
Charly García estuvo preso por agresiones en una comisaría
Ocurrió en Ituzaingó; el cantante había sido denunciado por acosar a su ex novia
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El músico de rock Charly García, de 48 años, pasó ayer 12 horas detenido en una comisaría de Ituzaingó acusado de agredir a dos policías y al padre de su ex novia.
El artista fue apresado por haber tratado de impedir por la fuerza que la joven (de 17 años) y su padre presentaran una denuncia, en la que lo acusaba de acosar a la chica desde hacía dos meses, cuando ésta decidió romper su relación sentimental con el rockero.
La nueva novela del músico comenzó anteanoche, cuando pidió a su ex novia, María Florencia, que volviera con él. Eso sucedió en las puertas de la Escuela de Enseñanza Media Nº 5, de Ituzaingó, donde concurre la chica. En las puertas de esa escuela, cuando culminaba el turno de la noche, García increpó con dureza a la joven, que decidió refugiarse en el interior de una comisaría situada a pocos metros de la escuela, según el relato de testigos.
La policía, porque se trataba de una menor, se vio obligada a convocar a los padres de María Florencia.
Fue ése el punto que provocó la furia de García, que irrumpió en la comisaría cuando el padre de la adolescente, Guillermo Zaballa, realizaba una "exposición".
Si bien las versiones señalaron que el músico golpeó al padre de la joven cuando se lo topó en la comisaría, lo cierto es que los análisis médicos no revelaron lesiones, lo cual inhibe cualquier acusación del fiscal de la causa.
Además, fue el propio Zaballa, de 40 años, quien negó esa agresión en declaraciones radiales.
Según la policía, el cantante arremetió a manotazos contra dos policías que quisieron convencerlo de que se fuera del lugar.
El artista fue acusado de los delitos de atentado y resistencia a la autoridad. No salió de la comisaría hasta las 8 de ayer, cuando fue trasladado a los tribunales de Morón.
García declaró durante media hora ante el fiscal Adrián Flores y quedó libre.
La ex novia relató al fiscal que desde hacía dos meses el músico la llamaba continuamente por teléfono y la acosaba de distintas maneras para intentar recomponer la relación.
En su turbulento historial, el músico participó de numerosos escándalos que terminaron en los tribunales.
Entre los casos más recordados está el de su deportación a Buenos Aires desde Río de Janeiro por no presentar visa de trabajo, en 1995.
En los últimos años participó de diversos tratamientos para recuperarse de su adicción a las drogas.
"No mata una mosca"
"Yo creo que Charly no mata una mosca", dijo Zaballa, tras negar que el músico lo hubiera golpeado.
Los que sí fueron lastimados fueron los dos policías que intentaron serenar al músico y fue ésa, en definitiva, la razón excluyente por la cual le reservaron a García 12 horas en el calabozo de la comisaría. Los damnificados son el sargento ayudante Carlos Alfredo Maciel, de 40 años, y el cabo primero Javier Márquez, de 28, según informó el subcomisario Gabriel Metalo.
El músico, aseguran, durmió durante toda la noche, salvo cuando lo despertaron, a las 3, para realizarle un examen médico que determinará la presencia o no de alcohol, tóxicos o drogas. Su abogado comentó luego que García no había dormido desde hacía tres días.
El fiscal Flores informó que García estaba "tranquilo" y negó que hubiera existido preocupación desde la Secretaría General de la Presidencia por la suerte del músico.
Flores dijo que García fue "cordial" y destacó que "no tiene condenas anteriores y quedó procesado por el delito de resistencia a la autoridad, de acuerdo al artículo 308 del Código de Procesamiento".
Al ser liberado, García no hizo declaraciones. Subió a un vehículo con las manos en alto. Sólo atinó a levantar el dedo mayor en dirección de los periodistas que lo esperaban a la salida, para luego continuar moviendo las manos en un verdadero balbuceo gestual.
El verano lo inspira
Pareciera que el verano inspira, para bien o para mal, a Charly García.
Juega, pelea, toca y arma escándalos. El último verano polemizó con su propuesta -finalmente desestimada- de homenajear a los desaparecidos con un show que incluía muñecos cayendo al río desde helicópteros.
Los recuerdos de los cinco estíos anteriores no son menos llamativos. En uno se agarró a trompadas con el guitarrista de su banda durante un show; en otro lo internaron en un centro de rehabilitación; otra vez, golpeó a periodistas y a fans.
Sin dudas, el calor trastoca el carácter de García.
En los últimos meses forzó una amistad que le valió más de una crítica. Fue a la quinta de Olivos y tocó para el presidente Carlos Menem. Un par de semanas después volvió a visitarlo en la mismísima Casa Rosada. Y, hace apenas siete días, promovió la edición limitada de un CD con aquel show privado en la quinta presidencial: "Charly & Charly en vivo en Olivos".
A esto se suma el noviazgo con una joven de 17 años y la declaración pública -muy a su manera- de amor eterno en la que aseguró que se iba a casar con la adolescente y que pasarían la luna de miel en las islas Malvinas.
También, como siempre, García tiene planes de ofrecer lo mejor de sí, su música, en este fin de siglo. Por eso, el día que festejó su cumpleaños número 48, el sábado último, anunció que la noche del 27 de diciembre próximo estrenaría una obra sinfónica en el Teatro Colón.
Pero, es sabido, con García todo puede suceder. Y mucho más si se tiene en cuenta que esa misma medianoche comienza a celebrarse el Día del Inocente.
No caben dudas, para bien o para mal, que el verano lo inspira.




