
"En la Argentina no hay un mercado negro de trasplantes"
El problema es que los casos dudosos no se esclarecen
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La doctora Nancy Scheper-Hughes es directora del Departamento de Antropología Médica de la Universidad de California, Berkeley, y también de Organs Watch, una organización dedicada a estudiar los dilemas éticos que plantea el tráfico de órganos humanos en el nivel mundial.
Esta semana visitó la Argentina para investigar los rumores y versiones periodísticas que hablan de la supuesta existencia de un mercado negro de órganos.
En diálogo con LA NACION, la reconocida antropóloga señaló que si bien existen casos aislados que llaman la atención, no encontró pruebas que acrediten la existencia de un mercado de tejidos para trasplantes en la Argentina, como ocurre en India, Paquistán, China, Taiwan y Europa del Este.
"El problema en la Argentina es que las acusaciones por robo de órganos pueden ser falsas, pero no existe mucha confianza en los peritos forenses que investigan los casos. Los rumores nacen de la falta de confianza", dijo la especialista.
Scheper-Hughes dijo que en este viaje, el segundo que hace a la Argentina en los últimos tres años, centró su atención en los casos de supuestas extracciones de riñones, uno en Córdoba, otro en Santa Cruz y un tercero en Buenos Aires.
"En un caso creo que se trató de un error médico que luego se intentó tapar y en el otro me parece que se aprovecharon de una familia pobre para favorecer a un paciente rico. En el tercero no me quedó claro si hubo mala praxis, tráfico o accidente. No quiero entrar en detalles para no entorpecer las investigaciones judiciales", dijo la antropóloga.
Uno de esos casos es el de Liliana Goffi, quien, tras ser operada en Buenos Aires en 1989 por un problema en la glándula suprarrenal, habría descubierto que le faltaba el riñón izquierdo, tal como dio cuenta en su momento LA NACION.
"No creo que aquí se trafiquen órganos porque la gente se horroriza cuando se habla del tema, la sociedad no lo acepta", dijo Scheper-Hughes.
"En cambio, en Europa del Este y en la India se considera una práctica habitual para salir de la pobreza, similar a la prostitución y al tráfico de drogas", señaló la investigadora.
Otra de las denuncias que investigó la especialista se refiere al rumor sobre la presunta extracción de órganos de pacientes deficientes mentales en la Colonia Montes de Oca.
"Estuve en la colonia y hablé con médicos y pacientes. Es un lugar que sufre un gran abandono social, con muchos pacientes NN y personas con retrasos muy pronunciados.
Usina de rumores
"Si bien no pude confirmar las acusaciones más graves (que allí asesinaban pacientes para extraer sus órganos), pude confirmar que es práctica común extraer sin autorización previa las córneas de los internos que mueren en la colonia. También es práctica común la extracción y venta de sangre de los pacientes, que justifican como una forma de pago por la atención recibida allí. Los doctores me dijeron que ambas prácticas son legales, pero no es así", señaló.
Otro tema que preocupa a Scheper-Hughes y Organs Watch es el tráfico de niños. En un reciente viaje al nordeste brasileño, la antropóloga pudo documentar la existencia de una organización criminal dedicada al robo de bebes y al tráfico de armas y drogas en el poblado de Timbauba, en el límite entre los Estados de Pernambuco y Paraiba.
"En un poblado de 55 mil habitantes, entre 1990 y 1995, la organización secuestró, por lo menos menos, 38 niños de orfanatos privados y los envió, con la complicidad de un juez corrupto, a familias adineradas en Europa, sobre todo en Francia. Hace pocas semanas la red fue desbaratada gracias al trabajo de un fiscal y una jueza feminista. Fueron detenidas 13 personas", señaló la antropóloga.
-¿Tiene información de robos de bebes en la Argentina?
-Entrevisté a la hermana Marta Pelloni en Corrientes y ella me dijo que hay casos de niños que son llevados a Paraguay para ser vendidos a países del Primer Mundo. Yo no he documentado ningún caso en la Argentina, pero no me parece descabellado, porque es más fácil y lucrativo vender bebes que traficar órganos, lo cual requiere la complicidad de todo un equipo médico.
-¿Cuál es el objetivo de Organs Watch?
-Abrir un debate público sobre las realidades que gobiernan la recolección y distribución de órganos trasplantados. Nuestros estudios demuestran que hay dos poblaciones muy diferentes: los donantes y los receptores. Unos son mayoritariamente pobres, otros ricos. Unos son de piel negra u oscura, los otros son blancos. Unos viven en Asia, Africa y América latina, los otros en Estados Unidos, Europa e Israel. Los donantes son en su mayoría mujeres, los receptores son casi siempre hombres.
"La gente cree que donar órganos es un acto ético, moral y altruista, pero lamentablemente, en muchos casos, en el mundo es un gran negocio. En Estados Unidos, sin ir más lejos, el 70% de la piel que se extrae de cadáveres se revende en el mercado negro.
"En la Argentina, el Incucai está haciendo un gran esfuerzo para garantizar la transparencia de las donaciones, incluso ha renovado sus autoridades en varias ocasiones con ese fin, pero todavía puede haber baches en el sistema. Para hacerlo aún más transparente sería importante que el órgano se asigne a un determinado paciente, no a su médico."
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