
Dictan cursos para prevenir secuestros
Por lo menos dos firmas ya trabajan en el adiestramiento de ejecutivos; enseñan técnicas de evasión y defensa personal
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Un teléfono suena y la tranquilidad de una familia se quiebra. Una voz desconocida advierte y reclama. Del otro lado, un corazón se paraliza. Alguien muy querido fue secuestrado. Situaciones como ésta se repiten casi a diario en la Capital y el conurbano.
Los secuestros extorsivos, sean planificados, express o virtuales -aquellos en los que la privación ilegal de la libertad es falsa pero la ausencia de la eventual víctima hace plausible el pedido de rescate- se han convertido en la modalidad delictiva que, por estos días, más teme la gente.
A la luz de esta nueva realidad y de la consecuente sensación de inseguridad, varias agencias de seguridad ya ofrecen en el país cursos de capacitación y entrenamiento para quienes buscan evitar transformarse en víctimas de secuestros o, llegado el caso, quieren saber cómo deberían comportarse durante su cautiverio.
Los primeros interesados, según confiaron fuentes de las agencias a LA NACION, son -hasta ahora- aquellos que por su posición socioeconómica están considerados objetivos de riesgo, como profesionales, empresarios y directivos de las más importantes compañías de capitales locales y transnacionales.
Un dato significativo surge de un sondeo realizado en forma privada y reservada por una de esas agencias, al que accedió LA NACION: de 5000 empresarios y directivos de empresas, 1000 admitieron haber sido víctimas de privaciones ilegales de su libertad que terminaron cuando entregaron dinero, sea mediante extracciones de cajeros automáticos o efectivo alcanzado por algún familiar o amigo.
Los jefes de seguridad de las más importantes empresas radicadas en el país comenzaron a hacer circular entre las cúpulas de las firmas distintos dossiers con recomendaciones para la protección propia y la de la familia, convertida también en un objetivo de riesgo. E incluso algunos colegios han organizado conferencias dictadas por profesionales de la seguridad para los padres de los alumnos (ver aparte).
Los servicios de consultoría y capacitación antisecuestro cuestan, según la agencia, entre 800 y 2500 pesos per cápita. Pero existen también cursos exclusivos para personas en situación de altísimo riesgo, por los que se pagan hasta 5000 dólares.
Prevención
Una de las empresas que ofrecen capacitación antisecuestro es la filial argentina de Kroll, la mayor agencia de seguridad del mundo. El director de la firma para la Argentina, Frank Holder, dijo a LA NACION: "Hoy, para muchos directivos de empresas la seguridad personal es lo primero, aunque ya empiezan a advertir que sus familias también corren riesgo. Aquellos a los que no les interesa vivir con custodia encima prefieren aprender nociones de prevención. Ahí entramos nosotros".
En Kroll nunca se le dice al cliente dónde tendrá lugar el curso AKTE (entrenamiento antisecuestro para ejecutivos, según su sigla en inglés). El debe inventar una excusa en su oficina y en la casa para justificar una desaparición de tres días. Horas antes se le avisará cuál es el punto de encuentro. Ocurre que uno de los primeros puntos del trabajo es, precisamente, salir de la rutina.
Una vez en el escenario, los clientes (solos o en grupos que nunca superan las 15 personas) comenzarán con el módulo de prevención, en el que se aprenderán medidas básicas de seguridad personal y nociones para reducir el perfil de riesgo.
La segunda parte del AKTE ya entra de lleno en la hipótesis del secuestro. En el segundo módulo, mediante situaciones de role playing , los "alumnos" aprenderán a reconocer desde el inicio de qué tipo de secuestro pudieron haber sido víctimas y cómo deben comportarse en consecuencia. Tanto en la primera como en la segunda etapa de la capacitación los profesores suelen ser oficiales en actividad de la policía
En la tercera parte se trabaja sobre formas de reacción y comportamiento durante el eventual cautiverio y se dan nociones de cómo restablecer la rutina en la traumática etapa postsecuestro. En este módulo trabaja un grupo multidisciplinario, que incluye psicólogos especializados en negociación bajo presión y situaciones límite.
El curso básico de Kroll cuesta 2500 pesos por persona. Aunque existe también el AKTE familiy, con una tarifa mayor por grupo familiar.
Holder dijo a LA NACION que para los cursos básicos se trabaja con instructores locales y expertos que viajan desde San Pablo, Brasil, una de las ciudades más castigadas por los secuestros, en especial los de tipo express.
Pero admitió que Kroll cuenta con un curso exclusivo para personas en situación de altísimo riesgo. Ese curso se da en Virginia, Estados Unidos, con los máximos expertos en la materia. Cuesta 5000 dólares y por lo menos dos empresarios argentinos ya lo hicieron.
Con los halcones
Otra de las empresas de seguridad que dan cursos antisecuestros es el Centro Argentino de Seguridad (CAS), cuyo director general es el jefe del grupo de elite Halcón, de la policía bonaerense, Claudio Rafael Pereyra. El periodista Eduardo Carpio, director comercial de CAS, dijo a LA NACION que el objetivo de los cursos es "capacitar en serio a fuerzas de seguridad pública, a vigiladores privados y a particulares".
Los cursos de CAS se hacen los sábados, de 9 a 18, en un campo de entrenamiento en General Rodríguez y cuestan 800 pesos per cápita, para grupos de entre cinco y diez personas.
Durante tres semanas, los clientes aprenderán en el centro de CAS de un cuerpo de instructores conformado, entre otros, por oficiales de las policías bonaerense y Federal, técnicas de defensa personal, nociones de tiro fijo y en movimiento, formas de conducción evasiva de vehículos y psicología del rehén y aspectos legales de la legítima defensa.
Hace dos meses, CAS comenzó a realizar cursos en la sede de las empresas. En las últimas semanas, entre otros, recibieron instrucción preventiva antisecuestros directivos de Perez Companc y de varios laboratorios médicos, dijo Carpio.
Técnicas de negociación, nociones de seguridad, formas de evadir el peligro son, a instancias de la realidad, los nuevos conceptos que no pocos desean obtener, comprender y recordar. Las agencias de seguridad ya le dieron a esa necesidad forma de negocio y estructura de aprendizaje.
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