
El saco de Hitler: un misterioso argentino compró reliquias nazis
Gastó 676.000 dólares; también adquirió ropa interior de Göring
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BERLÍN.- "¿Se llevan viejos nazis el saco de Hitler a la Argentina?", tituló ayer el diario alemán Bild al informar sobre lo que calificó como una subasta "polémica" en Munich de una colección privada de 169 reliquias nazis.
Allí, un misterioso hombre que se identificó como argentino compró por unos 676.000 dólares gran parte de los objetos personales de líderes nazis, en una subasta organizada por la casa Hermann Historica el sábado pasado. Al ser consultado por el diario (que había enviado a un periodista encubierto al evento, oficialmente cerrado a la prensa después de una protesta pública), afirmó, en un inglés con acento español, que los objetos comprados, 56 en total, serían exhibidos en un museo. Sin embargo, no dio más precisiones.
"El comprador de la segunda fila", vestido de negro, con botas y gorra, se llevó la última chaqueta militar de Adolf Hitler por 309.980 dólares y ropa interior parcialmente enmohecida del dirigente nazi Hermann Göring (3000), describió Bild.
El hombre, acompañado por otro que también se identificó como argentino, se acreditó con el número 888, en referencia al 88 que los neonazis usan como abreviación de HH (Heil Hitler), por el número de la posición de la letra H en el alfabeto.
Junto con la chaqueta del uniforme, el argentino se llevó, en total, unos 56 objetos personales del dictador Adolf Hitler y del comandante nazi Hermann Göring. En la descripción figuran los pantalones de Hitler, por 62.000 euros; una radiografía de la cabeza del dictador, por 21.000 euros; el camisón de Göring y sus calzoncillos, por 3000 euros, y un reloj de éste por 42.000 euros. También, por otros 26.000 euros, el recipiente de bronce que contenía el vial de cianuro con el que el "mariscal del aire" se suicidó poco antes de su prevista ejecución en Nuremberg, en 1945.
Entre la lista de objetos que pertenecieron a Hitler también había medias, corbatas, manteles y un certificado fiscal por la tenencia de perros. Todos procedían de la colección de John K. Lattimer, un médico estadounidense que trató a los detenidos alemanes durante los juicios de Nuremberg.
La polémica que cobró fuerza en Alemania después de que se anunció la subasta no alcanzó para lograr la cancelación del evento, pero sí generó un fuerte rechazo. La casa de remates Hermann Historica atajó las críticas de quienes consideraron "repugnante" la venta de objetos de los jerarcas nazis, como señaló el Consejo Central de los Judíos.

"Somos conscientes de la nefasta historia alemana desde 1933 hasta 1945 y rechazamos absolutamente todas las tendencias neonazis y nacionalsocialistas", expresó la casa Hermann Historica en un comunicado, donde afirmó que el objetivo de la venta fue ofrecer estos objetos a los museos y hacer un aporte a la ciencia.
Desde el Centro Simon Wiesenthal -según declaraciones a medios locales- contaron que sabían de la subasta, pero que se sorprendieron con la noticia de que un argentino sería el que adquirió la mayor cantidad de objetos. "Forma parte de una enfermedad absoluta, de un fetichismo sádico y perverso. El que lo hizo no es una persona normal", afirmó Ariel Gelblung, representante en América del centro. También opinó Gustavo Sakkal, subdirector del Museo del Holocausto: "Me da la sensación de que se podría tratar de un hecho aislado y no de una organización. La Argentina no es un país antisemita."
Según el periodista encubierto de Bild que participó del evento, acudieron también a la subasta "parejas jóvenes, ancianos, cabezas rapadas y musculosos con tatuajes tribales". El diario alemán recordó que numerosos nazis se fugaron a la Argentina después de la Segunda Guerra Mundial y cuestionó si el comprador podría haber actuado como representante de un coleccionista privado.
Un libro y una escultura
- En febrero de 2014, en Estados Unidos, fueron subastadas por 64.850 dólares dos copias de la famosa obra Mein Kampf (Mi lucha) firmadas por Hitler en 1925 y 1926. Uno de los ejemplares era la primera edición del segundo volumen del libro y ambos estaban dedicados a uno de los primeros miembros del partido nazi, Josef Bauer, al que Hitler le deseaba una feliz Navidad.
- El récord de venta de una de las últimas subastas de Christie's, en mayo pasado, se lo llevó la escultura del artista italiano Maurizio Cattelan, con una obra de Hitler por la que se pagaron unos 15 millones de euros. La escultura de cera mostraba a Hitler de rodillas y con las manos entrelazadas
Agencias DPA, Reuters y diario El País





