Bragado, el drama de una ciudad sitiada por las aguas
Se teme seriamente por la suerte del casco urbano, habitado por 35.000 personas El 80% de los campos está inundado desde hace meses Las pérdidas de la producción agropecuaria en el año se calculan en $ 54 millones Se fortificará el terraplén
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BRAGADO.- Con sólo alejarse diez cuadras desde el centro de esta ciudad es posible observar una de las imágenes más amenazantes de la inundación que afecta a casi la mitad de la provincia de Buenos Aires. Aquí, donde se concentra el agua trasladada a través de tres canales desde el Noroeste en dirección a la bahía de Samborombón, se teme seriamente por la suerte del casco urbano, habitado por más de 35.000 personas.
En Bragado, ubicado en la ribera del río Salado, el 80 por ciento de los campos está bajo el agua hace meses, y, según los cálculos de la Sociedad Rural local, las pérdidas de la producción agropecuaria alcanzarán, al cabo del año, a 54 millones de pesos, lo que representa una disminución del orden del 84 por ciento respecto del año anterior.
Además, cuatro localidades (La Limpia, Máximo Fernández, Olascoaga y Asamblea) están aisladas, mientras que la comunicación con otras tres (Warnes, Irala y Comodoro Py) puede interrumpirse en cualquier momento, y diez escuelas rurales permanecen sin dictar clases por el anegamiento de sus accesos.
Pero el dato más preocupante es, sin duda, el riesgo que corre hoy la ciudad, que se encuentra un metro por debajo del nivel de las aguas, sólo contenidas por un terraplén que abraza la ciudad. Según informó la comuna local, el ingreso de agua en el partido supera en un 20 por ciento la capacidad de egreso.
Un estudio de medición realizado por la Dirección Provincial de Saneamiento y Obras Hidráulicas realizado el 26 de septiembre último constató que el paso de las aguas en el puente La Carlota, en un extremo de la ciudad, es de 100 milímetros cúbicos por segundo. Tras las precipitaciones del mes actual, se estima que se triplicó.
Ayer, el ministro de Obras y Servicios Públicos, Julián Domínguez, visitó el lugar junto con varios miembros de su gabinete para anunciar el comienzo "inmediato" de obras de refuerzo sobre las defensas del casco urbano y recuperación de caminos.
"Vine a garantizar a la población de que no habrá derivación de agua de los distritos más altos y que empezaremos los trabajos para fortificar el terraplén en no más de 48 horas", dijo Domínguez durante una reunión con el intendente, Orlando Costa (UCR), de la que participaron el presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Aldo San Pedro (Frepaso); el legislador Marcelo Elías (UCR), oriundo del lugar, y un grupo de productores.
"Las canalizaciones que se están haciendo aguas arriba tienen como único objeto trasladar el agua para retención y embalsado", señaló. Y subrayó que "los trabajos vinculados con el Plan Maestro de la Cuenca del Salado se comenzarán desde aguas abajo hacia la parte superior del río".
La medida trajo tranquilidad a los productores locales, que temen que la realización de nuevos canales en los distritos más altos -una propuesta alentada por los productores del norte provincial- aumente la ya saturada derivación de aguas que se concentran sobre la ciudad.
El jefe comunal dijo a LA NACION: "Estamos ante la inundación más grave de la historia, que perjudica especialmente a nuestra zona, paso obligado de las aguas hacia el océano". Costa conformó un comité de emergencia, que funciona las 24 horas para brindar asistencia a los afectados por la inundación, y presentó a las autoridades nacionales y provinciales un documento con el panorama de la situación del partido, un estudio sobre el impacto económico y una propuesta de obras elaborada por los productores. También solicitó ser incluida en la nómina de emergencia nacional.
"Nosotros estamos pidiendo ayuda para reparar caminos y para adquirir maquinaria que nos permita mejorar la infraestructura vial y también algún tipo de asistencia social para los perjudicados", indicó el intendente.
Jorge Yabor, de la rotisería Eli-Sol, afirmó que sus ventas bajaron el 50% "por efecto del agua y de la crisis. Es dramático, estamos al borde del ahogo". Otra vecina, Graciela Alietti, maestra jubilada, se mostró aterrada por la inundación que amenaza el casco de la ciudad. "La vida está en peligro. Aunque dejara de llover, seguiría la amenaza. Bragado no está preparada para soportar esta agua", dijo.
Pero el escurrimiento del caudal del Salado no amenaza sólo a Bragado. Sus desbordes ya provocaron serios inconvenientes en partidos como Roque Pérez, 25 de Mayo, Bolívar, Lobos, San Miguel del Monte, Chascomús y General Belgrano.
Casi 600 evacuados
Unas 600 personas fueron evacuadas ayer en cuatro distritos del Gran Buenos Aires porque sus viviendas quedaron inundadas por las crecidas de arroyos tras las últimas lluvias. Osvaldo Beccia, operador de turno de Defensa Civil, precisó que los operativos de evacuación comenzaron en las primeras horas de la tarde en barrios humildes situados en cercanías de arroyos. El partido más afectado fue el de Presidente Perón, donde fueron evacuadas 200 personas. En La Matanza, 177 personas tuvieron que ser trasladadas a tres escuelas debido a que sus fincas quedaron bajo las aguas en las localidades de Virrey del Pino, González Catán y Gregorio de Laferrére. En Quilmes se registraron unos 100 evacuados de los barrios La Matera, Kollynos y Solano. En Ezeiza, un número de personas similar fue alojado en centros de evacuados.
Mientras tanto, una adolescente de 13 años desapareció al caer a un canal crecido por las últimas lluvias en la localidad de Melchor Romero.



