento, el agresor la tomó por los cabellos y la llevó hasta la habitación. Allí la obligó a mantener relaciones sexuales durante dos horas.
Nunca se supo quién fue el violador, pues había utilizado profilácticos y no quedaron restos de semen.
Durante los meses posteriores, Silvio Herrera, un estudiante de ingeniería de 24 años, fue detenido, acusado de ese delito. Pero tras dos años de prisión la Justicia lo absolvió, porque se comprobó que no tenía relación con el hecho.
La víctima de la violación abandonó la carrera y regresó a su pueblo, donde hoy trata de olvidar lo vivido en esta ciudad.





