Cómo se vive en el Carmel a seis meses del crimen

Reina la calma, pero hubo cambios; boom inmobiliario
Marina Gambier
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5 de mayo de 2003  

Pocos argentinos habían escuchado hablar del country Carmel hasta la mañana del 12 diciembre de 2002, cuando los peritos exhumaron el cadáver de María Marta García Belsunce y la autopsia reveló que había sido un crimen y no un accidente doméstico.

En rigor, no había otras razones para saber de la existencia de este bellísimo refugio ubicado en el kilómetro 55 de la Panamericana, en Pilar, donde nadie accede sin invitación y donde no se puede poner un ladrillo si no es con el aval de cinco socios.

Sin embargo, al contrario de lo que se esperaba, parece haberse desatado un discreto boom inmobiliario. Este fenómeno no es exclusivo del Carmel (donde este verano se alquilaron todas las casas ofrecidas), pero llama la atención que su triste celebridad no lo haya dejado afuera. Hay lotes a 35 dólares el metro cuadrado (un precio considerado muy bajo para ese mercado), y la casa de Nicolás Pachelo, el joven acusado de robar perros y palos de golf, fue vendida enseguida a un matrimonio con hijos. Eso, a más de seis meses del hecho policial que sacudió a la sociedad, sugiere que ni la muerte podría torcerle al Carmel su destino de rincón exclusivo.

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Por el metraje de sus lotes -más de 1200 metros cada uno-, el Carmel fue siempre uno de los countries más buscados de la zona norte. A diferencia del Lagartos, del Tortugas, del Martindale o del Argentino, que tienen jardines liliputienses, acá el espacio sobra al punto de haber permitido edificar a una distancia prudencial, generando una comunidad de vecinos impedidos de espiarse por la ventana.

Tampoco hay mansiones ambiciosas, sino propiedades cómodas de estilo posmoderno, algunas normandas, otras inglesas, pero la mayoría con techos de varios cortes y ladrillo a la vista en el frente, como la de los Carrascosa, hoy totalmente cerrada. El tipo de arquitectura marca las fronteras generacionales que definen el perfil demográfico del country. Los de la guardia vieja viven en esos espléndidos chalets solariegos, que son en realidad una segunda residencia porque, a diferencia de los más jovenes, se trata de familias con mayor seguridad económica. Los que llegaron a principios de los noventa, en cambio, son matrimonios con hijos pequeños que se establecieron en forma permanente en viviendas de diseño minimalista, como las casas playeras de Montoya, en Punta del Este.

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En el verano se alquilaron las 15 propiedades que estaban en oferta. Los valores oscilaron entre 6000 y 10.000 pesos, por toda la temporada. Dos familias la pasaron tan bien que decidieron quedarse, aun cuando las hipótesis del crimen elevaban día tras día la temperatura ambiente. Se están construyendo varias casas, y en lo que va del corriente año las tres inmobiliarias que operan en la zona vendieron seis propiedades importantes, además de lotes. Sin duda, el negocio más redondo fue la venta de la propiedad de Nicolás Pachelo, que para alivio de los lugareños se mudó a Tortugas, con su mamá. El 15 de diciembre último, un matrimonio pagó 180.000 dólares por esos 300 metros cubiertos y con vista al golf. En ese valor estaba incluida la bomba de agua. Pero susurran en el Carmel que cuando los nuevos moradores abrieron las canillas, descubrieron que Pachelo había cavado un pozo en el jardín para sustraer la bomba original y llevársela escondida en el baúl del coche.

Otro miembro de esta familia liquida su terreno de 2000 metros, sin edificación, a 35 dólares el metro cuadrado. Una ganga si se tiene presente el nivel del Carmel. Pero la devaluación ya había provocado una reacomodación en los valores. "Esto es circunstancial y hubiera podido ocurrir en cualquier country -afirma Haydeé Bourgueño, que actualmente tiene residencias a la venta-. "El valor es acorde con la realidad: las expensas son altas y la cancha de golf es chica. Pero para quien no le interesa la actividad deportiva y tiene chicos, es ideal. Además, la seguridad es perfecta, sigue siendo la misma agencia (Cazadores) la que controla. Nunca en la historia de este country hubo fallas en la vigilancia. Hay casas en oferta desde la época del corralito, y otras salieron ahora porque muchos se van a vivir al exterior. Esto es un misterio y punto. La vida sigue igual."

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Casi igual. Mientras unos retoman sus actividades de fin de semana, otros aprovechan la calidez pueblerina de este sábado para aflojar algunas tensiones.

Una muchedumbre disfruta del paisaje que incluye eucaliptos, pinos, sauces, liquidámbar, gingko bilobas y grataegus que se desploman por el peso de los frutos. Salvo las de cemento, las canchas de tenis están todas ocupadas. Algunos hacen footing , otros andan en bicicleta o dan largas caminatas con el perro atado a la correa, porque los canes del country pagan 100 pesos de multa si hacen de las suyas en la calle. Una bandita de adolescentes se divierte disparándole piedras a los nidos de los pájaros, y en el campo de deportes un grupo de escolares al mando de un coordinador se entrena para disputar el 25 del actual la Copa Otoño de fútbol.

Otro punto fuerte de este country es que cuenta con un servicio para distraer a la población infantil, alrededor de 100 chicos de entre 3 y 12 años. Pero esto representa una carga para quienes no tienen hijos, porque el beneficio aumentó las expensas, que ahora rondan los 300 pesos. Dicen los informados que María Marta era implacable con los morosos y que, más de una vez, increpó a un socio para que se pusiera al día. Aunque el chisme tiene el crédito que merecen los chismes. En general, la gente se cuida de opinar sobre el tema, aunque no haya simpatizado nunca con los Carrascosa.

Detrás de las canchas de tenis está la casa de Guillermo Bártoli. Un gran perro gris descansa en el porche semiinvadido por los vehículos estacionados arriba de la angosta vereda, incluido el Mercedes-Benz de Licinio Scelzi, el abogado que defiende a Horacio García Belsunce (h.), y que antes fue vecino del country. Mientras tanto, en la cocina del club house, el marido de Alba Benítez prepara un rico goulash para la cena.

La tristeza de los socios pudo más, y en la Navidad pasada no armaron el pesebre viviente que hacen todos los años. También se suspendió la misa bajo el quincho, aunque aseguran que esto ocurrió porque al párroco lo cambiaron de diócesis. Los miércoles de bridge se trasladaron al country Mayling, y una de las más perjudicadas fue Alba Benítez. En este salón victoriano, con paredes enteladas con motivos florales y grandes ventanas al jardín, Alba servía té, tortas y pastafrola. Aquí mismo, ella y el mozo Gerardo Oberndorfer, un hombre de ojos mansos, dicen haber visto a Carrascosa la tarde en que mataron a María Marta. El hombre habría tomado café con lemoncello, y pagado los 42 pesos que debía.

Alberto "Tito" White pidió licencia en el cargo de presidente de la comisión directiva del Carmel. Dicen varios propietarios que no les gustó que aprovechara la desgracia para conseguir sus 15 minutos de fama. Lo vieron todos sentado en la reposera del jardín, transmitiendo en directo para el programa de Mauro Viale. Las Damas del Pilar no se pronuncian más sobre la muerte de su amiga. Lo hacen sólo por medio de un apoderado. Y este año, si las cosas no cambian de curso, tal vez se suspenda la edición de la feria de decoración que tuvo en María Marta un motor incondicional. Aunque hay quienes creen que realizarla sería una buena forma de honrar su memoria.

Un proyecto exclusivo

El Carmel nació como un negocio inmobiliario dirigido a un grupo de familias vinculadas por amistad con Roberto Pachelo, Alejandro Menditeguy y Horacio Lanfranco, tres socios del Tortugas que, a principios de 1980, se unieron con la idea de fundar una comunidad alejada del show off que podría caracterizar a otros countries de la zona norte.

Apuntaban al recrear el refinamiento del Carmel de California, esa villa para golfistas de todo el mundo que está emplazada sobre la costa del Pacífico, entre la ciudad de Los Angeles y la de San Francisco, en los Estados Unidos. Lo bautizaron con el mismo nombre. Pero algunas pocas diferencias lo separan de la versión extranjera. Por ejemplo, la cancha local quedó con apenas nueve hoyos y no da al océano, sino a las aguas del río Luján, el único límite que algunos socios admiten como vulnerable de estas 85 hectáreas sobre las que actualmente existen 120 casas y viven en forma permanente alrededor de 70 familias.

Situación

Durante los últimos seis meses que pasaron tras el asesinato de María Marta García Belsunce, los hechos revelan que los habitantes del country Carmel, donde vivía y fue hallada muerta, intentan retomar su vida normal, no obstante lo cual se han producido algunos cambios

Diciembre de 2002

La casa que pertenecía al joven Nicolás Pachelo, acusado por los vecinos de sustraer perros y palos del golf, fue vendida a un matrimonio que pagó por ella 180.000 dólares.

Enero 2003

Durante este mes, las 15 casas que estaban en oferta fueron alquiladas por toda la temporada de verano. Algunas familias se quedaron a vivir el resto del año.

El bridge

Molestas por el constante acoso de la prensa, las damas que se reunían para jugar al bridge en el club house trasladaron las reuniones de los miércoles al country Mayling.

Alejamiento

Alberto "Tito" White, que declaró como testigo en la causa aunque no está imputado, pidió licencia a su cargo de presidente de la comisión directiva del Carmel, hoy a cargo de Fernando Sansuste.

Torneos

El 25 del actual los chicos del Carmel disputarán la Copa Otoño de fútbol, en la que intervienen equipos de otros countries de la zona norte.

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