Aumentaron las multas porque subió la nafta
Desde enero, los valores treparon un 17 por ciento; el mayor beneficiario será el Gobierno porteño
1 minuto de lectura'
Aumenta la nafta, suben las multas. Aunque en principio no parecería haber lazos entre una y otra inflaciones, la realidad indica que el efecto de un aumento sobre el otro es directo. Sucede que, por una ordenanza de 1996, el valor de las multas que se cobran en la Ciudad de Buenos Aires no se mide en dinero, sino en unidades de litros. Técnicamente, en verdad, se llama "unidad de multa" y está reglamentado por la ordenanza 50.292.
Estacionar delante de una rampa de discapacitados, por ejemplo, no cuesta 234,40 pesos, sino 200 litros de nafta súper de acuerdo con la tarifa del Automóvil Club Argentino (es el mismo precio que en Repsol-YPF). Aunque parecería lo mismo –aquel es el precio para 200 litros–, la diferencia queda expuesta cuando se produce un aumento de la nafta. Pues esto sucede actualmente.
En enero último, el litro de nafta súper costaba $ 0,999. Hoy, el precio es de $ 1,172. Representa un aumento del 17 por ciento.
Trasladado a las infracciones, excederse en más de un 20 por ciento de la velocidad máxima permitida costaba 199,80 pesos hasta febrero, que fue cuando comenzó a subir el precio de la nafta. Hoy, emular a un piloto de Fórmula 1 por las calles porteñas cuesta 234,40 pesos.
Algo similar ocurre cuando un conductor no le cede el paso a un patrullero, a una ambulancia, a una autobomba o a algún vehículo oficial en emergencia. Hasta comienzos de febrero, la multa por esta infracción costaba 299,7 pesos. Hoy, el costo del error de tránsito se eleva a 351,6 pesos.
"Técnicamente, las multas no aumentaron. Si los valores subieron fue por la inflación", explicó Lautaro Erratchú, director de la Administración de Infracciones de la Ciudad de Buenos Aires (DAI).
"La gente debe saber que, si paga en término, abona lo que le marca la boleta. El monto no cambia por más que en el medio se produzca un aumento de la nafta", agregó Erratchú.
La bronca del infractor
La gente, de cualquier manera, no recibió con demasiada euforia la noticia sobre el aumento.
En el primer piso del Edificio del Plata, en Carlos Pellegrini 211, las ventanillas de cobro de la DAI sufrían el malhumor de los infractores.
"Estoy indignado con el gobierno. El aumento en las multas es una barbaridad. Yo ahora voy a hablar con el controlador, a ver si me la perdonan. Si no, no sé cómo voy a hacer para pagar", estalló Mario Díaz, hombre de unos 40 años a quien el vencimiento de su licencia para conducir sumado a la embestida ocasional a un patrullero le habían convertido una multa en una pesadilla.
A la paseadora de perros Alejandra Amar la multa le había llegado por no tener la habilitación correspondiente. "Realmente no entiendo qué tiene que ver el aumento de la nafta conmigo", se quejó.
Los pataleos por el alto valor de las multas y por la relación entre las infracciones y el aumento de la nafta resultan una síntesis de las opiniones de quienes por estos tiempos acuden a la DAI.
"Los que vienen son los que quieren ver a un controlador o lo que se inclinan por el pago voluntario. El resto prefiere ir al banco a pagar", contó Erratchú.
Como bien vale recordar, quienes eligen el pago voluntario reciben un descuento del 70 por ciento sobre el valor de la boleta.
Son pocos los que pagan
Más allá de que quizá no exista un real deseo por pagar una infracción, el aumento, en particular, provoca que no muchos se acerquen a cancelar su deuda. "El 40 por ciento de las multas se abona. El resto, no", confirmó Erratchú.
"Esto es ridículo, porque si aumentan las multas no va a haber más recaudación. Si la gente no tiene un peso...", analizó María Alicia Wiheeler mientras esperaba su turno para discutir con un controlador de infracciones.
A pesar de ello, se estima que, con los valores más altos, el Gobierno porteño tendrá a su favor un incremento en los ingresos.
Sucede que, en el caso de las multas fotográficas, por ejemplo, las empresas que toman las fotos obtienen 8,40 pesos por infracción cobrada, según indicó Erratchú. El resto queda para la Ciudad. Esto no se modificó, a pesar de los aumentos.
El tema es que las multas aumentaron en la Ciudad de Buenos Aires porque hubo inflación en los precios de la nafta. Una ridiculez, para algunos de los infractores que deben hacerle frente a una penalización. Una realidad, según lo indica una ordenanza de 1996.




