Cerraron la causa por la muerte de Walter Bulacio
Murió en 1991, en la seccional 35a.
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El asesinato del joven Walter Bulacio quedará impune.
Ayer, los integrantes de la Sala VI de la Cámara del Crimen decretaron la prescripción del causa judicial en la que se investigaba la muerte del muchacho, de 19 años, ocurrida el 19 de abril de 1991 en la comisaría 35a.
Bulacio había sido detenido luego de un recital del grupo de rock Los Redonditos de Ricota en el estadio Obras.
Con la resolución del tribunal, integrado por los jueces Carlos Alberto González y Luis Ameghino Escobar, quedó cerrado un caso considerado emblemático de la violencia policial, debido a que siempre se sospechó que Walter murió a raíz de las torturas que sufrió durante su arresto, el que no fue comunicado ni a su familia ni a la Justicia.
La resolución de los camaristas se fundó en que consideraron "extinguida la acción penal en la causa" respecto del único imputado, el entonces jefe de la seccional 35a., ex comisario Miguel Angel Espósito, para quien dispusieron el "sobreseimiento definitivo".
Durante el proceso no pudo demostrarse que el joven murió a raíz de los presuntos tormentos que le aplicaron en la comisaría.
Si bien los representantes legales de la familia de Bulacio no pueden apelar la decisión ante la Corte Suprema, el fiscal de Cámara Joaquín Gasset podría impugnar el fallo ante la Corte Suprema de Justicia.
No obstante, si se tienen en cuenta los antecedentes del proceso, esto no ocurriría. Según fuentes judiciales, el Ministerio Público ya consintió 72 prescripciones vinculadas con otros jóvenes que fueron detenidos junto con Bulacio.
Ex comisario sobreseído
En los fundamentos de su resolución, los camaristas señalaron que la causa "ha padecido las consecuencias de un desacertado mantenimiento de dos regímenes completamente diversos, con las dificultades y los negativos resultados que son notorios en casi todos los procesos que continuaran su trámite bajo ese régimen paralelo".
Los jueces aludieron de ese modo a la convivencia entre el viejo Código Penal, que estaba en vigor cuando murió Bulacio, y su reforma, que devino en la instauración de los juicios orales y públicos.
Tras la muerte de Bulacio, en abril de 1991, la Justicia inició dos causas: una por tormentos seguidos de muerte, ya que se denunció que el joven había fallecido a raíz de los golpes recibidos durante su detención, y otra por privación ilegal de la libertad.
Pero de los peritajes y las autopsias realizados durante la investigación surgió que Bulacio murió por causas naturales, sin que se registraran evidencias de torturas, golpes o lesiones, lo que llevó a que la investigación por los tormentos quedara sobreseída sin procesamiento alguno.
En la otra causa, por privación ilegítima de la libertad, los mismos camaristas ya habían sobreseido a Espósito por loas otras 72 detenciones producidas junto con la de Bulacio.
Por eso, el ex comisario ya no era investigado por la muerte del joven, sino por su privación ilegal de la libertad, por la que finalmente fue sobreseído al decretarse la prescripción de la acción penal.
Indignación
Por impulso de los representantes legales de la familia Bulacio, María del Carmen Verdú y Daniel Stragá, ambos integrantes de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), el caso fue llevado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Hace cinco meses, los jueces de la Sala VI resolvieron separar a la familia Bulacio de su rol de querellante, tal como lo había solicitado la defensa del ex comisario Espósito al considerar que el delito por el cual el imputado estaba procesado -a privación ilegítima de la libertad- no era contra la vida.
"Con esta decisión, sabemos que la causa nunca va a tener sentencia. Espósito tiene garantizada la impunidad. Nunca llegamos a la instancia de la apertura a prueba de la causa porque la defensa del ex comisario Espósito interpuso recursos e incidentes que dilataron el proceso hasta que prescribiera", dijo, indignada, la abogada Verdú a LA NACION.
Por su parte, Stragá consideró en aquel momento que "el verdadero asesino de Walter Bulacio es el Estado argentino, porque durante once años puso obstáculos para que no se avanzara en la investigación".
El caso paso a paso
La muerte: Walter Bulacio murió el 19 de abril de 1991 luego haber sido llevado a la comisaría 35a. Allí quedó arrestado junto a otros 72 jóvenes que estaban en el estadio Obras Sanitarias en un recital de Los Redonditos de Ricota.
Las sospechas: en principio se investigó si la muerte de Bulacio había sido provocada por una golpiza que le propinaron en la seccional 35a. El comisario Miguel Angel Espósito, ex jefe de dicha dependencia, estuvo procesado. Pero ayer la Sala VI de la Cámara del Crimen lo sobreseyó definitivamente.
Sin querella: hace cinco meses, dicho tribunal separó a la familia Bulacio de su rol de querellante. Ayer, los camaristas cerraron la causa por la falta de acción penal. Durante once años, el caso pasó por 30 jueces distintos.






