
Comienza el rescate del avión inglés en el cerro Tupungato
1 minuto de lectura'
MENDOZA.- Con la partida de 14 militares y un perito de la Junta de Investigaciones de Accidentes de Aviación Civil (Jiaac) de la Fuerza Aérea, se puso en marcha ayer la expedición que escalará el cerro Tupungato con el propósito de rescatar los cadáveres de los tripulantes y los fragmentos del avión británico Avro Lancastrian que se estrelló contra la pared sur de dicho volcán, el 2 de agosto de 1947.
Hoy por la tarde, también seguirá el mismo camino el grupo de periodistas que tomará parte en la misión, entre los que se cuenta este enviado de La Nación .
La avanzada que partió en la víspera pertenece al Regimiento de Montaña 11 y constituye lo que los organizadores llaman "el escalón de búsqueda y rescate" de la operación. Su misión es reconocer y acondicionar el terreno en el que se levantará el campamento base, a 3500 metros sobre el nivel del mar, área que servirá como centro de operaciones.
Allí, se instalarán un equipo electrógeno, antenas para comunicaciones, infraestructura destinada a la atención médica de los expedicionarios y "el rancho".
Hasta los 5500 metros
También ascenderán hasta los 5500 metros, altura a la que se hallan diseminados los restos de las víctimas y del cuatrimotor, con el propósito de marcarlos para facilitar la faena de los enviados de la prensa nacional e internacional.
El rescate fue encomendado a la Brigada de Montaña VIII del Ejército Argentino por el juez federal de esta ciudad, Alfredo Rodríguez, responsable de la investigación del accidente desde el 19 de enero último, fecha en que una patrulla compuesta por tres efectivos militares y dos civiles se topó con fragmentos de la aeronave y los cadáveres de tres de sus ocupantes.
Ahora se intentará recuperar y bajar los cuerpos y pertenencias de los tripulantes, con el propósito de establecer con certeza sus identidades.
El perito de la Jiaac Carlos Bauzá analizará los componentes del avión encontrados, lo que podría develar el misterio de la tragedia ocurrida hace 52 años.
Una incógnita que aún impide saber con precisión por qué cayó el Star Dust, matrícula G-AGWH, perteneciente a la flota de la British South American Airways, que entre sus cinco tripulantes y seis pasajeros llevaba a un mensajero de Jorge VI, rey de Gran Bretaña por aquellos días.
El recorrido que cumplió la avanzada militar, y que desde hoy repetirán los periodistas, incluye trepar durante casi cuatro horas, a bordo de vehículos Unimog, una escarpada senda interrumpida por numerosos arroyos, hasta alcanzar el Portezuelo del Azufre, a 4500 metros sobre el nivel del mar.
En este punto, hombres y equipos abandonarán los camiones para, a lomo de mula, descender durante seis horas hasta el campamento base, a 3500 metros, en la falda del Tupungato.
Tras un día de descanso y si las condiciones meteorológicas son buenas, se encarará el siguiente tramo: una caminata de seis horas por la pared sur, hasta los 5500 m.
"Estamos preparando todo para que en este sitio puedan hacerse las imágenes y las notas que los periodistas solicitaron; por eso es que se envió un contingente para efectuar el último reconocimiento del lugar", explicó a La Nación el teniente coronel Federico Frúgoli, enlace con la prensa.
El militar adelantó, además, que se instrumentará un sistema de postas, a lo largo del dificultoso recorrido mencionado, para que diariamente los rollos fotográficos y las videocassettes lleguen al cuartel de Tupungato, situado 80 kilómetros al sudoeste de Mendoza.
Los "chasquis" que cumplirán este servicio lo harán, sucesivamente, utilizando mulas, motos Enduro y los Unimog, equipo que ya fue trasladado a la zona de operaciones.
Las comunicaciones se realizarán mediante "handys" y teléfonos satelitales.
1- 2
Logro en Luján: trasladan a un santuario a los dos osos que quedaron a la deriva en el exzoo junto con otros 60 animales
- 3
“Dos pesos, dos medidas”: tras la muerte de un joven de extrema derecha en Lyon, vuelve el debate por el crimen de un exPuma
4Detox digital: el tratamiento que recomiendan para adolescentes con excesiva dependencia de las pantallas


