El hermano de Ruggeri, detenido en Córdoba
Por el incendio de los tribunales
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CORDOBA.- Raúl Ruggeri, hermano del ex jugador de fútbol Oscar Ruggeri, figura entre los doce nuevos detenidos por los graves disturbios que el 4 de este mes terminaron con el incendio del edificio de tribunales de la ciudad cordobesa de Corral de Bustos. Ahora, la cantidad de detenidos se eleva a 20.
Los arrestos fueron ordenados por el fiscal de Instrucción de Marcos Juárez, Carlos Ernesto Viramonte, a partir del material fotográfico, filmaciones y testimonios que individualizaron a instigadores y autores del ataque que destruyó la sede judicial, con la consecuente pérdida de innumerables expedientes, luego de una marcha de protesta por el asesinato de una niña de tres años.
Días atrás, el fiscal hizo detener a ocho personas, entre ellas dos periodistas de dos radios de FM locales, a quienes acusó de instigar a la violencia frente a los tribunales.
El fiscal reveló que libró 14 órdenes de captura, por lo que estaban pendientes dos detenciones más.
El comisario José Luis Ascona, de la Departamental Corral de Bustos, dijo que "las imputaciones son diferentes, pero fundamentalmente incendio doblemente calificado, lesiones leves en riña y algunos de ellos por fabricación y tenencia de bombas o materiales capaces de causar estragos".
De los doce detenidos en la jornada, Ascona precisó a Radio Mitre de Córdoba el nombre de diez de ellos: el mencionado Ruggeri, Rogelio Matiachi, Alexis Correra, Oscar y José Luis Guayanes (padre e hijo), Miguel Furgan, Pedro y Hugo Doba (hermanos), Fabián Espiso y Cristian Escocia.
Reacción vecinal
Los graves hechos producidos tuvieron como origen la reacción de numerosos vecinos de la zona, que en un número cercano al millar se movilizaron por la localidad del sudeste provincial, distante 330 kilómetros de esta capital, en reclamo de justicia.
Hacía pocas horas que se había conocido la noticia de la muerte de una niña de 3 años, en el hospital del lugar, aparentemente por golpes recibidos de sus propios padres, quienes fueron inmediatamente detenidos.
Un grupo más belicoso de los manifestantes se desprendió del grueso de la manifestación y comenzó a atacar con todo tipo de proyectiles el edificio de los tribunales.
Luego se arrojaron al interior elementos con fuego, lo que ocasionó un importante incendio, que puso en peligro a funcionarios y empleados del lugar, y que afectó numerosos expedientes de litigios judiciales en trámite.
Desde la Fiscalía interviniente se sospecha que el ataque fue intencionado, al menos por varios de los agresores, precisamente para destruir esos expedientes. El hecho fue considerado de "una gravedad inusitada" por el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba.





