
Detienen a un policía por el robo en el McDonald´s de Castelar
Lo acusan de liderar la banda; en el hecho había sido herido el joven Rodrigo Romero
1 minuto de lectura'
Rodrigo Romero ya puede respirar aliviado. Ernesto Fabián Bessi, un oficial de la comisaría de Santos Lugares, fue detenido y acusado de liderar la banda que asaltó un camión blindado el 11 de mayo último en la sucursal que McDonald´s posee en Castelar, en el que el chico de 13 años comía con sus compañeros cuando recibió un tiro en la cabeza.
También fue capturado Miguel Portella, un empleado de un negocio de venta de ropa en Castelar, acusado de integrar la gavilla y ser uno de los informantes del oficial.
"La detención del policía permitió esclarecer el caso", dijo a La Nación el comisario Oscar Troncoso, titular de la Delegación de Investigaciones de Morón, a cargo de la pesquisa en colaboración con la Delegación de Investigaciones de Almirante Brown.
La organización estaba integrada por Roberto Mangini, de 48 años, un peso pesado del hampa que participó del asalto, pero murió en el citado tiroteo. Su cadáver, que apareció el día después del atraco en el interior de un Volkswagen Pointer, en Morón, fue la primera pista.
También están acusados de integrarla Horacio Cánepa, de 52, "un viejo vivísimo, con muchos antecedentes penales", según la policía, que habría actuado con el apoyo de Carlos García, de 23, con una corta carrera en el delito.
El oficial Bessi, casado y con su mujer embarazada, fue detenido anteayer en su casa de Castelar, a 10 cuadras del McDonald´s escenario del robo. Al momento de su arresto estaba en disponibilidad, a pedido de los investigadores.
"Bessi y Cánepa era los que manejaban las cosas y reclutaban la mano de obra de acuerdo con el robo. Mangini era de los más caros; no iba a participar de un hecho así por dos pesos; no así García", dijo un investigador.
En tanto, Bessi, con 16 años en la policía y un pésimo historial, según fuentes de la propia institución, está acusado de hacer la inteligencia previa al robo y marcar el objetivo.
Cánepa y García habían sido detenidos el 8 de junio último, pero el juez de Morón José Andueza los desvinculó de la causa al entender que no había pruebas. De todos modos, quedaron presos en el penal de Olmos por tenencia de armas de guerra.
Con prisión preventiva
Pero el 16 de este mes la sala II de la Cámara del Crimen de Morón, integrada por Carlos Donato, Ricardo Borinsky y Alberto Silvestrini, revocó ese fallo y concluyó que existían evidencias para dictar la prisión preventiva de Cánepa y García y ordenar la detención de los sospechosos arrestados anteayer. Con esas pruebas, el juez de feria de Morón, Juan Miniño, indagará a los sospechosos.
La banda utilizaba con fruición para comunicarse teléfonos celulares, cuyas llamadas constituyeron evidencias.El mismo día del hecho, los sospechosos cruzaron más de 60 comunicaciones. "Bessi se encontró con Cánepa después del robo para que se hiciera cargo del cadáver de Mangini", dijo un alto jefe policial.
Una de las llamadas telefónicas es reveladora: permitiría probar que Elsa Jaime, la viuda de Mangini, recibió después del robo 8000 pesos de los miembros de la banda, parte del botín de 32.000 dólares. "Una suerte de indemnización, parte de un código de lealtad del submundo del crimen, que al mismo tiempo obligaba a la mujer a mantener cerrada la boca", según dijo uno de los investigadores.
Las pistas que permitieron cercar a la banda se completan con el hallazgo de cápsulas servidas en la casa de García, del mismo tipo que las encontradas en el local de comidas rápidas. Asimismo, el Fiat Uno blanco usado en el atraco, encontrado luego con orificios de bala, pertenecería a García, de acuerdo con la policía.
A pesar de que el caso está cerrado, quedan algunos misterios. Por ejemplo, saber quién disparó a Rodrigo, pues la bala sigue en su cabeza. También se desconoce quién fue el tirador fantasma, que no integraba el grupo de custodios ni de ladrones y que disparó contra los cacos cuando huían.
Los investigadores creen que el proyectil que alcanzó a Rodrigo fue disparado por los asaltantes y que el tirador fantasma era un particular o miembro de alguna fuerza de seguridad que comía aquel mediodía en McDonald´s y se sumó luego al tiroteo. Pero son sólo hipótesis.
"Se puso nervioso"
Rodrigo Romero se levantó ayer a las 8, como todos los días. Media hora más tarde, una ambulancia lo pasó a buscar por su casa para cumplir con sus rutinarios ejercicios de rehabilitación en una clínica situada en Castelar. Pero recibió una noticia que lo "puso muy nervioso", según comentó ayer a La Nación su abuela, Angela Battaglia.
Una catarata de llamadas invadió la casa de los Romero horas después. Es que la detención de dos personas vinculadas con el tiroteo del 11 de mayo último rápidamente se convirtió en uno de los hechos más resonantes del día. En ese enfrentamiento, el adolescente recibió un tiro en la cabeza que puso en jaque su vida. Pero, pese a todos los pronósticos, Rodrigo se recuperó.
"No quiere hablar mucho del tema. Todavía tiene miedo y por eso siempre sale acompañado por algún amigo. Ahora está recostado, todo esto lo puso mal", aseguró Battaglia.
Más allá de esta noticia, Rodrigo sigue adelante con su recuperación y el próximo lunes retomará las clases en el Instituto Santa María Barat. Si bien el adolescente festejó en el colegio el gol de la seleccionado argentino de fútbol ante su par croata, en junio último, esta vez sus compañeros se preparan como nunca para darle la bienvenida.
La abuela del adolescente fue terminante:"Nosotros no tenemos miedo. Después de todo, no hicimos nada malo. Ellos fueron quienes intentaron arruinar la vida de mi nieto". Respecto a la lesión que el joven padece en el ojo izquierdo, la abuela manifestó que hoy se le practicarán nuevos estudios para determinar el grado de compromiso de la visión.
1- 2
Logro en Luján: trasladan a un santuario a los dos osos que quedaron a la deriva en el exzoo junto con otros 60 animales
- 3
“Dos pesos, dos medidas”: tras la muerte de un joven de extrema derecha en Lyon, vuelve el debate por el crimen de un exPuma
4Detox digital: el tratamiento que recomiendan para adolescentes con excesiva dependencia de las pantallas



