
El drama de siempre en el barrio de Belgrano
Es la quinta inundación en este año
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Una vez más llovió, las calles del barrio de Belgrano se inundaron y los vecinos, enojados, se hicieron escuchar. Las quejas estuvieron dirigidas, principalmente, contra el gobierno porteño.
"El Gobierno de la Ciudad siempre llega tarde, cuando ya pasó todo", sentenció enojada Antonieta Milano, dueña de un quiosco en Olazábal 2051. "Cuando ocurrió el último temporal, nuestro negocio quedó destruido y las autoridades nos dijeron que después del 16 de febrero nos iban a dar una respuesta, pero llegamos a marzo sin señales. También prometieron las obras del canal aliviador; sin embargo, trabajaron unos días y se fueron", agregó su marido, Hugo Umpiérrez.
Algunos vecinos, cansados de tantas promesas incumplidas, no se conformaron con quejarse y amenazaron con nuevos cortes. "Se burlan de nosotros y vamos a tener que actuar en consecuencia. Con otros damnificados tenemos pensado cortar la calle Sucre hasta Congreso", amenazó Alberto González, dueño de una mueblería situada en Olazábal 2497.
Con desilusión, Luján Tavares quitaba el agua de la alfombra en el interior de su zapatería, en Blanco Encalada 2429. "Todavía estoy reparando los daños de la inundación pasada y hoy volvieron a entrar 20 centímetros de agua", comentó. Y añadió: "Además, perdí un montón de mercadería". La indignación acompañó sus palabras cuando recordó la visita a su local del jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra, y sus respectivas promesas. "Ahora soy absolutamente escéptica", concluyó.
Antes de la lluvia
Desde temprano, algunos comerciantes cuyos locales están situados en la avenida Cabildo y Blanco Encalada, en pleno barrio de Belgrano, limpiaban y escurrían los pisos, a pesar de la amenaza constante del cielo encapotado. "¿Para qué limpiás si se te va a volver a inundar todo?", le decía un vecino a Carina, empleada de una bijouterie en Cabildo al 2300.
Ella lo miró con seriedad, elevó su mirada al cielo y dejó de hacer su trabajo. Escurridor en mano, reconoció que si seguía lloviendo así volvería a colocar las compuertas metálicas. "Cuando abrimos el negocio vimos que el agua sólo había entrado unos centímetros, pero tengo terror de que vuelva a inundarse como la última vez", explicó a La Nación .
Bajo el agua
Según el director de Defensa Civil porteño, Víctor Capilouto, las zonas de la ciudad que más sufrieron las inundaciones fueron los barrios de Belgrano, Palermo, La Boca y Villa Crespo. Por eso, por las calles de este último barrio también se escucharon muchas quejas.
Rodolfo Rodríguez, empleado de una distribuidora de sanitarios, situada en Padilla y Juan B. Justo, explicó que durante la mañana el agua superó los 70 centímetros.
Sin embargo, al cierre de esta edición, autoridades de la Ciudad anunciaron que los damnificados por la tormenta del 24 de enero último recibirán subsidios, como se informa en nota aparte.
En la provincia de Buenos Aires hubo anegamientos en zonas rurales y algunas dificultades en el tránsito por las rutas.
Según informó Defensa Civil, los distritos más afectados por fuertes precipitaciones fueron Puán, Coronel Pringles, Moreno, Maipú, General San Martín y Malvinas Argentinas. Sin embargo, no se realizaron evacuaciones.
La peor parte se vivió en Pergamino, aunque el cuadro no llegó a ser dramático. Allí, los bomberos tuvieron que evacuar a unas 15 personas y hasta anoche se temía por la crecida del arroyo Pergamino, en la periferia de la ciudad bonaerense.





