Cuánto se recuperó del botín robado en el asalto al Banco Río

Estiman que fue recobrado el 15% del monto sustraído y parte de las joyas
Gustavo Carabajal
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14 de mayo de 2006  

Cuatro meses después del denominado “robo del siglo”, los investigadores lograron recuperar el 15% del botín del asalto a la sucursal Acassuso del Banco Río, calculado entre ocho y nueve millones de dólares en efectivo y una cantidad no precisada de joyas, según informaron a LA NACION fuentes judiciales.

La novedad más importante de los últimos días consistió en el pedido de prisión preventiva contra Fernando Araujo –el último detenido de los cinco sospechosos–, presentado por el equipo de fiscales de San Isidro, dirigido por el fiscal general de ese distrito, Julio Novo.

Además de tratar de capturar a los dos prófugos de la banda que el 13 de enero irrumpió en la mencionada entidad bancaria, los fiscales Duilio Cámpora, Jorge Ariel Apolo, Eduardo Vaiani y Fabián Brahim apuntaron los cañones de la pesquisa al seguimiento de la ruta del resto del botín, que, según sospechan los investigadores, habría sido lavado a través de sociedades fantasma en distintos paraísos fiscales.

Para tratar de recuperar el resto del dinero, los fiscales enviaron rogatorias internacionales a organismos de investigación específica de inteligencia y análisis financiero de diversos países de América.

La sospecha de los investigadores sobre que gran parte del millonario botín se habría invertido en propiedades y en paraísos fiscales del continente donde se facilita el lavado de activos se fundó en los movimientos de dinero realizados por dos de los imputados.

Durante la investigación del asalto contra la sucursal Acassuso del banco Río, los fiscales y la policía recuperaron U$S 1.172.000 en efectivo, ocho kilogramos de joyas y cuatro vehículos que habrían sido comprados con dinero del robo. También fue inhibido un departamento situado en Beauchef 1777 que habría sido adquirido con parte del botín.

El reparto del "Ingeniero"

En el caso del imputado identificado en la causa como Sebastián García Bolster, conocido entre los integrantes de la banda como "Ingeniero", los investigadores determinaron que había distribuido importantes sumas de dinero entre varios amigos para invertir en propiedades o mesas de dinero.

En el expediente figura la declaración del dueño de una "cueva" de la city porteña que fue allanada por la policía y los fiscales, donde el acusado había depositado US$ 70.000 para ser girados a una cuenta en Canadá.

Con respecto a la parte del botín que habría correspondido al imputado Luis Mario Vittete Sellanes, alias "Uruguayo", los investigadores hallaron indicios que vinculan al sospechoso con una empresa fantasma radicada en Uruguay. Hacia ese país viajaron el 8 de marzo último el fiscal Apolo y un grupo de policías. Tenían como objetivo revisar algunas cajas de seguridad que el sospechoso poseía en distintas entidades de dicho país, pero las autoridades uruguayas rechazaron los pedidos de allanamiento.

El asalto contra el Banco Río de Acassuso ocurrió el 13 de enero último, minutos después de las 12.30, cuando cinco sospechosos armados irrumpieron en la sucursal, tomaron como rehenes a 23 personas entre clientes y empleados, y mientras uno de los malvivientes negociaba con uno de los quinientos policías que rodeaban la entidad, hicieron un boquete en la sala de máquinas, situada al lado del tesoro.

Por ese boquete, los sospechosos accedieron a un túnel de 15 metros de largo que les permitió llegar al desagüe pluvial. Allí los esperaba un sexto cómplice, a bordo de dos botes inflables en los que cargaron las bolsas con dinero y joyas que robaron de 145 de las 408 cajas de seguridad de la entidad.

Así, los malvivientes lograron pasar debajo de los policías que rodeaban el banco y salieron por la alcantarilla situada en la esquina de Tres Sargentos y Libertad, a quince cuadras de la entidad. Según determinó la investigación encarada por los fiscales y los detectives de la Dirección de Investigaciones de la policía bonaerense, allí los esperaba un séptimo sospechoso -que habría sido identificado como Julián Sallo Echevarría, también conocido como "Gordo Julián"-, que había estacionado una combi Volkswagen con un agujero en el piso, encima de la tapa de la alcantarilla.

En ese vehículo, los ladrones cargaron el botín y huyeron. Eran las 16.30 y los policías tardaron dos horas más en advertir que los asaltantes habían escapado y que los rehenes estaban encerrados en distintas oficinas de la sucursal.

Demandas

Sobre las demandas con el banco que impulsaron los propietarios de las cajas de seguridad saqueadas, fuentes de la entidad indicaron que: "El banco ha solucionado una cantidad muy significativa de casos de damnificados y sigue trabajando con el resto de los clientes afectados para llegar a un resultado mutuamente satisfactorio".

Hasta el momento, fueron procesados por su presunta participación en el asalto Vittete Sellanes, Rubén Alberto de la Torre, Sallo Echevarría y García Bolster, quien se habría encargado de construir el túnel desde el desagüe hasta el tesoro. Los tres primeros quedaron detenidos, mientras que el último fue procesado, aunque el juez de Garantías de San Isidro, Rafael Sal Lari lo benefició con la prisión preventiva morigerada y quedó en libertad hasta el juicio oral.

En los próximos días, el juez debe resolver el pedido de procesamiento y prisión preventiva presentado por los fiscales, contra Araujo. Este sospechoso que vivía en un atelier que alquilaba en las Barrancas de San Isidro ya había estado preso. Había sido condenado a seis años y medio de prisión por el asalto a mano armada, ocurrido en junio de 1993, contra una marroquinería situada en Warnes 87.

Según informaron fuentes judiciales, hace cinco días el magistrado rechazó por cuarta ocasión el pedido de captura contra Gastón de la Torre, solicitado por los fiscales.

Los informantes indicaron que este nuevo pedido se habría fundado en el reconocimiento de uno de los 500 testigos que declararon durante la instrucción de la causa y que habría identificado al hijo de Rubén Alberto de la Torre como uno de los participantes en una maniobra que sirvió para preparar el asalto.

Gastón de la Torre había sido detenido el 19 de febrero último, el mismo día que su padre, cuando salía de su casa situada en Portela 56, en el barrio porteño de Flores y se resistió a que un uniformado lo apresara.

A pesar que, en dicha propiedad la policía encontró una importante de dinero y la escopeta que, presuntamente su padre habría utilizado en el asalto, el juez Sal Lari rechazó los pedidos de captura contra De la Torre hijo, solicitados por los fiscales. No obstante, Gastón estuvo preso un mes a disposición de un juez porteño por el incidente con el policía.

El hijo de uno de los principales sospechosos del asalto nunca pudo justificar el origen del dinero encontrado en su casa ni los casi 70.000 dólares hallados la caja de seguridad que estaba a su nombre en un banco de la zona de Once.

Cuaderno de coartadas

  • El último de los presuntos integrantes de la banda que asaltó la sucursal Acassuso en ser detenido fue identificado como Fernando Araujo. Fue apresado en un paraje del Departamento Iglesia, en la precordillera sanjuanina. Según los investigadores, en su carpa tenía las fotocopias de veinte cuerpos de la causa del robo al Banco Río que le enviaron por encomienda desde Buenos Aires. Los policías también hallaron dos cuadernos en los que, bajo la leyenda "coartadas", figuraban todos los argumentos para responder a los testimonios y pruebas que lo vinculaban con su presunta participación en el asalto.
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