
Despidieron los restos de Diego Peralta
Una multitud participó del sepelio del joven que fue hallado muerto en Ezpeleta el lunes último, tras haber permanecido secuestrado
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Cerca de un millar de personas siguieron el coche fúnebre que llevará el cuerpo de Diego Peralta hasta un cementerio privado de Monte Grande, en medio de renovadas muestras de dolor y consternación por la tragedia que sufrió el chico de 17 años.
Familiares, amigos, compañeros y vecinos de Peralta, secuestrado el 5 de julio último en la localidad de El Jagüel, y hallado muerto anteayer, flotando en una tosquera de Ezpeleta, integraron el doliente cortejo que se dirigía hacia el cementerio "Las Praderas", en Monte Grande.
Los restos de Diego fueron velados desde anoche, luego que concluyera la autopsia, en la que se determinó que fue asesinado de siete cuchilladas y que terminó ahogándose en la tosquera.
El velatorio se desarrolló en una cochería de Monte Grande, donde fue incesante el desfile de personas que acudieron a despedir a Diego y a reclamar el esclarecimiento del terrible crimen y el castigo a los culpables.
Un numeroso grupo de personas asistió a la inhumación, en el cementerio privado "La Pradera".
Un sacerdote oró una breve oración y pidió a Dios que "Diego descanse en paz", mientras la gente pidió a gritos y entre sollozos "Justicia" Y "que mueran los que lo mataron y los que los apañan".
Durante el sepelio, Emilse Peralta, la madre de Diego, pidió "ayuda a los periodistas y a los vecinos" para que se "haga justicia" y se esclarezca el crimen, al considerar que "sólo así Diego podrá descansar en paz".
En medio de gritos de los asistentes, entre los que se escucharon "fue la policía" y "policías corruptos", la madre de Diego, apenas inhumaron los restos de su hijo, pidió "apoyo" a todos para llegar a encontrar a los culpables del aberrante crimen.
"¡Te vamos a ayudar!", respondieron las personas que se encontraban entre la multitud que asistió al entierro.
"Estamos indignados, porque no esperabamos que pase esto: mataron a un inocente", dijo Emilse Peralta con su rostro bañado en lágrimas.
"La prensa me va a ayudar: que caigan los que hicieron el asesinato: lo mataron como a un animal", agregó, al afirmar que los investigadores del secuestro "hicieron todo mal, si no, no lo tenía acá en un cajón...lo tendría a Diego a mi lado", concluyó.
Sobre la tapa del féretro con los restos de Diego Peralta, secuestrado en El Jagüel, cerca de su casa, el 5 de julio pasado, y hallado muerto anteayer en Ezpeleta, sus familiares colocaron un crucifijo, una foto del chico, un ramo de rosas rojas y una corbata del colegio donde asistía.
Entre los asistentes a la inhumación, se encontraba la madre de Natalia Melmann, una adolesente asesinada hace un año y medio en Miramar, hecho por el cual hay varios policías detenidos.
Fuente: DyN





