
El temporal dejó a la ciudad bajo el agua: cayeron 101 mm
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Dos muertos, más de 1600 evacuados e incontables daños materiales fueron el resultado del violento temporal que se registró ayer en la Capital y en el Gran Buenos Aires. Los 101,3 milímetros de agua caídos se constituyeron en el récord de este año y se sitúan entre los primeros 10 en lo que va del siglo en el área metropolitana.
Durante casi 10 horas la ciudad quedó cubierta por el agua, que llegó hasta casi un metro de altura en pleno barrio de Belgrano.
El aeroparque Jorge Newbery no operó durante la mañana y el servicio de las líneas de subterráneos A y B fue suspendido por las inundaciones.
La zona norte del conurbano bonaerense fue la más afectada por la tormenta. En las localidades de Don Torcuato, San Fernando, General Pacheco y San Isidro hubo más de 1000 vecinos que debieron abandonar sus casas, ayudados por bomberos.
En Campana, dos jóvenes de 15 y 17 años fueron fulminados por un rayo, que cayó en la cancha de fútbol al aire libre en la que estaban jugando un partido bajo la lluvia.
El temporal provocó también la inundación de un amplio tramo de la ruta Panamericana y de importantes avenidas porteñas, lo que generó graves problemas de tránsito.
La tormenta causó dos muertes
Cerraron Aeroparque y quedaron fuera de servicio los subtes; la Panamericana se transformó en un río incontrolable.
Dos jóvenes, uno de 15 y otro de 17 años, murieron fulminados por un rayo en la tarde de ayer mientras jugaban al fútbol bajo una lluvia torrencial en Campana, en la zona norte del Gran Buenos Aires.
Esta fue la secuela más trágica de la peor tormenta del año, que ayer provocó inundaciones en calles del sur y el norte de Buenos Aires, interrumpió el servicio de las líneas A y B de subterráneos y las operaciones del aeroparque Jorge Newbery, además de ocasionar incontables trastornos en el tránsito.
Pocas horas después de la calurosa y soleada jornada de Navidad comenzó la lluvia. Desde las 8 hasta las 19 cayeron en la ciudad de Buenos Aires 101,3 milímetros de agua, lo que constituyó una de las 10 mayores precipitaciones en lo que va del siglo.
El temporal se hizo sentir con gran intensidad en la zona norte del Gran Buenos Aires. En las localidades de Don Torcuato, Tigre, General Pacheco, San Fernando y San Isidro las delegaciones de bomberos evacuaron a los vecinos cuyas viviendas quedaron anegadas.
Un poco más al Norte, en Campana, un rayo mató dos de los 12 muchachos que desafiaban la tormenta jugando al fútbol en un campito de Gabriela Mistral y Alfieri, en las afueras de la ciudad.
En toda la provincia hubo alrededor de 1600 evacuados, según datos de Defensa Civil.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) consignó que el fenómeno fue producto del encuentro de una masa de aire cálido proveniente del Brasil con una corriente de aires fríos que se movilizó desde el océano Pacífico.
El SMN también informó que el clima continuará inestable hasta pasado mañana, aunque el fenómeno de El Niño relativiza todo pronóstico.
Se esperan chaparrones aislados para hoy, y cielo nublado y con altas probabilidades de precipitaciones para mañana.
Buenos Aires, bajo el agua
La intensa precipitación transformó a la ciudad Buenos Aires en una gran pileta. Durante la tarde se desbordó el lago de Palermo y debió ser cortado el tránsito en el viaducto Carranza porque estaba tapado por más de un metro de agua. Hubo inundaciones en La Boca, Floresta y Belgrano.
En la avenida Figueroa Alcorta, a la altura de La Pampa, por ejemplo, los automovilistas que se animaron a transitarla tuvieron que esquivar patos, habituales moradores del lago del parque Tres de Febrero.
En el barrio de Belgrano, la zona más afectada fue la esquina de Blanco Encalada y Ciudad de la Paz, donde el agua alcanzó, a las 14.30, cerca de un metro de altura. El torrente impidió el paso de los vehículos e ingresó en casas y comercios (ver aparte).
Ricardo Ostuni, subsecretario General del gobierno porteño, explicó que la capacidad de desagote de la ciudad se vio saturada por el inusual temporal.
"Hubo picos en los que cayeron 30 milímetros de lluvia en media hora. Esa intensidad hace que no puedan evitarse las inundaciones. Lo importante es que cuando paró de llover los sumideros funcionaron y los niveles de agua volvieron a la normalidad", afirmó el funcionario.
Tránsito pesado
Manejar un automóvil ayer por Buenos Aires no fue cosa sencilla.
Hubo semáforos descompuestos en la zona céntrica, los accesos a la ciudad estuvieron anegados y, para colmo, se inundaron las estaciones del subterráneo A y del B, lo que produjo el corte del servicio durante gran parte del día.
La ruta Panamericana estuvo intransitable en la zona norte del Gran Buenos Aires, hecho que generó la mayor parte de los inconvenientes.
Influyó también el cierre al tránsito del viaducto Carranza y el lago que se formó en la avenida Salguero, a la altura del puente del ferrocarril Belgrano.
Allí, la desgracia dio pie al improvisado negocio de algunos habitantes de una villa de emergencia cercana, que cobraban hasta 15 pesos para empujar los vehículos de los desafortunados automovilistas que quedaban varados por el agua.
El Acceso Norte, intransitable
Aguacero: en la zona norte del Gran Buenos Aires los autos quedaron con las ruedas cubiertas por el agua; granizó en Córdoba.
La Panamericana se anegó ayer a raíz de la fuerte lluvia que se abatió sobre esta ciudad y sobre el conurbano bonaerense.
La espera impacientó a muchos conductores que transitaban a la altura de General Pacheco, entre los kilómetros 31 y 40, cuando el aguacero provocó la inundación de gran parte de la carretera.
Luego de muchas horas de demora, las personas se encontraron con tramos intransitables. En algunos casos el agua alcanzaba los faros y las llantas de los automóviles y una lluvia espesa los cubría.
Como si se tratara de la Autopista del Sur, descripta por Julio Cortázar en su cuento, pero en Buenos Aires y con lluvia, los vehículos quedaron demorados.
Los conductores tomaban distintas actitudes: algunos se asomaban para divisar qué había más adelante; otros dejaban sus autos y se preguntaban unos a otros cuál era la causa de tal atascamiento.
Quienes bajaban las ventanillas hablaban con los conductores de los autos vecinos, y aquellos que estaban más impacientes no escatimaban gritos ni bocinazos.
Pero pasar el improvisado arroyo que se había formado en medio de la ruta no era una tarea fácil. Unos jóvenes empujaban los autos a cambio de "lo que pueda darme".
Pasados los escollos que presentaba la carretera, varios rodados se dispusieron en en fila en la banquina para revisar los motores Algunas grúas de Autopistas del Sol se acercaron a los vehículos que, afectados por la tormenta, sufrieron el recalentamiento de los motores.
El chofer de una camioneta Fiat Fiorino, muy indignado, gritaba: "Tengo que ir a trabajar. Hace dos horas que estamos parados".
"Los daños que tiene mi auto los va a tener que pagar Autopistas del Sol. Ellos son los responsables de todo esto", expresó en medio de una crisis de nervios una mujer a bordo de un Fiat Uno bordó.
Piedras gigantescas
En tanto, en Córdoba, durante poco más de cinco minutos, los habitantes de Río Cuarto fueron testigos -y víctimas- de un inusual fenómeno meteorológico que se desencadenó ayer poco después del mediodía Una fuerte tormenta de granizo de grandes dimensiones que se abatió sobre la ciudad y causó importantes daños materiales y algunos lesionados de escasa consideración.
El cambio climático se produjo alrededor de las 14, cuando comenzaron a caer "en seco" piedras cuyo espesor superaban en algunos casos los 500 y 600 gramos.
Por su parte, en Rosario, la fuerte tormenta fue la causa, en la madrugada de ayer, del derrumbe de una casilla y de que los techos de 15 casas se volaran en la localidad de Pérez, a siete kilómetros de Rosario.
La tormenta acumuló ocho milímetros de agua y comenzó, con vientos huracanados, a las 3.15, para concluir a las 6.
Tormentas históricas
- 1° de junio de 1985: cayeron 295,4 milímetros de agua y provocaron 10 muertes, 12 desaparecidos y 100.000 evacuados en Capital y zona de influencia.
- 24 de marzo de 1987: los 109 milímetros de agua caída dejaron sin luz a miles de usarios y afectaron a numerosos servicios.
- 27 de marzo de 1988: el agua caída llegó a 148,6 milímetros y causó 16 muertes y 33.000 evacuados en la Capital y el Gran Buenos Aires.
- 13 de noviembre de 1989: tres personas murieron y unas 8000 debieron ser evacuadas a raíz de la mayor crecida del Río de la Plata.




