
Era posible revisar flaps antes del despegue
Error: pilotos de B-737 afirman que los comandantes del avión de LAPA tenían obligación de comprobar si las alas estaban en posición.
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Lejos de poder descifrar aún la aparentemente insólita sucesión de hechos que surge del informe que la Junta de Investigación de Accidentes Aéreos entregó anteayer a la Justicia, experimentados pilotos de Boeing 737-200 aseguraron que Gustavo Weigel y Luis Echeverry, comandantes del vuelo 3142 de LAPA, debieron advertir antes de iniciar la carrera de decolaje que las alas no estaban en posición de despegue.
Pilotos consultados por La Nación dijeron que la posición de flaps para el despegue es determinada en tierra por el despachante del vuelo, que entrega al comandante una tarjeta con los parámetros para el avión.
Y que, desde la cabina, los pilotos pueden ver, antes de mover siquiera el avión, si los flaps están configurados. Además, aseguraron que ningún piloto se atrevería a despegar si suena la alarma que indica que el ala no está lista para ello.
La configuración de flaps es, justamente, uno de los ocho puntos por comprobar en la operación de before take off ( "antes del despegue"). Según el informe, los pilotos sólo chequearon la segunda parte de esa evaluación, que consta de tres ítem que no impiden que la máquina pueda despegar.
La primera parte del before take off es la más importante. Consta de cinco ítems, entre ellos, la posición de flaps. Para los peritos, la falta de configuración del ala hizo que el B-737 nunca despegara y fue, de hecho, la anomalía que hizo sonar la alarma que Weigel y Echeverry soslayaron durante la carrera de decolaje.
Aquella noche del 31 de agosto último, los pilotos contaron con casi 17 minutos de "tiempo muerto" para comprobar flaps: desde el momento en que la torre de control les asignó orden y pista para el despegue.
También omitieron revisar otros cuatro sistemas: recall (chequeo general de alarmas, que no indica si las alas están configuradas); el cierre de puerta de cabina; el control de mandos de vuelo, y el compensador de estabilizador de profundidad ( trim ).
Según el informe, Weigel y Echeverry pensaron que la alarma advertía una falla en el trim.
Algo que, como ya se sabe, nunca ocurrió.




