
El parque Rivadavia fue tapiado y los ilegales, desalojados
Los vendedores dicen que van a resistir
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A partir de ayer a la madrugada y en forma sorpresiva, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires cerró el parque Rivadavia, en Caballito, para comenzar los trabajos de refacción.
El cierre del parque, literalmente tapiado por la secretaria de Medio Ambiente del gobierno porteño, provocó una importante protesta por parte de los más de 1000 vendedores ilegales que allí se instalaron.
Ayer, el Ejecutivo realizó una reunión con los ambulantes, en la que se propuso trasladarlos al nuevo Rastro, en Retiro. Pero los ilegales se negaron y prometieron comenzar piquetes frente al palacio comunal.
Las obras
El parque permanecerá cerrado hasta mediados de abril. Allí se parquizará una zona, se sembrará césped, muy posiblemente se retire la fuente y habrá riesgo por aspersión, entre otras cosas. Quedarán fuera del cerco los tradicionales libreros que sí pagan un canon a la Ciudad.
Pero antes que esto, los funcionarios deberán resolver el tema de los ilegales: ayer se resistieron a dejar su lugar de trabajo y cortaron parte de la avenida Rivadavia entre Ambrosetti y Florencio Balcarce.
"Me quedé sin trabajo y con esto puedo sobrevivir. Algunos días gano entre 50 y 100 pesos, otros nada. Vendo artículos importados de la India. La alternativa de ir a Retiro no me sirve porque nadie me garantiza que allá va a ir la misma cantidad de gente que viene acá. La idea que tenemos es estar todos los días acá hasta que nos den una solución", dijo Juan, vendedor de 57 años.
En tanto, el jefe de gobierno, Aníbal Ibarra, dijo: "Nosotros tenemos que recuperar el espacio público, pero también hacernos cargo de una situación de crisis y para eso abriremos otros lugares en la ciudad para que alguna de estas personas, artesanos o artistas, no todas porque algunas son verdaderas mafias u organizaciones, puedan vender sus obras.
"Estamos por inaugurar el paseo de Retiro, un lugar para mucha de esta gente, donde además, el gobierno va a dar un fuerte impulso. Va a ser un paseo de perfil turístico y familiar. En este lugar nos estamos haciendo cargo de la situación social, pero también de la defensa del espacio público", dijo.
Una alta fuente del gobierno porteño dijo a LA NACION que, antes de tomar la decisión de tapiar el parque, hubo un trabajo de inteligencia por parte de la Policía Federal para detectar qué tipo de actividades se llevaban a cabo en el lugar.
Así se enteraron de que hubo varios intentos de violación, que además de los vendedores había gente viviendo en el parque que no podían desalojar y un intenso tráfico de droga.
"Cruzarlo de noche era imposible y, además, todo estaba destrozado. Nuestra idea era hacer una reforma integral, pero vamos a comenzar con esto", dijo.



