¿Charla o castigo? Qué hacer cuando la travesura de un hijo se va de las manos
Reflexiones del psicólogo y psicoterapeuta Miguel Espeche sobre el tema
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¿Qué debiera hacer un padre cuando un hijo hace una travesura grande, que genera costos emocionales para toda la familia? A propósito del caso de Mailén Sánchez, quien desapareció ayer y fue encontrada hoy a la mañana, LA NACION consultó a Miguel Espeche, psicólogo y psicoterapeuta, sobre el tema.
"En el caso de una travesura, lo primero que hay que hacer es cerrar la familia. Es decir, trabajar el tema puertas adentro", dijo Espeche.
Para el psicólogo, es importante tratar el tema con profesionales, y sobre todo tener en cuenta las "dos consecuencias" que tiene una "travesura que se va de las manos".
Las dos consecuencias son, por un lado, la travesura misma, lo que pasó, los inconvenientes que generó, y por el otro lado, el "costo social enorme" que recae en todos los miembros de la familia, por tratarse de casos que se vuelven mediáticos.
Teniendo esto en cuenta, Espeche recomienda buscar "entender lo que paso, ver qué significa la conducta, qué comunica".
En este sentido, lo importante es que los chicos "tomen conciencia de las consecuencias de sus actos".
Para esto, además de conversar el tema hacia adentro de la familia y ver qué dice la travesura de la dinámica relacional familiar, el psicólogo recomienda, a veces, una "compensación": "Yo no hablaría de castigo, sino de compensación, algo que haga tomar consciencia de las consecuencias, de los costos del acto. Es importante destacar, de todas formas, que a veces, y cuando se trata de chicos muy chicos, el hecho mismo de lo que pasó y las consecuencias negativas que generó son ya la compensación".
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