
En fotos: Buenos Aires Design, al momento de su inauguración hace 25 años
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Buenos Aires Design, núcleo porteño del diseño y la decoración, cierra este domingo. Después de 25 años el ícono de la ciudad entrará en un nuevo proceso de licitación de acuerdo a una ley que está siendo tratada en la Legislatura porteña. En esta nota, un recorrido fotográfico por el momento de la inauguración.

El conflicto inicial
A pocos días de la inauguración de Buenos Aires Design del 18 de noviembre de 1993, varios integrantes del Concejo Delibertante porteño cuestionaron el contrato que la concesionaria firmó con Carlos Grosso (en ese momento, el intendente ya era Saúl Bouer).
Aníbal Ibarra (por entonces en el Frente Grande), y Guillermo Francos (Partido Federal), acusaron que la firma Emprendimiento Recoleta SA, adjudicataria de la obra, pagaba un canon mensual ínfimo en comparación con la renta que iba a obtener de la explotación de locales, cocheras y restaurantes.


La firma invirtió 20 millones de dólares (en tiempos del 1 a 1) para la construcción del lugar y se calculaba que en apenas un año iba a poder recuperar toda la inversión. Se reclamó que se renegocie el contrato hasta "obtener una compensación justa y razonable" y de lo contrario, que se anule por "inequidad".

Bauer elevó las pruebas a la Justicia e informó que, según el contrato cuestionado, la empresa sólo debía pagaba 1000 pesos por mes y otros 6000 en concepto de servicios de mantenimiento del Centro Cultural Recoleta durante los 20 años que originalmente iba a durar la adjudicación.
Por su parte, Ibarra presentó un informe en el que se estimaba que en 20 años, ERSA iba a tener ingresos por 250 millones de pesos (o dólares).


Por ese motivo, Bouer presionó explicando que no iba a permitir la habilitación de los locales en esas condiciones. "El concesionario no cumplió con algunas de sus obligaciones (había hecho sólo el 70% de los arreglos acordados en el CCR). Si comprobamos alguna irregularidad no habilitaremos ningún local".


Diego González, uno de los directores de ERSA, dijo en ese momento: "La licitación fue transparente y la concesión significará un excelente negocio para la Municipalidad, que recuperará el predio en 20 años".
ERSA estaba conformada en 1993 por Alto Palermo SA (del Grupo Pérez Companc), BCP Negocios y el International Nederlande Bank, de Holanda.
Los artesanos y la seguridad
El contrato original, le daba a la empresa facultades para desalojar a los artesanos de la plaza Francia, con el fin de ubicar allí un servicio de vigilancia. La empresa, ante ese reclamo, contestó: "Somos respetuosos de la actividad que desarrollan los legítimos artesanos de la zona, pero ese parecer no se extiende a quienes ocupan espacios en la feria vendiendo productos manufacturados". Y respecto de las acusaciones de obtener poderes de la policía en la zona, reconoció: "El texto del contrato pudo no haber sido feliz. Pero el espíritu del contrato apunta a que nos hagamos cargo de velar por el cuidado de la plaza como padrinos de ella, nada más".


La arquitectura
El lugar contaba con 100 locales comerciales, 194 cocheras y ocho restaurantes en la terraza, además de un centro de convenciones con cinco salas con capacidades entre las 400 y 1000 personas.

Los arquitectos Clorindo Testa, Juan Genoud y Alicia Gracia fueron los responsables del proyecto. Propusieron un edificio de planta alargada que se recuesta contra los cimientos del Centro Cultural Recoleta, y que en su escalonamiento asume la pendiente de la barranca de plaza Francia.
Con cuatro grandes niveles de uso, el área de locales ocupaba 10.500 metros cuadrados.
Informe y Archivo: Juan Trenado
Edición Fotográfica: Enrique Villegas





