
Echan al comisario que se enfrentó con los travestis
"Mascaritas sidóticas": así definió a travestis y a prostitutas; el gobierno argumentó que generaba un conflicto social.
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ROSARIO.- El jefe de la policía local, comisario mayor Benedicto Mattía, fue removido ayer de su cargo como consecuencia de sus declaraciones ofensivas en contra de travestis y prostitutas.
El titular de la Unidad Regional II de la policía admitió sentirse arrepentido, pero sólo por haber definido como "mascaritas sidóticas" a los travestis. Y enfatizó: "De lo demás, no me arrepiento de nada".
El conflicto se suscitó a raíz de la denuncia radicada por un grupo de travestis, que aseguró que efectivos de la policía local les pedían coimas y favores sexuales para permitirles ejercer la prostitución en las calles rosarinas.
El secretario de Justicia de la provincia, Alejandro Rossi, indicó que se le exigió la renuncia al jefe policial por razones ideológicas. "No compartimos ni la ideología ni el espíritu ni la política de sus declaraciones. La función de los funcionarios públicos es evitar los conflictos sociales y no generarlos", señaló el funcionario.
Cómo empezó
Los travestis habían denunciado a los miembros de la sección Moralidad Pública y de la comisaría 5a., repartición que tiene jurisdicción sobre la plaza Libertad, espacio público alrededor del cual funciona una suerte de "zona roja".
Mattía ordenó que se iniciara una investigación para probar la supuesta red de corrupción denunciada por los travestis y, a la vez, que se reforzaran los controles callejeros destinados a prevenir el ejercicio de la prostitución.
Al mismo tiempo, Mattía inició una campaña pública en contra de los travestis. No sólo los llamó "mascaritas sidóticas", sino que señaló que "deberían ser desterrados junto a drogadictos, delincuentes y malos policías, gobernantes y periodistas".
"Hay que preguntarles a los vecinos si quieren vivir la ciudad imaginaria, Samanthópolis, donde pueden vivir los travestis, los policías corruptos y se vende droga en la calle", aseguró Mattía.
El comisario apuntaba así contra la campaña impulsada por el Colectivo Arco Iris, entidad local que defiende el derecho de las minorías sexuales y que promueve la modificación de la legislación que reprime el travestismo.
Zona roja
En Rosario viven unos 50 travestis, la mayoría de los cuales ejerce la prostitución. La plaza Libertad y el barrio que la circunda es el lugar que eligieron para hacer pública su oferta sexual.
Por las noches, el barrio, que queda a unas diez cuadras del centro, cambia su fisonomía. Lo que de día es un pujante sector comercial por las noches se convierte en un sitio inhóspito, sólo transitado por travestis y prostitutas.
Frente al edificio de la calle Mitre al 1800 funciona una whiskería que tiene dos grandes ventanales abiertos a la calle donde se exhiben quienes ejercen la prostitución.
Lo curioso es que el bar está situado al lado de un "pelotero" donde se festejan los cumpleaños de los niños del barrio. Esto motivó las quejas de los vecinos.





