
Debate por la cumbia villera en Uruguay
El estilo no está allí tan difundido
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MONTEVIDEO (De nuestro corresponsal).- El debate sobre la posible relación entre la cumbia villera y el aumento de la delincuencia fue desatado por la administración Kirchner justo cuando en Uruguay se anunciaba que Los Pibes Chorros, un grupo que interpreta ese estilo, cruzaba el Río de la Plata e iba a ser la atracción principal del aniversario de una discoteca.
El fenómeno de la cumbia villera no ha penetrado en Uruguay con la fuerza que tiene en la Argentina, fundamentalmente porque el rock nacional generó un movimiento extraordinario en los últimos dos años y desplazó a los estilos bailanteros que habían logrado trascender su histórico ámbito: el sector social de menores ingresos.
La llegada del grupo argentino generó informes del Canal 10 de la televisión uruguaya y del diario local El País, que relacionaban el show con la polémica argentina. Pablo Fraga, representante de músicos, fue uno de los primeros en salir al cruce de las críticas que hizo el jefe de Gabinete de Néstor Kirchner, Alberto Fernández. Fraga es el promotor del primer grupo de cumbia villera de Uruguay.
La Monada
Explicó que La Monada sólo toma el ritmo de los grupos argentinos, pero no recoge textos vinculados con la violencia. Sobre las críticas de Fernández, dijo que los que cuestionan la cumbia villera no se dan cuenta de que "letras sobre drogas y delincuencia también las hay en el rock o en el tango del arrabal".
Los Pibes Chorros actuaron en la disco Fabric, del barrio Punta Gorda, una de las zonas más paquetas de Montevideo. También hicieron un show en un programa de televisión que siempre presentó grupos bailanteros, incluso, cuando eran desconocidos para la mayoría. Yohan Kozub, director de Fabric, se reivindica como el que ingresó la cumbia villera en Uruguay. Dice que lo hizo en el verano de 2000 en la disco Vantix, de Punta del Este.
La llegada de Los Pibes Chorros en medio de la polémica desatada por el gobierno argentino fue un llamado de alerta a padres y a autoridades. Stella López, directora del Instituto Nacional del Menor, dijo a la agencia AP que el joven que "tiene valores firmes y está bien educado en la institución familiar podrá ir a escuchar esos grupos y no lo influirán para nada". Aclaró que "en cambio, si un muchacho es débil, con problemas en la casa, con padres golpeadores, alcohólicos o simplemente ausentes, seguramente ese tipo de música incidirá en su conducta".
Durante décadas, "la tropical" -un estilo musical similar a la bailanta argentina- estuvo limitada a los bailes de la periferia de Montevideo y del interior del país. Algunos grupos irrumpieron luego en fiestas de la clase alta, hasta que volvieron a replegarse por el resurgimiento del rock.



