
El recuerdo de un hombre que le debe la vida
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Pese a que salvó su vida gracias a la ayuda de Emilie y la de su marido, el alemán Oskar Schindler, Francisco Witcher apenas conoció a la mujer en la Argentina, luego del estreno de la película "La lista de Schindler", en 1993.
Witcher estaba en la lista y vive en nuestro país desde 1947; tiene dos hijos -uno fallecido- y varios nietos. En una entrevista realizada por LA NACION hace apenas dos meses, aseguró que el papel de Emilie en la ayuda a judíos durante el régimen nazi fue central, un sitio que no se le dio en la película de Steven Spielberg.
"Ella hizo gestiones para conseguir comida, rescató a judíos abandonados en un vagón de tren y se aseguró de que los 1300 trabajadores a su cargo tuvieran lo que necesitaban", sostuvo el hombre, que se mostró eternamente agradecido a los Schindler, y en particular a Emilie.
Federico lamentó profundamente su última partida hacia Alemania, donde se encontraba internada: "Acá por lo menos me tenía a mí, tenía a otros, estaba en su ambiente, estaba contenta. Un viaje tan largo...", dijo con tristeza.
Witcher nació en un pequeño pueblo de Polonia en 1926. Era el hijo mayor de un zapatero y tenía cuatro hermanas. Cuando Alemania invadió su país la familia huyó al campo, donde resistió hasta 1943.
El padre fue ahorcado y entre familiares y amigos resolvieron que él y otros nueve jóvenes se esconderían e intentarían sobrevivir. Los demás parientes y amigos se resignaron a ir a los campos.
Antes de formar parte de la lista de Schindler, logró sobrevivir a media docena de campos de concentración. Luego de ver la película de Spielberg se decidió a contar el infierno que vivió en su libro "El undécimo mandamiento", que hace referencia a ese mandato que recibió de sus familiares: "Sobrevivirás".





