Dos muertos y 30 heridos en una bailanta
Splendor: un menor de 15 años y un adulto fueron aplastados por una avalancha provocada entre los 2300 jóvenes de entre 14 y 30 años asistentes a esa discoteca que pugnaban por salir a saludar a un grupo musical.
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Dos jóvenes muertos y unos 30 heridos fue el saldo de una avalancha que se produjo alrededor de las 4.30 de ayer en la bailanta Splendor en la localidad bonaerense de Moreno.
De este modo no pudo resultar más trágica la última noche de ese local con horario extendido hasta la madrugada antes de tener que ajustarse al límite de las 3 impuesto por el gobernador Eduardo Duhalde y que entra en vigencia hoy.
El titular de la comisaría 1a. de Moreno Rubén Rubini consignó que los fallecidos eran un menor (15 años) y un adulto y que por la edad del primero "por ahora no será dada a conocer su identidad".
El secreto del sumario impuesto por el magistrado determinó la imposibilidad de que el periodismo recorriera las instalaciones del local en actividad desde hace un año en el cruce de la ruta 23 y la calle Shakespeare en el oeste del Gran Buenos Aires y que es propiedad de Antonio Juan Sánchez un ex rockero que en la década del `60 actuaba con el nombre artístico de Johnny Allon. Es dueño de varios lugares similares entre los que se cuenta uno de los más concurridos y que desde hace varios años funciona en el barrio porteño de Constitución.
En el exterior de Splendor podían advertirse gran cantidad de zapatos y restos de botellas y vasos de plástico así como también destrozos en los accesos formados por verjas de hierro ahora retorcidas.
Desde las 22 el lugar fue ocupado por quienes según el talonario de entradas secuestrado por la policía serían más de 2300 jóvenes de entre 14 y 30 años muchos de los cuales intentaron en la madrugada ganar la calle para despedir al grupo musical y pedirles sus firmas.
El propósito resultó fatal. Un centenar de fans de uno y otro sexo se desplomaron sofocados y fueron pisoteados por el resto lo que provocó fracturas y desmayos comprobándose luego que entre ellos se hallaban las dos víctimas fatales. Los heridos fueron atendidos en el hospital de Moreno adonde los trasladaron ambulancias y patrulleros.
Versiones de los vecinos
Las versiones de los vecinos recogidas por La Nación resultaron llamativamente opuestas. Mientras algunos calificaron a la disco como "una de las de menos problemas en la zona" otros no dudaron en señalar los constantes alborotos y la "gran cantidad de borrachos y drogados que salen de ella".
El juez interviniente Ricardo Amegeiras de Mercedes quizás explique hoy con qué características desarrollaba Splendor su actividad ya que surgen varios interrogantes entre ellos por qué en el local había menores (prohibidos a esa hora aun sin el decreto gubernamental de por medio); si se ignoraba que la presencia del grupo musical iba a producir semejante grado de fervor y en caso de haberlo previsto qué medidas de seguridad se tomaron.
En el hospital de Moreno dialogamos con Andrea (14) y su madre. La joven estaba a punto de ser enyesada como consecuencia de una fractura de pierna izquierda. "Sólo recuerdo que de pronto todos empujaron en dirección a la calle. Yo también salí. En un momento no se podía avanzar ni retroceder. Me pareció como que se me caían todos encima. Fue terrible sentí un golpe y me desmayé" relató Andrea.
Mientras le limpia restos de sangre de la cara su atribulada madre comentó que "más o menos a las 7 vinieron a avisarme que estaba aquí. Habíamos pasado tres horas desesperadas buscándola".
Se vuelve hacia su hija: "Es la última vez" le dice. La adolescente dice que sí con la cabeza. Sabe a qué se refiere. Esta vez al menos no está en condiciones de contradecirla.
"Había mucha droga y alcohol"
"Yo era amigo de Luciano. Lo vi caer pero no pude hacer nada para salvarlo."
Jorge Luis López contiene las lágrimas y a los 16 años enfrenta la tragedia. Su amigo de toda la vida murió a su lado sin que él pudiera hacer nada. Ocurrió en la puerta del boliche al que iban casi todos los fines de semana a divertirse.
"Ya había tocado el grupo Sombras y nosotros queríamos salir. Pero cuando llegamos a la puerta había un montón de gente que empujaba para entrar. En el forcejeo Luciano se cayó al piso. Yo vi cómo otro chico lo pisaba. El me decía que no podía respirar. Yo no pude hacer nada para sacarlo."
López se quiebra. Habla en la precaria vivienda que comparte con su familia en el barrio El Pilar de Ituzaingó. Allí también reside Damián Alejandro Ferreira otro de los que se salvó por milagro de la tragedia. Pero se niega a hablar. Está muy asustado.
Quienes sí hablan son Dionel Santos (18) y Antonio Etcheverría (30) ambos asiduos asistentes a Splendor aunque no el fin de semana último. "Yo sabía que ahí no había puerta de emergencia" dice el primero de ellos.
En Splendor ayer no había nadie. Inútil tratar de dar con alguno de los responsables del local.
Jorge vuelve a la carga. "Yo vi mucha gente fumando marihuana y muchos estaban alcoholizados. En un momento nadie podía controlar nada" dijo.
Y no ocultó las razones por las cuales frecuentaba tanto el local: "La verdad nunca nos pedían documentos y nos podíamos quedar hasta la hora que queríamos" dijo.
Después del show
Los músicos que actuaron esa misma noche no notaron nada extraño.
"Nosotros no vimos nada. Todo ocurrió después de que nos fuimos" dijo a La Nación Ricardo Cajero representante artístico del grupo Sombras que actuó en Splendor.
"Nosotros empezamos a tocar a las 2.50 y a las 3.15 terminamos. Teníamos que hacer otros locales" dijo el empresario para quien en esa noche el clima fue el mismo de siempre: "Sube la tensión las chicas se ponen frenéticas por conseguir un autógrafo o tocar a los músicos".
Cajero recalcó que sus representados no poseen ningún tipo de custodia y que en todos los casos confían esa responsabilidad a los locales donde actúan. "Ellos deben velar tanto por los músicos como por la gente que concurre al espectáculo" sostuvo.
"Para mí todo lo que pasó es un trágico accidente" concluyó.
Duhalde no da marcha atrás
LA PLATA.- Desde las 3 de hoy comenzó a regir el límite horario impuesto por el gobierno de Eduardo Duhalde. El tope se fijó para los boliches bailables clubes nocturnos casinos y bingos.
El que no cerró las puertas a la hora señalada se hizo pasible de multas de hasta 50 mil pesos y clausuras de 10 a 90 días según el decreto suscripto por Duhalde.
Como se consignó de la veda horaria quedaron exceptuados bares y restaurantes.
Propietarios de locales nocturnos plantearon su total oposición a la disposición oficial y anticiparon distintas formas de protesta como el velatorio de una confitería o el baile hasta que los pies digan basta en facultades e institutos de estudio como propuso la Federación Universitaria Argentina.
Duhalde ya anticipó que si hay un vuelco masivo de jóvenes a sitios como bares no le temblará la mano para ordenar que esos lugares también se ciñan al límite de las 3 de la mañana en temporada invernal.
Por si quedaran dudas el ministro de Gobierno Rubén Citara aclaró que las leyes están para cumplirlas y avisó: la provincia no dará ni un paso atrás.
"No habrá excepciones y las autoridades serán implacables para que todos cumplan con las normas impuestas por el decreto 1555" dijo el ministro.
Exigencias para los propietarios de locales
Manifestó asimismo que desde el ministerio a su cargo se continuará exigiendo el cumplimiento al pie de la letra de la ley que fija la inscripción en el registro de antecedentes penales y comerciales de los dueños gerentes y empleados de los boliches bailables.
Consignó que ese ente comenzó a operar en mayo último y que se han efectuado más de 60 infracciones en varios distritos de la provincia porque los locales nocturnos no tenían las medidas de seguridad exigidas o porque directamente no se habían inscripto en el registro y seguían funcionando.
Reveló que recomendaron a los jefes municipales que unifiquen las categorías de inscripción de locales en sus jurisdiccciones para evitar que una pizzería se convierta en pub a la tarde y en boliche bailable a la noche. Si hay un criterio bien definido de establecimiento comercial para Citara será más fácil respetar la ley.
Observó asimismo que esos intendentes respondieron que reforzarán los planteles de inspectores para que puedan controlar en la madrugada el funcionamiento y cierre de los boliches bailables.
Recordó en tanto que el municipio es el encargado de recibir el acta de infracción y de aplicar las multas. "Queremos terminar con la cultura de la nocturnidad porque sabemos que está estrechamente vinculada con la droga y las adicciones" aseguró Citara.
Entretanto dueños de los locales nocturnos abarcados por la veda insistieron en que hoy en el juzgado correcciónal y criminal de turno local radicarán un recurso de amparo para paralizar los efectos de la veda.
Historias de dolor que marcaron la noche
La noche tiene antecedentes dolorosos. El episodio más grave ocurrido en locales nocturnos se produjo el 20 de diciembre de 1993 en la disco Kheyvis de Olivos.
En aquella madrugada trágica el fuego causó la muerte de 17 adolescentes que habían concurrido al boliche situado en Avenida del Libertador al 1900.
A pesar de los años el caso no fue esclarecido. Según los elementos que manejaron los investigadores y la Justicia se sospecha que un grupo de cuatro chicos de 17 y 19 años habrían rociado con licor algunos sillones de goma espuma del sector reservados y luego le prendieron fuego con un encendedor.
El 1° de diciembre de 1994 dos muchachos que participaban de la fiesta de fin de curso de un colegio porteño se ahogaron en la pileta de la discoteca Sunset situada en Olivos a pocas cuadras de Kheyvis.
El antecedente más importante de Kheyvis era la tragedia ocurrida el 5 de diciembre de 1979 en el local Rilke II de Rosario donde hubo 15 muertos y 10 heridos.
Pero un hecho similar al ocurrido en Moreno se produjo el 3 de mayo de 1987 en la discoteca Highland Road de San Nicolás oportunidad en que se presentaba Soda Stereo. Pero cuando la noche era una fiesta un balcón de mampostería se derrumbó: cinco muchachos murieron aplastados y casi un centenar sufrieron heridas.
Clausuras
LA PLATA (Télam).- Los 24 locales bailables inspeccionados durante el último fin de semana por las autoridades bonaerenses fueron clausurados por deficiencias en los sistemas de seguridad y por la falta de inscripción en el Registro único de locales nocturnos.
El titular provincial del registro Juan Battafarano informó que durante los operativos fueron cerradas confiterías bailables y pubs en Mar del Plata Quilmes Lomas de Zamora Necochea y Tres Arroyos.
Los chicos apuestan a que no dura
"Va a durar un mes quince días o una semana. No más".
La opinión de Daniel Pasquarelli encargado de la discoteca "La Luna de Streghe" de Banfield resumía el pensamiento de los protagonistas de la noche bonaerense respecto del decreto que hoy entra en vigor por el cual los locales bailables deberán cerrar a las 3.
Era el último fin de semana sin restricciones de horario. Los jóvenes de la provincia de Buenos Aires llenaron los boliches dispuestos a esperar el amanecer.
Ante la consulta pocos confiaron en la utilidad de esta norma: "La gente no va a cambiar de hábito por decreto" aseguró Rubén Romero dueño del local "Peteco`s" de Lomas de Zamora. El hombre repitió así lo que parece ser el argumento preferido de quienes se oponen a la medida.
En tanto mientras soportaba el frío en la cola de una discoteca Victoria Campo (17) dijo: "Va a ser más peligroso porque los pibes van a andar por las calles".
Todo indica que a partir del próximo fin de semana los noctámbulos de la provincia sólo tendrán una opción: el éxodo hacia las boliches de la Capital para los cuales no rige el decreto; y así lo afirmaba la mayoría de los consultados por La Nación.
En la puerta de "Milo" en Banfield Eduardo Skotac (22) manifestó: "Los que tengan auto seguro que se van; el resto buscará dónde quedarse".
Para los chicos el cambio involucra sus hábitos; para los dueños de los establecimientos el decreto del gobernador Eduardo Duhalde afectará sus bolsillos. Y no ocultaron su enojo. "Si cerrás también en Capital no me importaría -decía amargamente Oscar Espósito de "Stuttgart" en Ramos Mejía- pero a 20 cuadras hay boliches abiertos sin tope así me arruinás a mí y beneficiás al otro".
Lo cierto es que ninguno sabe a ciencia cierta qué hacer para retener a los clientes y conscientes de que las pérdidas pueden superar el 50 % de sus ingresos muchos propietarios se verán obligados a reducir su personal.
Esta presión sumada al descontento de la juventud crea la convicción de que la medida tendrá poca vida.Y por eso Duhalde amenazó con mover el límite a las 24 si se continuaba con las objeciones.
Sueltos en las calles
"No nos pueden obligar a ir a dormir temprano" sentenció Cristian Policastro (19) en la puerta de "Stuttgart". En esto coincidirían todos los jóvenes en la noche del Gran Buenos Aires quienes aseguraron que siempre habrá un lugar para continuar con la diversión ya sea un bar un minimercado o el cordón de la vereda.
Al decir de la mayoría hablar de miles de chicos deambulando en la madrugada implica una serie de riesgos potenciales -robos peleas y eventuales razias- que se multiplicarán de no cumplir los transportes con la exigencia del gobernador de mejorar el servicio nocturno. "Si no pasa un colectivo a las 6 ¿cómo van a funcionar a las 3?" se preguntaba incrédulo Lucio Santilli (16) en Ramos Mejía.
Uno de los principales motivos esgrimidos por Duhalde al promover el controvertido decreto fue la lucha contra la droga.
Sin embargo tanto los jóvenes como los dueños de los locales desestimaron este argumento.
"Es más fácil vender droga en la calle que dentro del boliche donde están más controlados" dijo Jorge Lamanna (29) que organizaba una fiesta en Banfield.
Sergio Peralta Balter (19) en la vereda de "La nena" de Ramos Mejía desafiaba: "Si quiero me drogo en cualquier lado".
Las quejas se acumulan pero la reglamentación es inminente. Y aunque se sigan cruzando apuestas acerca de cuánto puede durar la semana próxima comenzará esta nueva historia enlutada ahora por la tragedia de Moreno.
María Guisela Masarik
Martín Rodríguez Yebra





