Cumple 90 años el Club Belgrano
Con una economía floreciente y 2000 socios, conserva todo su esplendor
1 minuto de lectura'
Hace 90 años, un grupo de caracterizados vecinos del barrio de Belgrano, con gran espíritu social y amor por el deporte, decidió fundar una institución social y deportiva: el Club Belgrano.
Situado al pie de las Barrancas de Belgrano, en Arribeños 1721, es uno de los clubes sociales más tradicionales de la ciudad que hoy se mantiene orgullosamente vivo.
"Nuestro club es una excepción a la regla. Logramos una buena reserva financiera y no tenemos déficit. Los socios llevamos una vida muy pacífica y el club está floreciente. La institución tiene una comisión de admisión que trata de mantener el nivel social del club", afirmó a La Nación el presidente de la entidad, Juan Carlos Rinaldi.
Rinaldi tiene 68 años y nació frente al club que preside desde hace ya 25. Aún recuerda con orgullo cuando lo nombraron presidente de la institución por primera vez.
Luego de ocupar distintas sedes, siempre en ese mismo barrio, el criollo Club Belgrano -así se lo diferenciaba del Belgrano Athletics- se instaló sobre la barranca, en la casona de 1850 que daba al río, propiedad de los Corvalán, cuyo hijo fue brigadier oficial del gobernador don Juan Manuel de Rosas.
Por los salones de la residencia desfilaron ilustres personalidades, como Marcelo T. de Alvear, presidente de la Nación, y Ramón Franco, héroe del hidroavión Plus Ultra, y fueron socios grandes deportistas, como la familia Lucchetti, destacados baluartes de la esgrima nacional; los tenistas Norma Baylon y Horacio de la Peña, así como el campeón olímpico de natación Alberto Zorrilla, entre otros.
Todavía puede observarse el esplendor de los salones que brillaron a pleno allá por las décadas del 40 y del 50, con las grandes fiestas de gala que entonces se acostumbraba celebrar.
"Las mujeres con traje de baile y los hombres con el mejor smoking; la pileta se cubría de tablones y sobre ellos se bailaba. Esa costumbre no se perdió, aunque haya cambiado la vestimenta. Ahora usamos traje de calle, pero todos los sábados hay cena con baile, con los socios e invitados", recordó Rinaldi.
Los asociados, que hoy rondan los dos mil, viven en su mayoría en el barrio de Belgrano y pertenecen a familias tradicionales.
El club, que está dividido en la sede social y la deportiva, cuenta con cuatro canchas de tenis, así como otras de paddle, squash, paleta y una pileta de 33 metros de largo construida en 1928. Allí se cree que antaño estuvieron las caballerizas. Además de los salones comedores, hay un restaurante, sala de billar y de bridge.
Habitué y entrenador
Francisco Lucchetti fue esgrimista, entrenador del equipo nacional de ese deporte, socio desde hace más de 35 años y pasa todos los días por el club: "De este lugar tengo recuerdos muy lindos, de los campeonatos que logré. Por suerte, el presidente fue un fiel intérprete de lo que pedimos los socios. Vengo todas las tardes a entrenar a un juvenil esgrimista".
El Club Belgrano es miembro activo de la Unión de Entidades de Belgrano. "Tenemos una muy buena relación con ellos, somos muy amigos", aseguró el presidente.
El Belgrano es el único club del barrio en el que se pueden practicar deportes todo el día al sol, a pesar de estar en una zona tan urbanizada como es Barrancas.
"Noventa años no se cumplen todos los días; por eso estamos haciendo un libro de la historia del club que hablará de cómo se insertó en el barrio. Este aniversario marca un año de festejos", finalizó Rinaldi.





