
El desafío de volar solo 20.000 millas
Es un empresario de 54 años que construyó su propio avión, que bautizó Audacia
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Una receta para vencer al miedo es enfrentarlo. Eso hizo Héctor Julio Freyre, de 54 años, que, en 1994, decidió convertirse en piloto de aviones con un solo objetivo: terminar con los temores que sufría cada vez que debía subirse a un avión para realizar algún viaje por trabajo.
"Me daba mucho miedo volar y quería encontrar una solución a este problema", cuenta Freyre, orgulloso, sentado a una mesa del aeródromo EAA-GEZ, de General Rodríguez, a ocho kilómetros de la ciudad de Luján. Mientras habla, infla el pecho para sacar a relucir la foto que lleva impresa en la remera que viste. En ella, se encuentra a bordo de un Mig-25 -una nave de combate- en un curso que realizó en Rusia en 2000.
Y esto que comenzó como una especie de terapia, terminó siendo una adicción. Así lo demuestra el proyecto que hoy tiene este hombre: volar solo en junio próximo en un avión desde Ushuaia hasta Alaska, ida y vuelta, en un viaje de 20.000 millas.
Para ello, Freyre, junto a un equipo de técnicos, trabaja desde hace dos años en la fabricación y puesta a punto de Audacia (matrícula LV X274). "Es símbolo de que cuando uno anhela algo, puede lograrlo", dice, ante la mirada orgullosa de Susana -su esposa-, al referirse al nombre de la aeronave.
La aventura comenzará en junio, cuando Freyre despegue desde Ushuaia. Hasta llegar a Alaska, según sus cálculos, tendrá cerca de 40 días "siempre y cuando las condiciones meteorológicas sean buenas".
¿Dónde comerá y dónde dormirá? Está todo planeado: "Tengo un conocimiento absoluto de todos los aeropuertos que encontraré en la aerovía. Realizaré seis horas de vuelo diarias e iré parando en ellos para descansar".
Durante su viaje, Freyre también pretende rendir homenaje a los hermanos Orville y Wilbur Wright, en Oshkosh, Estados Unidos, para recordar el primer vuelo controlado a motor que realizó el hombre.
El financiamiento del viaje, por ahora, corre por cuenta de Freyre, que tiene una empresa que se dedica a la importación y exportación de materias primas. "Sería bueno conseguir un auspiciante", expresa, luego de contar que de "alcanzar la meta" le gustaría donar la máquina a un museo para que se recuerde su travesía.
"Un todo plástico"
El avión, según explican los técnicos, es "un todo plástico". Está construido con materiales compuestos, utilizándose un cajón metálico de acero para alcanzar una mejor funcionalidad. Tiene un largo de sólo nueve metros,una superficie alar de nueve metros cuadrados y el peso de un auto mediano: 750 kilogramos.
El Audacia, además, cuenta con un motor Continental, que le permite alcanzar una velocidad de 230 km/h, tiene una hélice variable y dos tanques de combustible con una capacidad de 200 litros cada uno. Es un avión instrumental que ideó el ingeniero Jorge Canal, en 1990. Es un modelo único. No hay otro como él.
¿Alguna otra particularidad? Sí. Hasta el momento, sólo hizo pruebas de entrenamientos. Por eso, por la trascendencia del viaje que realizará, el destino quiso que el avión se llamara Audacia.
"Espero lograr el desafío que me he planteado", concluye esperanzado Freyre, con la autoridad que tienen aquellos que saben que ante semejante reto, a veces, dar el primer paso, significa buena parte de la victoria.






