
Devolvieron 253 libros históricos
La Biblioteca Nacional entregó las obras, de los siglos XVI y XVII, a la Universidad de Córdoba; pertenecían a los jesuitas y Mariano Moreno había mandado traerlos a la Capital
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CORDOBA.- Con la devolución de 253 libros jesuíticos a la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), por parte de la Biblioteca Nacional, comenzó la reunificación de una de las bibliotecas más importantes, y quizá la más antigua, de América. Se trata de volúmenes que pertenecieron a la Antigua Librería Grande del Colegio Máximo de Córdoba (sobre cuyas bases se fundó la UNC), fundado por la Compañía de Jesús, que habían sido enviados a Buenos Aires en 1810, por decisión de Mariano Moreno, para la creación de la primera biblioteca pública del país.
La dispersión de la Librería jesuítica -que llegó a tener unos 10.000 volúmenes- comenzó en realidad en 1767, tras la expulsión de los jesuitas de tierras americanas por orden del rey Carlos III de España. Muchos particulares e instituciones de la época se apoderaron de valiosos libros, pero la desintegración más importante se produjo cuando se enviaron 919 ejemplares a Buenos Aires.
Aunque los libros llegaron a la Universidad el lunes último, la ceremonia oficial de restitución se realizó ayer en la sede de la Biblioteca Mayor de la UNC, y estuvo encabezada por Fernando de la Rúa: "Vuelvo a esta vieja casa donde me formé para un acto trascendente, como es la formalización de la entrega de la colección jesuítica. Hace dos siglos fueron enviados a Buenos Aires... ¿Cómo habrá sido esa decisión? ¿Cómo habrá sido aquel viaje? Un camino lleno de riesgos, donde seguramente estuvo la mano de Dios para cuidar de estos libros. Ahora vuelven a su lugar", dijo el Presidente.
También participaron del acto el gobernador José Manuel de la Sota, el intendente Germán Kammerath, el arzobispo Carlos Ñañez, y una gran cantidad de funcionarios y legisladores nacionales y provinciales, la mayoría de ellos egresada de la UNC. El ex ministro de Educación Manuel García Solá asistió en representación de Carlos Menem.
Es que el ex presidente firmó, en noviembre del año último, el decreto que ordena la devolución "de aproximadamente 2000 libros" a la Universidad, argumentando que se trata de "un imperativo de justicia histórica". En aquel momento se ignoraba que, en realidad, los libros enviados a Buenos Aires eran sólo 919.
Pero los trámites para lograr la restitución de los volúmenes comenzaron unos meses antes, cuando el rector Hugo Juri decidió conformar una comisión, presidida por Pedro J. Frías, que se dedicó a cosechar adhesiones para lograr la reunificación de la antigua librería jesuítica.
Después de 233 años, los libros que viajaron a Buenos Aires en carretas regresaron a Córdoba en avión. Llegaron custodiados por dos investigadores de la Biblioteca Nacional, Martín Arias y Roberto Casazza, quienes tuvieron a su cargo la difícil tarea de identificar ejemplar por ejemplar.
Los 253 libros ya comparten las estanterías con los 2000 ejemplares jesuíticos que se preservaron en la Universidad. Sin embargo, en los próximos meses toda la biblioteca jesuítica será trasladada a una sala del Rectorado acondicionada específicamente, y que integrará el Museo de la UNC que se prevé inaugurar este año. El inmueble forma parte de la manzana jesuítica, candidata a ser declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.
De los ejemplares que llegaron, cerca de 100 están en "regular o mal estado". Por eso en la Biblioteca Mayor no se descarta que algunos sean restaurados por los monjes benedictinos del Monasterio Nuestra Señora de la Paz.
Y está confirmada la incorporación del catálogo jesuita a la página que la Biblioteca tiene en Internet.






