
Declaran hoy nueve policías en el caso de las prostitutas
Comparecerán ante el juez Pedro Hooft
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MAR DEL PLATA.- El juez de transición Pedro Federico Hooft tomará hoy declaración indagatoria a los nueve policías detenidos anteayer por su posible participación en una red de prostitución que no sería ajena a la desaparición de tres mujeres que ejercían esa actividad, hechos ocurridos entre 1997 y 1998.
"Tiene (el magistrado) una prueba importante para armar un cuestionario que puede abrirnos el camino", confió a LA NACION una fuente de la investigación que conoce en detalle las pruebas que complican a estos uniformados.
Se trata de cruces e intervenciones telefónicas y declaraciones de prostitutas que revelarían la integración y forma de actuar de la organización. Pero todo indica que los policías se negarían a declarar.
Parte del material más rico, reconocen quienes comandan la pesquisa, surge del minucioso seguimiento de casi un millón de llamadas telefónicas correspondientes al período investigado.
Línea directa
"Se podría decir que tenían línea directa con pesos pesados, como clientes y como protección", admitió la fuente, al revelar que en un departamento privado de la calle Salta al 1300 -uno de los investigados en esta causa- se recibían por centenares las comunicaciones desde dependencias jerárquicas de las Fuerzas Armadas y de seguridad, del Poder Judicial y del gobierno municipal.
Uno de los datos destacados en este aspecto son las más de 400 llamadas realizadas en aquel lapso a oficinas de la por entonces Unidad Regional Mar del Plata de la policía bonaerense.
Otro lo constituyen otras comunicaciones que en menor cantidad conectaron con despachos de la sede central que esa fuerza tiene en La Plata.
Y el más saliente es el del fiscal del Tribunal Oral Penal de esta ciudad, Marcelo García Berro, al que se le comprobaron frecuentes contactos telefónicos con una de las mujeres desaparecidas.
El magistrado acaba de procesarlo por encubrimiento y aún no fijó fecha para su indagatoria.
Tres víctimas
La investigación de Hooft intenta esclarecer la suerte corrida por las prostitutas Ana María Nores, Verónica Chávez y Silvana Caraballo, desaparecidas en esta ciudad entre 1997 y 1998.
Aunque todavía no está probado que hayan tenido una participación directa en estos hechos puntuales, desde anteayer hay nueve policías detenidos y uno prófugo acusados de conformar -junto a civiles que regenteaban locales nocturnos- una organización que sometía a las meretrices a condiciones de esclavitud y les exigía coimas para poder desarrollar su actividad.
A partir de las 9 de hoy están citados en los tribunales locales los subcomisarios Norberto Pastor y Daniel Iglesias, el sargento Oscar Lizarraga, los suboficiales Armando Aranda, Linés Ayala, Alberto Iturburu, Roberto Shiarkey, Miguel Valledor y Fernando Santandreu, según confiaron fuentes policiales.
A la mayoría se le imputa el delito de asociación ilícita, en tanto que en dos casos hay acusaciones por extorsión a prostitutas y propietarios de locales nocturnos.
Sigue la búsqueda
Mientras tanto, continuaba al cierre de esta edición la búsqueda de otro policía que permanece prófugo. Con su detención quedarían completados los arrestos pedidos por el magistrado.
Su identidad no trascendió, y ayer en el entorno de los investigadores se aseguraba que no estaría muy lejos de esta ciudad.
Hooft también solicitó la detención de cuatro civiles relacionados con la operatoria del departamento privado que por entonces funcionaba en la calle Salta al 1300.
Su titular, Pilar de las Mercedes Peralta Zamora, estaría radicada y habría sido descubierta en los Estados Unidos, por lo que se pediría para ella la correspondiente captura internacional.



