
Dicen que Pinochet fue el responsable del homicidio de Prats
Testimonio: así lo aseguró el ex fiscal que en los Estados Unidos investigó el asesinato de Orlando Letelier.
1 minuto de lectura'
WASHINGTON.- Eugene Propper dijo que, durante su actuación como fiscal de la causa por el asesinato de Orlando Letelier, supo "cómo había sucedido el de (Carlos) Prats" en la Argentina, y le atribuyó un papel central al ex dictador chileno Augusto Pinochet.
Propper, que abandonó su carrera en la Justicia hace 20 años para dedicarse a la profesión, fue una de las personas a las que la jueza María Servini de Cubría, a cargo de la causa Prats, interrogó durante un reciente viaje a Washington.
El ex fiscal que investigó el asesinato del ex embajador del gobierno de Salvador Allende ante los Estados Unidos, ocurrido en septiembre de 1976, dialogó con La Nación en sus oficinas, situadas a pocas cuadras de la Casa Blanca.
Propper dice que Michael Townley sería un testigo clave para el caso Prats, quien renunció como comandante en jefe del ejército chileno antes del golpe que encabezó Pinochet. Se radicó en Buenos Aires, donde fue asesinado en septiembre de 1974. Prats y su esposa, Sofía Cuthbert, murieron al explotar una bomba colocada debajo del auto.
Townley, un ex agente de la DINA, la policía secreta que operó durante el régimen de Pinochet, vive en los Estados Unidos amparado por el programa de protección de testigos, al que accedió luego de admitir su participación en el asesinato de Letelier y de recibir una condena leve a cambio de la información que brindó a la fiscalía.
Según Angélica, una de las hijas de Prats, Townley "también está sindicado como autor directo" del homicidio de su padre.
Para la causa que se tramita en la Argentina desde hace 25 años, y en la que no hay ningún condenado, Servini de Cubría quiere interrogar a Townley, pedido que ya presentó ante el Departamento de Justicia de los Estados Unidos.
Propper reveló que la justicia norteamericana había ofrecido, "de manera informal, a las autoridades argentinas" la información del caso Letelier que podía ser útil para encontrar a los responsables del asesinato de Prats.
-¿Y qué pasó?
-Esto fue sobre el final de la década de los 70; no estaban interesados entonces. Nunca nos volvieron a llamar, pero nosotros nos sentimos obligados a darles la oportunidad.
-¿Ahora la jueza se interesó por su testimonio, el de Townley y otros?
-Eso es verdad. El gobierno norteamericano nunca se ocupó del caso Prats, no tenía ni autoridad ni jurisdicción para hacerlo, pero durante la investigación del caso Letelier supimos cómo había sucedido, y eso es lo que les interesaba.
-¿Cómo se planificó?
-Mi libro lo cuenta (se refiere a "Laberinto, la historia sensacional de la intriga internacional en la búsqueda de los asesinos de Orlando Letelier", que publicó junto con Taylor Branch en 1982): Contreras quería hacerlo y Pinochet lo aprobó.
Manuel Contreras, el ex jefe de la DINA, fue condenado por la justicia norteamericana por el asesinato de Letelier, pero Chile rechazó los pedidos de extradición. Desde una cárcel de seguridad en Punta Peuco, Contreras declaró que siempre actuó bajo las órdenes de Pinochet.
-Según su reconstrucción del caso Prats, ¿Pinochet estuvo de acuerdo o impartió la orden?
-La palabra no hace ninguna diferencia: si él hubiera dicho que no, no lo hubieran hecho; si decía OK, lo hacían. ¿Qué quiere decir? ¿Qué lo ordenó o que estuvo de acuerdo? No lo sé.
-¿Cómo llegó a esa conclusión?
-A partir de varias fuentes: oficiales de la DINA, por información obtenida a través de Townley, y otras fuentes.
-¿Gente que fue testigo o que reconstruyó los hechos?
-Ambas cosas.
-Entonces, ¿el caso Prats puede llegar hasta Pinochet?
-Me imagino que sí, aunque no es tan fácil, porque hay que encontrar la evidencia. Yo no tengo evidencia directa, me lo contaron. En los Estados Unidos, el hecho de que yo crea que la información que me dieron es veraz no es suficiente.
-¿Servini de Cubría no puede tomarle testimonio a la misma gente que habló con usted?
-Eso no será fácil, porque son ex agentes de inteligencia. Eso no quiere decir que no vayan a lograrlo. Lo único que me dijeron (la jueza y el fiscal Jorge Alvarez Berlanda) es que habían logrado comprobar parte de la información que está en mi libro.
-¿Cómo se sintió cuando lo citó Servini de Cubría?
-No había pensado en el caso en años. Gente de derecha y de izquierda intentó politizar mi caso, pero mi investigación nunca fue política. Dos personas fueron asesinadas (junto con Letelier murió su asistente norteamericana, Ronni Karpen Moffitt) y mi misión era investigar qué había pasado. Si Letelier hubiera sido miembro del gobierno de Pinochet, y no de Allende, hubiera actuado de la misma manera.
-En el caso de Letelier, ¿nunca investigaron si Contreras actuó por orden de Pinochet?
-No hubiera podido aun si hubiera querido, porque Pinochet era jefe de un Estado. Esto no quiere decir que yo entonces tuviese toda la evidencia. Ahora tenemos más evidencias, es más fácil conseguirlas si Pinochet no está más en el poder.
-Townley, que está bajo el sistema de protección de testigos, ¿está obligado a declarar?
-Mi especulación es que lo van a citar, como me citaron a mí, y él puede hacer lo que quiera, pero el programa no lo protege en cuanto a testificar. Si se niega, puede ir a prisión.
-Pero en otros casos argumentó que el acuerdo sólo lo obliga a colaborar con el caso Letelier...
-No recuerdo bien los detalles, pero creo que decía que nosotros no podíamos preguntarle sobre otros casos, aunque eso no quiere decir que no pueda hacerlo un juez de otro país.
-¿Sería el testigo clave?
-Entre los que viven en los Estados Unidos, seguro.
Los papeles de la CIA
WASHINGTON.- El gobierno norteamericano se comprometió a desclasificar los documentos oficiales relacionados con el régimen de Augusto Pinochet, pero sólo hará públicos los que están en los archivos del Departamento de Estado.
-¿Por qué no también los de inteligencia ? -le preguntó La Nación a Eugene Propper.
-Nunca lo harán, en ningún caso. Si lo hacen, terminarían con las agencias de inteligencia. Los que dan información lo hacen con la salvedad de que permanecerá en secreto para siempre, por una cuestión de seguridad. El gobierno norteamericano nunca le pediría a la CIA (la central de inteligencia) que desclasifique sus documentos.
-¿No es por el papel que algunos le atribuyen a la CIA?
-Eso es tonto. Yo lo investigué (con relación al asesinato de Letelier) y no había nada. El fondo de la cuestión es que, si las agencias de inteligencia divulgan sus fuentes, desaparecen.
1- 2
Logro en Luján: trasladan a un santuario a los dos osos que quedaron a la deriva en el exzoo junto con otros 60 animales
- 3
“Dos pesos, dos medidas”: tras la muerte de un joven de extrema derecha en Lyon, vuelve el debate por el crimen de un exPuma
4Detox digital: el tratamiento que recomiendan para adolescentes con excesiva dependencia de las pantallas


