
Córdoba se quedó sin obispos auxiliares
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CORDOBA.- El papa Juan Pablo II designó nuevo titular de la diócesis de Villa María al actual obispo auxiliar de Córdoba, monseñor Roberto Rodríguez, al aceptar la renuncia de monseñor Alfredo Guillermo Disandro, que solicitó su alejamiento por razones de edad.
La decisión pontificia obligará al arzobispo de Córdoba y actual presidente de la Comisión de Pastoral Social, cardenal Raúl Francisco Primatesta, a introducir cambios en la segunda línea de conducción de la arquidiócesis, debido a que, tras la partida de Rodríguez, no contará en lo inmediato con ningún obispo auxiliar.
En oportunidades anteriores, el cambio de esta figura eclesiástica no pasó de constituir un trámite normal o rutinario, pero esta vez adquiere singular relevancia porque el nombre que quedará provisionalmente como el segundo de Primatesta el padre Marcelo Martorell, vicario general de la arquidiócesis y un sacerdote que alcanzó notoriedad nacional por su estrecha amistad con el desaparecido empresario Alfredo Yabrán.
Se trata de un cura de fuerte personalidad y de confianza de Primatesta, que hasta hace un tiempo tuvo a su cargo el manejo de los temas económicos del Arzobispado y receptor de las donaciones efectuadas por la empresa postal OCA, cuya propiedad era atribuida a Yabrán.
Algunas versiones luego desmentidas indicaban que Martorell había recibido un llamado de Yabrán horas antes del suicidio del empresario.
Nacido en Adrogué, en 1936, Rodríguez es el principal animador de los encuentros de constructores de la sociedad que organiza la Comisión de Pastoral Social. Desde 1992 acompaña a Primatesta como obispo auxiliar y es presidente de la Comisión de Pastoral Universitaria del Episcopado. Se hará cargo de la diócesis de Villa María en la primera quincena de septiembre.






