El bus-fit, o la manera de hacer ejercicio viajando en colectivo
Un estudio afirma que usar el transporte público adelgaza más que trasladarse en auto
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Quizá parezca un consuelo de tontos. Pero en los Estados Unidos un grupo de investigadores concluyó que este mal de muchos, como es el viajar en transporte público, ayuda a mantener la figura.
La conclusión surge de un estudio que se publicará en la edición de agosto del American Journal of Preventive Medicine . La investigación estuvo a cargo de John M. Mac Donald, de la Universidad de Pensilvania, junto con un grupo de expertos del think tank Rand, y concluyó que quienes se movilizan por una ciudad a bordo de transportes públicos se mantienen más delgados que los que se trasladan en su propio automóvil.
Es probable que la investigación postule como un hallazgo algo que para la mayoría resulta obvio: caminar hasta la parada, subir al colectivo, tren o subte, mantener el equilibrio a bordo, hacer lugar para un pasajero más, evitar a los amigos de lo ajeno, bajar y caminar hasta el destino implica un mayor consumo de calorías que el subirse al coche y conducir.
Pero durante un año los investigadores evaluaron a usuarios de la red de transporte público y los compararon con automovilistas. Los resultados permitieron cuantificar el beneficio del esfuerzo: quienes viajaban en colectivo o tren habían perdido, en promedio, tres kilos en un año, frente a los que iban al trabajo en su propio vehículo.
¿Es posible? "Claro que sí -aporta la doctora María Emilia Mazzei, asesora nutricional de la Fundación Cardiológica Argentina-. La gente cree que la solución para la obesidad es ir al gimnasio, pero no es consciente de la cantidad de calorías que suma la vida sedentaria".
Según los datos que aporta Mazzei, si una persona hace la cama todos los días, baja de su edificio por la escalera, y de lunes a viernes toma el colectivo dos paradas más lejos y se baja dos paradas antes, al mes habrá bajado medio kilo y al año descenderá seis kilos.
El cálculo que hace es el siguiente: se consumen 4,2 calorías por minuto de caminata o actividad física. "Hacer la cama insume unas 15 flexiones. Bajar tres escaleras equivale a subir una. Retrasar unas paradas implica caminar 32 cuadras diarias. Si se suma todo, ya se hacen 24 minutos de ejercicio de ida y otros 24 de vuelta del trabajo. Son 200 calorías menos por día, 1000 por semana, 4000 por mes. Para bajar un kilo de grasa se requiere quemar 7650 calorías. Es decir que en un mes se habrá bajado al menos medio kilo, casi sin darse cuenta", apunta la especialista en nutrición.
Los investigadores estadounidenses concluyeron que, cuanto más extendida está la red de transporte público de una ciudad, tanto más delgados y saludables serán sus ciudadanos. En cambio, cuando, ante la falta de opciones, deciden movilizarse a todos lados en auto, acumularán más kilos.
Un estudio anterior, también publicado por el American Journal of Preventive Medicine en 2004, con el título de "Relación entre la obesidad, el diseño de comunidades, la actividad física y el tiempo que se pasa a bordo del automóvil", aporta datos muy concretos: cada media hora que una persona viaja en automóvil, incrementa en un 3% su posibilidad de ser obeso. En cambio, por cada kilómetro que camina, reduce en el 4,8% sus chances de estar excedido de peso.
Otro estudio elaborado por investigadores canadienses, publicado el año pasado por el Journal of Public Health Policy , indica que los usuarios de transporte público están tres veces en mejor estado físico que los automovilistas. El estudio se realizó sobre 4156 personas. Las conclusiones indican que los pasajeros están mucho más cerca de realizar los 30 minutos de ejercicio recomendados que los automovilistas, que apenas alcanzan a los 10 minutos diarios.
"La idea de ir al gimnasio para alcanzar la cuota necesaria de ejercicio es una percepción errónea. Las caminatas cortas a lo largo del día nos hablan de cómo históricamente hemos hecho actividad física", señala Frank Lawrence, de la Universidad de British Columbia, que dirigió la investigación.
Por la ciudad de Buenos Aires se estima que circulan 1.700.000 automóviles particulares y 36.000 taxis, contra 9800 colectivos. El medio de transporte público más utilizado es el colectivo (ómnibus de corta y media distancia), con 1.700.000 pasajeros, y le siguen los subtes (1.600.000), y los trenes (1.200.000).
"Voy a empezar a usar más el transporte público, si es que así se adelgaza más. Claramente, creo que el desgaste energético es mayor si debés esperar el tren, viajar parada y luego caminar", opinó la porteña Belén de Arbelaiz, una estudiante de 21 años.
"Ojalá fuera como dice ese estudio, pero, para mí, no es verdad -señaló escéptica Gabriela Prieto, empleada, de 47 años-. Yo tomo todo tipo de transportes públicos todo el día; me muevo, subo y bajo escaleras; corro al colectivo y camino por el microcentro, y engordo cada vez más."
OPINIONES EN LA CALLE
GABRIELA PIETRO
Empleada
"Ojalá fuera así. Yo tomo todo tipo de transportes públicos todo el día, me muevo, subo y bajo escaleras, y engordo cada vez más "
CAMILA SCARINCI
Estudiante de ingenieria
"Prefiero bajar los kilos de más en el gimnasio a tener que padecer viajar en colectivo desde zona norte al centro"
3 Kilos cada año
- Es el peso promedio que perdieron las personas analizadas en el estudio de la Universidad de Pensilvania que viajaban en transportes públicos, respecto de los que se movilizaban en sus autos particulares.
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