
Deportan a una joven desde los EE.UU.
Su beba quedó con los abuelos
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"Estados Unidos trató bien a mi hija. Nunca le prohibieron ver a mi nieta." La frase fue dicha a LA NACION, desde Houston, por María Barbeito, madre de Sol Janina Barbeito, una ciudadana argentina de 21 años, que arribará hoy a Buenos Aires, tras haber sido detenida por una infracción de tránsito y finalmente deportada por carecer de un permiso de residencia estadounidense. La joven estuvo detenida durante cinco meses, los que duró el proceso de apelación.
Ayer, diversas versiones indicaban que los Estados Unidos, además de deportar a la joven, no le habían permitido ver a su hija de poco más de un año durante los cinco meses de detención, ni que la acompañara en su regreso a la Argentina.
"Eso es mentira", explicó Barbeito en comunicación telefónica a LA NACIÓN. "Migraciones no le ha prohibido a la beba [que es norteamericana] salir del país. Lo que pasó es que su padre [de la misma nacionalidad] no ha querido firmar el consentimiento para que viajara. De ahí a decir que no la dejaron salir del país hay una gran diferencia", aclaró Barbeito y confirmó que se encuentra cuidando a su nieta.
Además, la mujer explicó que fue suya, y acordada con su hija, la decisión de no llevar a la beba a visitar a su madre en la cárcel. "El Estado le permitía recibir visitas. Pero como sólo era posible hacerlas a través de un vidrio, decidimos no llevarla por miedo a que, ver a su madre y no poder tocarla, le generara un trauma. Fue duro para Sol, pero lo entendió."
Infracción
La madre de Sol Barbeito contó que su hija fue detenida tras una infracción de tránsito en Houston, Estado de Texas, versión que fue confirmada por el consulado argentino en la zona. En esa oportunidad, un registro de Migraciones detectó las irregularidades en la visa de la joven.
Sol Janina Barbeito llegó a los Estados Unidos junto con sus padres cuando tenía seis años, con un permiso que la habilitaba para quedarse durante una década. Allí cursó la escuela primara y la secundaria.
Al ser detenida, se preparaba para entrar en el college (una instancia previa a la universidad), donde iba a estudiar relaciones internacionales. Hace un año, la joven tuvo una hija con un ciudadano norteamericano, con quien no contrajo matrimonio. "Si ella hubiera estado casada, habría tenido más derechos", opinó su madre. Con la visa vencida, el departamento de Migraciones la detuvo e inició el proceso para su deportación.
La familia argentina pensó que sus buenas calificaciones y los años de residencia iban a dar garantías a la joven para que pudiera revertir su situación.
"Ella se quería quedar. Por eso pusimos un abogado y fuimos a juicio. Si se hubiera firmado la deportación al inicio, habría salido del país en sólo un mes."
Sol Barbieto llegará a Ezeiza hoy, a las 11, cuando será recibida por miembros de la Cancillería, según lo confirmó su madre.
Un proceso normal
Consultado el cónsul argentino en Houston, Ricardo Gauthier, dijo a LA NACION: "Ha sido un proceso normal. Por una infracción de tránsito se vio que el estado de residencia era irregular. Había excedido el tiempo que le permitía la visa".
Contra la versión que afirmaba que Sol Barbeito no podrá ver a su hija en los próximos diez años, Gauthier explicó: "Una vez en la Argentina, tendrá la opción de solicitar tanto una revisión del fallo de deportación, como del plazo. No es que no la va a poder ver más, como se dijo por ahí. Sino que la norma está abierta a una apelación y a una revisión".
Gauthier confirmó que, tras su detención, Barbeito fue llevada a un centro de Migraciones. "No es una cárcel militar. Es un lugar en donde las personas tienen dormitorios y asistencia médica, pero que están privadas de la libertad", agregó.
El cónsul dijo que se le recordó a la familia argentina el derecho de pedir la ciudadanía argentina para la criatura, para que así pudiera volver al país con su madre.
Sin embargo, informó que no hubo una solicitud al respecto y explicó que tal pedido requiere de la aprobación tanto del padre como de la madre o de la intervención de un juez norteamericano que lo permita.
María Barbeito aseguró que, apenas pueda, vendrá a la Argentina con su nieta.
"Nos cuesta mucho irnos, porque aquí tenemos armada nuestra vida", dijo y comentó que su hija, una vez en la Argentina, seguirá una carrera universitaria en un centro de estudios local.



