
Con la canasta navideña para perros, festeja toda la familia
Lanzaron al mercado un pan dulce para mascotas; también hay disponibles barritas de maní con chocolate y bocaditos; estudian poner a la venta aguas saborizadas
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Las mascotas, que suelen sufrir durante las fiestas navideñas, este año al menos tendrán un dulce consuelo: su propia canasta navideña. A las golosinas que ya ofrece el mercado, como barritas de maní y chocolate, bocaditos de chocolate y demás variedades de snacks, se sumó el tradicional pan dulce. La empresa que los fabrica piensa vender, al menos, 40.000 unidades.
Agustín Silvestre, director de GoloCan, la fábrica de golosinas para mascotas que desarrolló este producto, cuenta a LA NACION que decidieron lanzar el pan dulce para continuar en el proceso de integración de los perros a la familia. Desde que empezaron con este emprendimiento familiar, hace 20 años, no pararon de desarrollar alimentos que "permiten entablar un lazo diferente con el animal e integrarlo más aún a la familia argentina".
Silvestre, hijo del fundador de la empresa, recuerda que cuando su padre empezó con golosinas para mascotas el mercado era incipiente en la Argentina. El conocía la aceptación de estos productos en EE.UU. y Europa y apostó al mercado local. "Con el paso del tiempo, buena parte de la gente, sobre todo en las grandes ciudades, se fue acostumbrando a estos accesorios y los empezó a querer", comenta.

Para quienes están en el ambiente, no sólo este fabricante sino las miles de veterinarias y pets shops que existen en el país, los accesorios, la ropa, los objetos exclusivos y las golosinas para mascotas se van ganando su lugar. De allí que existan fabricantes de cuchas para mascotas que tienen ventana y timbre,bebederos caninos de diseño, tirador de pelotas, y hasta paraguas para perros.
¿Por qué es importante una golosina para una mascota? "Se puede entablar un lazo distinto con el animal porque, a diferencia de lo que pasa con el alimento balanceado, que uno se lo da para que viva bien, que tenga buena salud, acá se juega una cuestión de más cercanía. Cuando uno le da una golosina hay una gratificación extra, es un mimo entre el dueño y la mascota", explica Silvestre. La fábrica ya distribuye en 1500 puntos de la Ciudad de Buenos Aires y Gran Buenos Aires y, a través de 35 distribuidores, en todo el país.
En Bien Fifi Pet Boutique, uno de los locales que tienen gran variedad de las golosinas de GoloCan, confirman que cada vez es más notoria la demanda de productos. "Los dueños de los animales se van enterando de los nuevos productos y cuando los ven se los llevan para probarlos con sus mascotas", dice Brian, que está en venta al público. "Es un mercado nuevo que uno ve que crece cada vez más". Ellos trabajan con esta fábrica local y con algunos productos importados de marca Dingo.
Para armar la canasta para estas fiestas cuentan con pan dulce, bocaditos finos de distintos sabores, bombones de chocolate con leche, barritas de chocolate con maní, mini huesos, entre otros.
<b>Canasta navideña para perros</b>
Por qué pan dulce
En la fábrica de golosinas cuentan que el pan dulce que lanzaron al mercado está elaborado con derivados de harina de trigo, de pollo y carne; esto para despegar dudas respecto de si es digerible o no para el animal. Como respaldo de esto, muestran el certificado de Senasa. "Tiene materias primas similares a las del alimento balanceado, pero sólo que lo presentamos con distinta forma, con más contenido de grasa y diferente aroma", precisa Silvestre. "El perro consume siempre lo mismo; cuando se le ofrece algo diferente, como nos pasa a las personas, lo acepta con más ganas", dice.

Los empresarios y comerciantes vinculados al sector coinciden en que el mercado va cambiando por el nuevo rol que tienen las mascotas desde los últimos 15 o 20 años. "Hoy las mascotas son un miembro más de la familia, tienen una relación más allegada con el animal", dice Silvestre. "Antes, lo más común era mantener a la mascota en el fondo de la casa; ahora, comparte con la familia, tiene una importancia notoria", compara. Este cambio de actitud también se refleja en la alimentación. "Antiguamente se les daba alimento o sobras y nada más; hoy muchos apuntan a darle otro tipo de alimento, algo que les guste más".
Y la intención es proponer productos alimenticios que tengan relación con los que las personas consumen habitualmente. El pan dulce en las fiestas es una de esas comidas típicas que se quisieron sumar a la cucha navideña. "Es importante no darle los dulces que comemos las personas porque tienen azúcar, un ingrediente que les hace mal a los animales", precisa Silvestre. Las golosinas para mascotas, en cambio, no les resultan pesadas de digerir, los alimenta y los entretiene.
Las mascotas deberán esperar para "brindar" con aguas saborizadas, un producto presente en EE.UU. y Europa que está en vías de desarrollo en la Argentina pero puertas adentro de la fábrica.



