
Avenida Córdoba, la frontera que divide a los manteros de Florida
La fisonomía del lugar cambia radicalmente de un lado a otro de la peatonal; desaparecen los vendedores ambulantes y se circula con mayor libertad; ¿por qué se da este cambio tan abrupto?
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El ritual se repite hace una semana sin variaciones. Todas las mañanas, alrededor de las 9, un grupo de comerciantes de la peatonal Florida se concentra en el cruce de esa arteria porteña y la avenida Corrientes en repudio de la venta ilegal de mercadería que registra la zona.
El sonido de bombos, tambores y cánticos que buscan remover a los manteros, instalados hace años en esas calles, se entremezcla con un reclamo cuyo Leitmotiv se basa en la competencia desleal que importa esta práctica en la ciudad.
En medio de ese tumulto, en el que se suceden protestas y se ofrecen artesanías y productos de los rubros más dispares, la avenida Córdoba representa un punto de inflexión. Al cruzar la intersección con la tradicional peatonal, en dirección a la Plaza San Martín, se percibe otra realidad.
Ya no se observan artículos diseminados a lo largo y a lo ancho de todo ese tramo. Incluso, el flujo de peatones, estimado en 850.000 personas por día según cifras del gobierno porteño, se dispersa y cede en un espacio público que queda mayormente libre.
Veredas libres
¿Por qué Córdoba representa una frontera que divide a los manteros? La pregunta, latente en el barrio, cobró fuerza apenas el conflicto entre los comerciantes y los manteros comenzó a estar de nuevo en pie de guerra. Paralelamente, llegó a la redacción de LA NACION la carta de un lector que se hacía eco de esta problemática.
Con críticas a la administración macrista por el avance de los vendedores ambulantes en la ciudad, el texto, firmado por Víctor Levy, retomaba ese interrogante: "La vergonzosa e impune usurpación por parte de los «manteros» de la calle Florida comienza en Rivadavia, tiene picos de virulencia entre Perón y Lavalle, pero, curiosamente, se detiene en la avenida Córdoba: no hay «manteros» entre Córdoba y la plaza San Martín".
Al igual que Levy, un amplio sector de la población desconoce los motivos de la anomalía que presenta el cruce entre Córdoba y la peatonal, de un costado y del otro; una situación que permanece intacta, de acuerdo con testimonios recogidos en el lugar.

Versiones oficiales
Con esa duda entre manos, LA NACION contrastó las explicaciones ofrecidas por las fuentes oficiales y los vecinos del barrio durante una recorrida por la zona. Si bien existieron coincidencias, también circularon versiones que abrieron aún más el abanico de posibilidades.
Desde la Policía Federal señalaron que las diferencias descansan precisamente en que esos dos sectores se encuentran en manos de seccionales distintas. El tramo que se extiende desde Rivadavia hasta Córdoba está a cargo de la Comisaría 1°, mientras que el de Córdoba hasta Plaza San Martín se mantiene bajo la órbita de la Comisaría N°15.
Así también lo confirmó el titular de la Asociación de Amigos de la Calle Florida, Héctor López Moreno, en una entrevista con LA NACION tras desestimar que la ausencia de manteros en esas calles responda a una disposición que preserva el patrimonio porteño como había trascendido durante la visita que realizó esta cronista.
"Siempre tuvo que ver con eso. No es que de un lado tengamos mejores policías que del otro o que no haya control. La comisaría N°1 tiene muchísimo más trabajo que sin duda le complica la existencia y la convivencia", comentó López Moreno.
No obstante, en esa misma recorrida, algunos artesanos y manteros dejaron entrever que la ausencia de la venta callejera en la zona que va desde Córdoba hasta el final de la peatonal también se relaciona con la presencia de locales cuyos propietarios pertenecen a la agrupación de vecinos, que evitan las usurpaciones. Sin embargo, este dato fue rechazado por los propios integrantes de la asociación.
Además, los sectores consultados argumentaron que las posibilidades de venta bajan con la disminución de la cantidad de peatones que transitan por ese sector en comparación con el caudal que registra el inicio de esa arteria porteña.
Una reforma, otro escenario
Con el objetivo de destrabar el conflicto, los vecinos de Florida fueron convocados ayer, junto con distintas Cámaras y Federaciones de Comercio de la Ciudad de Buenos Aires, a una reunión encabezada por la Jefatura Porteña. Entre otros puntos, según adelantaron a LA NACION , se conversó sobre la posibilidad de derogar mañana en la Legislatura el artículo 83 del Código Contravencional que contempla la venta ambulante.
Por estos días, un gran número de vendedores ambulantes -que no pertenecen a la categoría de artesanos- ampara su actividad en la ambigüedad que presenta el texto del artículo, que especifica que no constituye contravención "la venta ambulatoria en la vía pública o en transportes públicos de baratijas o artículos similares, artesanías y en general" ni la venta por mera subsistencia que no implique "una competencia desleal efectiva para con el comercio establecido".

En ese marco, el encuentro celebrado ayer intentó avanzar en la alternativa que más se afianzó durante los últimos días: modificar en ese aspecto el Código Contravencional para desactivar la venta ilegal.
"Salimos satisfechos al ver que las autoridades tienen toda la intención de recuperar la belleza de la calle Florida. Estamos trabajando para lograr un resultado positivo", anticipó López Moreno a este medio.
El titular de la Asociación Amigos de la Calle Florida ratificó la necesidad de que "todos los legisladores se sienten en el recinto y voten como corresponde" tras aclarar que lo que se busca concretamente es reordenar el espacio público.
"Queremos que se resuelva también la situación social de los verdaderos artesanos y que todo esto resulte beneficioso para ellos. Hoy en día se confunde a los artesanos con las mafias que venden droga a la noche y manejan a los punguistas. Muchos de estos vendedores son los que arman la logística que provoca la inseguridad de la zona", denunció.
Desde la Ciudad reiteraron su compromiso para resolver cuanto antes el conflicto. "Vamos a defender a los comerciantes que pagan sus impuestos y se encuentran dentro de la ley, y vamos a ir a fondo contra las mafias que venden mercadería ilegal. Por supuesto que también vamos a contemplar las situaciones particulares de los artesanos que elaboran sus mercaderías para que puedan desarrollar su actividad sin que ello entre en conflicto con los comercios. Pero bajo ningún punto de vista vamos a dejar a los comerciantes indefensos frente a las mafias", concluyó el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta.





