Atletas y amantes del fitness comparten sus experiencias y secretos para mantener una vida equilibrada, poniendo a prueba sus propios límites, pero sin descuidar la salud física, mental y emocional.
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23 de mayo de 2016  • 00:00

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Hacer deportes implica desafiarse a uno mismo constantemente, es algo que impacta de manera favorable en nuestro estado de ánimo, mejora nuestro metabolismo, la digestión y las defensas del organismo, además de que ayuda a disminuir el estrés, la ansiedad y el insomnio. Nos permite abstraernos de la cotidianidad y hasta llegar a conocer a otros. Pero, como todo en la vida, hay que encontrar el equilibrio porque, incluso en el deporte, los excesos no son buenos.

El primer signo de alarma en el que coinciden todos los especialistas es la vida social: si uno deja sus compromisos u obligaciones por entrenar o porque le resulta imposible faltar una vez en la semana al gimnasio, es hora de revisar las prioridades y evaluar si realmente aquello que iniciamos como un camino de vida saludable sigue siéndolo.

Según la Embajadora de Reebok e instagramera fitness Triana Maida, lo principal es encontrar algo que nos divierta y acompañarlo con una buena alimentación: "Con treinta minutos al día del ejercicio que quieras es suficiente", asegura. Y suma: "Hay que escuchar al cuerpo. Si uno está muy dolorido, si se siente fatigado, cansado o si se da cuenta de que se está sobreexigiendo, hay que decir ‘basta’ y tomarse, al menos, dos días de descanso".

Seguida por más de 72 mil personas en Instagram, Triana pone especial foco en transmitir que todo tiene un límite porque ella misma lo sufrió: "me pasé de la raya", confiesa, al tiempo que cuenta que en un momento entrenaba seis días a la semana, se obsesionó con la comida sana, dejó a un lado su vida social, llegó a bajar cinco kilos, se quedó sin grasa corporal y estuvo con amenorrea durante casi un año. "Como siempre me hago un chequeo médico general, fui a hacerme un análisis de sangre pensando en que iba a estar todo bien. Pero no fue así, los resultados me dieron mal y tuve que cambiar mi alimentación para recuperar el peso perdido: tuve que incorporar en mi dieta aquello que yo había decidido dejar a un lado, un poco de carbohidratos y carne roja. El problema fue que no estaba bien informada", detalla.

Por eso, la Instructora de Yoga Booty Ballet y Embajadora Reebok, Dafne Schilling, recuerda: "Debemos ser conscientes del cuerpo, de las necesidades y los cuidados. Cuando nos lastimamos o nos angustiamos, cuando hay señales de agotamiento, cuando nos alejamos de nuestra creatividad, de la inspiración, es cuando el deporte ya no cumple una función positiva. Porque no solamente pasa por lo físico, siempre repercute en nuestra mente, nuestras emociones y el humor".

Casos polémicos

La entrenadora personal australiana y líder del fitness en Instagram, Chontel Duncan, publicó hace poco una foto de su escultural cuerpo a días de dar a luz, y disparó la discusión. Aunque el descanso es recomendado para no afectar al bebé, ella no abandonó el boxeo y el running durante su embarazo. De hecho, en las imágenes que subió a sus redes puede verse su panza pequeña, trabajada, y casi imperceptible para una embarazada de treinta y seis semanas. ¿Salud u obsesión?

Según Luana Hervier, referente de Reebok, profesora internacional de yoga, y Coach en Nutrición y Estilo de Vida, la alegría es un buen síntoma para detectar si aquello que estamos haciendo nos está haciendo bien o no. "Si después de realizar la actividad física uno no se siente alegre y relajado es una señal, por ejemplo".

Pero pasarse de la raya no sólo implica transformar una actividad beneficiosa para nuestra mente y cuerpo en una obsesión a nivel mental sino también la posibilidad de hacernos daño físicamente. Por eso, una vez más, escuchar y tener registro de lo que sentimos es fundamental para frenar y volver al equilibrio: "Si persistentemente sentimos dolores en partes específicas en nuestro cuerpo como la columna lumbar, las rodillas, hombros, entre otras, es momento de revisar la técnica y la actividad. Si hacemos algo porque está de moda o porque para otros es lo mejor, tal vez no sea saludable para nosotros. Debemos recordar que la actividad no es solo física sino que también nos impacta a nivel mental y emocional", remarca Luana.

Tal como destacan las entrevistadas, el deporte no es sólo una actividad sino que implica disfrute, conexión con otros y con uno mismo, liberación de tensiones y también experimentación. Tenemos que encontrar lo que más nos gusta, ya sea yoga, caminata, baile, o aerobics; es tiempo de honrar el cuerpo que recibimos, sacar lo mejor de nosotros, sin exigirnos más de lo que podemos dar, para llevar un estilo de vida saludable, divirtiéndonos mientras lo hacemos.

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