El desafío de construir un mundo sustentable
Una experta ecuatoriana visitó Buenos Aires y contó sus proyectos
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Con simplicidad y pedagogía admirables, Yolanda Kakabadse Navarro explicó un tema complejo con una frase sumamente gráfica: "La globalización es como el fuego: según como se lo utilice puede ser una ventaja o un desastre".
Ecuatoriana y diplomada en psicología educativa, Kakabadse Navarro preside la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza desde 1996. Llegó a Buenos Aires, especialmente invitada por la Asociación de Reflexión Estratégica Argentina (AREA), para dar una charla sobre la globalización y el desarrollo sustentable. Anoche, conversó de la relación de ambos temas con La Nación .
El desarrollo sostenible no es un asunto nuevo para Kakabadse. Trabaja en el tema desde hace más de una década. Para hacerlo simple, el desarrollo sustentable es la búsqueda de equilibrio entre la política, lo social, lo económico y lo ecológico. "No es una fórmula. En esto no hay recetas. El desarrollo sustentable es distinto para cada pueblo, depende de sus condiciones y sus recursos. La búsqueda de sustentabilidad es un ejercicio que cada pueblo debe hacer, contestando a la pregunta: ¿cómo utilizo mejor lo que tengo?", dijo Kakabadse.
Su pasión por los temas ambientales nació oficialmente en 1979, al asumir como directora ejecutiva de la Fundación Natura, en Quito, donde permaneció hasta 1990.
Desde la presidencia de la fundación logró desarrollar una de las organizaciones ambientales más importantes de América latina, desde la que generó no sólo procesos importantes para la sociedad ecuatoriana sino en el nivel internacional, que van desde la educación ambiental a propuestas de políticas de desarrollo.
Una colección de premios internacionales corona la carrera de Kakabadse en el área ambiental: en su país, recibió la condecoración de la Orden Nacional al Mérito en grado de oficial de gobierno (1990); el Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente (Pnuma) le entregó el Global 500, en 1991; el príncipe Bernardo, de los Países Bajos, le otorgó la Orden del Arca Dorada ese mismo año y, en 2001, recibió el premio internacional Zayed, que ofrece el presidente de la Unión de Emiratos Arabes, por su participación en la Conferencia de Río 92.
Pero más allá de un extenso currículum, Kakabadse es una apasionada de lo que hace. Y tan convencida está de la importancia de construir una sociedad sustentable que no la asusta el desafío.
Si bien se dan en la región interesantes experiencias en el orden local, Kakabadse afirmó que el tema no está igualmente considerado en el nivel nacional. "Hay patrones que no llevan al sustento, como la corrupción, el inmediatismo y la falta de visión de los gobiernos", enumeró.
De lo local a lo nacional
Las alianzas entre las autoridades locales, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado dotaron al continente de procesos en busca de la sustentabilidad. El desafío ahora parece estar en que estos proyectos adquieran una relevancia nacional.
"Ese es el reto -sintetizó la experta- ¿Cómo convertir las experiencias piloto en procesos permanentes?"
Consultada sobre cuál era su visión acerca de lo que ocurría en la Argentina, Kakabadse se mostró optimista. "El sector privado tiene estrategias a largo plazo que combinan lo ambiental y lo social, no sólo lo económico. También hay una gran experiencia de las organizaciones no gubernamentales en el tema de la planificación participativa, como el que llevan adelante el Gobierno de la Ciudad y la Fundación Compromiso. Son pequeños pasos, pero fabulosos; hace cinco o diez años ni se pensaban", reconoció.
"En América latina hay una reacción en contra de la globalización, en lugar de tratar de adaptarla a los procesos latinoamericanos, en lugar de ver sus ventajas", destacó Kakabadse.
Según ella, la relación entre el desarrollo sustentable y la globalización tiene tres ejes.
El primero de ellos es la participación, el hecho de generar procesos que sean legítimos y transparentes. "Los gobiernos latinoamericanos ponen en práctica pretendidos procesos de consulta que se agotan en reunir a la gente para que se desahogue, pero no se crea un verdadero diálogo", señaló.
El segundo de los aspectos por considerar es la solidaridad entre naciones y entre generaciones. "La globalización nos permite que las naciones estén cada vez más cerca, pero me preocupa la falta de espacio que los adultos le estamos dando a la juventud", agregó la especialista.
Por último, Kakabadse nombró al consumismo: "Se trata de homogeneizar los mercados y está claro que el planeta no puede satisfacer a todos sus habitantes. Por otra parte, la homogeneización del consumo hace que los pueblos pierdan su identidad, su derecho a escoger, a ser diferentes".
Con diez años de trabajo en la materia, la visión de Kakabadse es sumamente interesante: "Estamos en el vértice, en el punto exacto donde podemos desilusionarnos y buscar un nuevo "juguete" o seguir peleando por un mundo sustentable".
Entidad única
- La Unión Mundial para la Naturaleza (UICN), que Kakabadse preside, fue fundada en 1948 y está integrada por miembros de lo más heterogéneos: 77 Estados, 112 dependencias gubernamentales, 735 organizaciones civiles y más de 10.000 científicos. Su misión es alentar y asistir a las sociedades a conservar la integridad y la diversidad de la naturaleza. Es la red ambiental más grande del mundo.





